Soundtrack: La Princesa y el guerrero de Tom Tykwer

enero 14, 2018

Por: Redacción

Un autor de cine comúnmente está delimitado por la dirección y escritura de un filme; en ocasiones a esto se le puede sumar la producción, la edición o la participación como actor.

Aunque hay autores que trabajan de forma muy cercana con los compositores de sus filmes, pocos son los autores ‘orquesta’ que le agregan esta actividad a su trabajo. Directores como John Carpenter, Alejandro Amenábar o Alexandro Jodorowsky (quien en ocasiones ha participado hasta en el vestuario, escenografía y fotografía de sus filmes), se cuentan entre aquellos que han realizado música para sus películas.

Al director alemán Tom Tykwer se le cuenta entre estos entonados autores. A través de sus casi quince años como realizador de largometrajes hemos podido ver una obra realmente sobresaliente en la cual, sin duda, la integración de varias disciplinas por parte del mismo para componer sus filmes ha significado el sonado éxito de su visión.

Desde su inolvidable debut en 1993 con María Mortal (Die Tödliche Maria), pudimos visionar un autor conciente y en control total de lo que podemos entender como su estilo. No obstante, fue por necesidad que Tykwer llevara a cabo el score de sus filmes, pues a falta de dinero para un compositor tuvo que darse manos a la obra.

Este director tomó clases de piano mucho antes de que su interés por el cine se inoculara. Pero ya encarrilado en su carrera cinematográfica entendió que ambas actividades estaban relacionadas de manera natural, hizo el gran descubrimiento de que “el proceso de composición en realidad inicia con la escritura del guión; y en la búsqueda del lenguaje del filme se revela la melodía y la armonía”, según se explica en el sitio oficial del realizador (www.tomtykwer.com).

Entonces podemos entender ahora cómo es que las imágenes y el movimiento sonoro, o viceversa, de su cine se mira integral, involucrado desde antes de concebirse en pantalla, y no adaptado el uno al otro hasta el proceso de la postproducción.

Y ya en ese trance, Tykwer ha colaborado con diversos artistas para la creación de sus scores.

El soundtrack para La princesa y el guerrero, su cuarto y celebrado largometraje, significa tal vez el más interesante de sus trabajos musicales: variación sobre un mismo ambiente, mood, que enmarca perfectamente esta historia de heroísmos cotidianos.

Es interesante observar (al menos para alguien como quien esto escribe, muy prejuicioso con los sonidos electrónicos) que Tykwer ha logrado crear universos sonoros bien cimentados y que hagan que el espectador olvide que se trata de música compuesta con computadoras y sintetizadores.

En el caso del trabajo mencionado, Tykwer en su fase Pale 3 (conformada junto con los músicos Johnny Klimek y Reinhold Heil) arma un ambiente que permanece durante todos los tracks; es como una especie de zumbido, pero no de locura, sino de una especie de incertidumbre que evoluciona hacia una catarsis, hacia una libertad.

Sobre esa pista ambiental a tiempos se presenta una voz femenina que le va dando las variaciones principales, un ritmo.

Y para la edición del soundtrack en CD, Pale 3 ha trabajado nuevas piezas, por supuesto a partir de dicha banda sonora, pero con la participación de voces femeninas como la de Anita Lane, Beth Hirshc, Alison Goldfrapp (quien, por cierto produjo una delicia de disco llamado Felt Mountain, y que se trata de un gran homenaje a Ennio Morricone), Skin del grupo Skunk Anansie, Louise Rhodes de Lamb y la misma Franka Potente, protagonista del filme. Un conjunto de agregados interesantes que, entonces, ya colocan al cineasta bien dentro de la escena musical.

Por: Mauricio Matamoros | @MMatamorosD

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