Festival de Cine para Niños

Viridiana, la joya más valiosa de la corona de Luis Buñuel

agosto 26, 2018

Por: Redacción

Hasta el día de hoy, Viridiana es la única película hablada en español en poseer la Palma de Oro del Festival Internacional de Cine de Cannes. Ni las laureadas cintas de González Iñarritu, Cuarón, del Toro, ni El Indio Fernández, ni Ripstein, ni Almodóvar, ni Saura ni nadie más tiene este reconocimiento, considerado por muchos como una de las preseas más importantes de  la industria fílmica internacional. Y pensar que todo se debió a un capricho de la legendaria super estrella del Cine Mexicano Silvia Pínal, quién intuía que gracias a Buñuel, Iba a quedar grabada en la historia del cine.

El primer contacto entre Pinal y Buñuel ocurre en un hotel en Madrid, España. Silvia iba acompañada por su entonces marido, el empresario Gustavo Alatriste, cuyo único contacto con el cine, hasta entonces, era su matrimonio con Pinal y un matrimonio previo con la actriz Ariadne Welter. El se dedicaba a fabricar muebles. Por complacer a su rutilante esposa, Alatriste aceptó financiar cualquier descabellada idea de Buñuel. –“¿Por qué quiere este hombre que hace muebles hacer una película conmigo Silvia?”- preguntó Buñuel. La respuesta de Pinal es de antología: -“Por que me ama Don Luis”. Y con ese argumento fue suficiente. Claro que además estaba la libertad total que Alatriste le daba a Buñuel para el argumento y el presupuesto, algo que ningún otro cineasta le había permitido por que según ellos “Buñuel no deja dinero en taquilla”.

La inspiración de Buñuel para la historia de Viridiana parte de una curiosa imagen que Buñuel vio mientras visitaba el Museo del Chopo en la Ciudad de México. Era Santa Viridiana, quién aparecía en dicha imagen venerando a una corona de espinas. La mezcla de inocencia, fervor e inocente sexualidad que desbordaba la imagen fascinó a Buñuel.

Y arranca la filmación. La censura de Franco dominaba en toda España y por supuesto el cine se veía influenciado. El censor de la cinta era Muñoz Fontán. Entonces Ministro de Cinematografía de España. El hombre estaba más preocupado por censurar el final de la película (en el que Viridiana visitaba a su primo en la habitación), que por otros aspectos más escabrosos, como la escena que emula a la Última Cena con todos los mendigos. Buñuel fue tan cuidadoso, que nadie noto la alusión. Y el final que finalmente quedó en la cinta, ese donde Viridiana juega al tute con su primo y la criada, una insinuación discreta de un menage a trois.

Una copia de la cinta fue enviada al Festival de Cannes. Se exhibió el último día, a las tres de la tarde, y sin embargo fascinó a todos. Días después, Silvia Pinal subía a un escenario en El Vaticano celebraron el triunfo. La película era blasfema, sacrílega, un horror. Debía ser destruida. Unas copias fueron enterradas en una finca de Luis Miguel Dominguín y sobrevivieron un tiempo. Por suerte Pinal huyó con unas copias a México. Burló a la aduana asegurando que eran películas caseras. Luego, ya en México, la estrenó con ayuda de Salvador Novo en uno de sus recintos. Por que la censura de El Vaticano también llegó a México.

Viridiana, la película prohibida, se estrenó en España hasta 1977. Después de la muerte de Buñuel, su hijo Juan Luis entregó a Silvia Pinal la Palma de Oro, que la actriz posee en su casa de la Ciudad de México. “Esto te pertenece Silvia. Tú hiciste posible que ‘Viridiana’ existiera, tú la salvaste. Y lo más importante: tú eres Viridiana”.

Por Luis Miguel Romero | @LuisMiguelR01

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