Un tributo a la ferviente lucha contra el Sida en 120 latidos por minuto

noviembre 24, 2017

Por: Redacción

La indiferencia que hace casi 30 años dieron el gobierno y la sociedad francesa a una entonces naciente crisis del VIH/Sida, es retratada emotivamente por el cineasta francés Robin Campillo en la película 120 latidos por minuto (120 battements par minute), una de las producciones imperdibles que este año forma parte la 63 Muestra Internacional de Cine de la Cineteca Nacional en la Ciudad de México, la cual comenzó el pasado 17 de noviembre y concluirá el próximo 4 de diciembre.

La historia se ubica en París a principios de los años 90. Con la epidemia de VIH que ya había cobrado innumerables vidas una década antes, varios activistas de la organización Act Up multiplican sus acciones para protestar contra la indiferencia del gobierno, que se resiste a darle visibilidad y atención médica a las personas que han contraído el virus.

En ese contexto “Nathan” (Arnaud Valois), un recién llegado al colectivo se enamora de “Sean” (Nahuel Pérez Biscayart), un radical militante que gasta su último aliento en la lucha por la defensa de los derechos de quienes viven con VIH.

Cabe destacar que en este, su tercer largometraje, el también guionista Robin Campillo recupera sus propias experiencias en la vida real como integrante de dicha organización, para crear un relato sobre la lucha juvenil frente a la respuesta pasiva que las empresas y el Estado francés dieron a la crisis del VIH hace casi treinta años.

Me uní a Act Up en 1992. Había experimentado el Sida y la década los 80 como algo extremadamente violento. Me uní al grupo porque estábamos enojados y queríamos dejar de ser las buenas víctimas de la enfermedad, pero convertirnos en los malos que tratarían de evidenciar las acciones nulas del gobierno.

Fue muy natural para mí rendir homenaje a ese momento, pensar en todos estos pequeños actos minoritarios y convertirlos en objetos históricos muy importantes”, ha explicado el cineasta, quien mezcla géneros como drama, romance, suspenso y hasta documental.

Sobre por qué tituló el filme 120 latidos por minuto, Campillo refirió que es un tributo a la música house que en esa época dominó la escena de la música electrónica, y que normalmente corre a 120 beats por minuto (BPM).

A su consideración se trata de música para bailar, pero con cierto dejo de melancolía. “También le recordó la aceleración cardíaca cuando entra en acción al momento de enamorarse. Daba la impresión, como el personaje de ‘Sean’, de ser consumido en acción, de perder su última fortaleza en una forma de taquicardia”.

120 latidos por minuto, película ganadora del Gran Premio del Jurado en el pasado Festival de Cannes, y generadora de una gran expectativa entre la crítica especializada, puede verse durante la edición 63 de la Muestra Internacional de Cine de la Cineteca Nacional, que concluirá el próximo 4 de diciembre.

Por: Fernando Díaz Juárez | @fercho_potter

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