Victoria Abril, el oscuro objeto del deseo del cine español

diciembre 1, 2018

Por: Redacción

Victoria Abril es una de esas actrices españolas que nunca pasarán de moda. El talento para interpretar personajes tan enamorados como despechados siempre la hacen continuar vigente en pantalla grande y ser un referente obligado del cine ibérico, en el que ha cosechado una trayectoria de cuatro décadas con más de 100 películas filmadas.

Cuando empecé quería ser bailarina y acabé siendo actriz”, refirió hace unos días durante su estancia en la Ciudad de México, donde fue homenajeada y galardonada con el Premio Luis Buñuel, en el marco de la sexta Muestra de Cine Español e Iberoamericano.

Durante ese festejo, la madrileña de 59 años platicó diversas anécdotas que marcaron su debut en el llamado séptimo arte, como cuando debutó en el largometraje Robin y Marian (1976), protagonizado por Sean Connery y Audrey Hepburn.

Mi aparición fue muy breve pero me marcó para toda la vida, porque me di cuenta que meterme en la piel de otras personas, de otros personajes, era lo que quería hacer el resto de mi vida”, señaló Victoria Abril, musa y amiga íntima del diseñador francés Jean Paul Gaultier.

Con la sencillez que le caracteriza también habló de su primera oportunidad como protagonista de un filme: Cambio de sexo, dirigido por el español Vicente Aranda, basado en hechos reales y en donde interpretó a ‘José María’, un adolescente que transiciona al género femenino.

A partir de ese momento cimenta una de las carreras interpretativas más brillantes del celuloide ibérico, como muchos críticos han afirmado. Entonces trabaja con cineastas emblemáticos como Mario Camus, Carlos Saura y desde luego Pedro Almodóvar, quien catapulta su carrera a niveles estratosféricos.

En ‘¡Átame! (1990), del director manchego, Abril es recordada por encarnar a ‘Marina’, quien ha tenido problemas con las drogas y trabaja como actriz en películas porno y de terror. No imagina que ‘Ricky’ (Antonio Banderas antes de debutar en Hollywood), un delincuente de poca monta, está por raptarla y hará todo lo posible para enamorarla.

Trabajar con Pedro fue una delicia y parte de mi exitosa carrera se la debo a él, pero es muy poco probable que volvamos a trabajar juntos”, aseguró la intérprete, quien apareció en dos películas más bajo la dirección del cineasta: Tacones lejanos (1991) y Kika (1994), en esta última donde se rompió la relación laboral y amistosa debido a desavenencias entre ambos.

Sobre trabajar en México, la también cantante (faceta que muy pocos conocen) recordó cuando visitó por primera vez la capital del país para participar en el rodaje del filme Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto, en el que compartió pantalla con los mexicanos Ana Ofelia Murguía, Demián Bichir, Bruno Bichir y Marta Aura; y por el que ha ganado su único premio Goya.

“Llevo visitando México desde hace 30 años, todo aquí es fabuloso. Esta ciudad es un planeta y en su totalidad una galaxia”, refirió Victoria Abril, quien luego de su estancia viajó a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara y a Puerto Vallarta.

Cabe destacar que una de sus más recientes películas es Bernarda, estrenada este año en España e inspirada en la obra La casa de Bernarda Alba, de Federico García Lorca, pero transcurre en la época actual y se desarrolla en el interior de una vieja fábrica convertida en burdel de lujo.

Por: Fernando Díaz Juárez | @fercho_potter

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