“Sombra blanca”: El cruel destino de los albinos africanos

junio 19, 2015

Por: Redacción

Fernando Díaz Juárez.-

Cuando el cineasta israelí Noaz Deshe vio en televisión un reportaje de la BBC, sobre el comercio de africanos albinos en Tanzania, creyó necesario llevar a la pantalla grande una historia “ficcionada” para mostrar las crueldades cometidas por el ser humano en contra de sus semejantes.

Así nació, en parte, “Sombra blanca” (White Shadow), una cinta desgarradora que tras acumular varios premios en festivales internacionales, se ha estrenado en México… con la decepcionante cantidad de sólo seis copias que podrán ser vistas en Cineteca Nacional y otras salas alternativas.

La historia del largometraje gira en torno a “Alias” (Hamisi Bazili), un chico albino que sobrevive como puede en una modesta comunidad rural tanzana, en África del Este, donde se persigue a los de su condición con la creencia de que su carne, piel y órganos tienen propiedades curativas, o a traen la buena suerte y el dinero.

Tras una noche en la que el poblado es atacado, su madre (Riziki Ally) decide enviarlo a la ciudad para protegerlo. Allí descubre el amor, pero también las crueldades de su tío “Kosmos” (Santiago Gayo), quien acosado por las deudas lo explota para vender baratijas y obtener dinero fácil.

De acuerdo con Noaz Deshe, el reportaje de la BBC le permitió tener un panorama mucho más amplio de los africanos albinos que son objeto de supersticiones, pero aclara: el proyecto en sí comenzó cuando fue invitado a la ciudad Dar es Salaam, también en Tanzania, para dar talleres de cine a la gente local con el objeto de hacer cortometrajes.

Tiempo después me di cuenta que esos talleres eran el trampolín perfecto para iniciar un proyecto más ambicioso. Para entonces ya sabíamos cómo eran perseguidas las personas albinas y decidimos contar una historia sobre este problema, ficcionada pero con fuertes toques realistas”, explica.

Para Deshe, la historia de albinismo en Tanzania es el efecto de una bomba monumental, producto de las tensiones culturales en África, donde inevitablemente chocan modernidad y “tradición”, a pesar de que ésta vulnere los derechos y la vida de quienes son diferentes.

Incluso, afirma que su responsabilidad como cineasta no sólo es proteger a quienes forman parte de la producción, sino también “conducir a los espectadores a que vean una buena película, reflexionen y sean  conscientes sobre la devastadora realidad que nos rodea”.

Por su parte Hamisi Bazili, protagonista de la película, asegura que hacer cine por primera vez “ha sido una experiencia fantástica, espero repetirla”; lo dice convencido de que contar historias en pantalla grande pueden cambiar la vida de los espectadores.

Quiero hacer hincapié en que el tema de la película es real. Los albinos son perseguidos y asesinados en Tanzania, y durante mucho tiempo tuve el deseo de hacer algo por esta causa, para que estos crímenes cesaran.

Mi sueño era componer una canción y presentarla en estaciones de radio, pero la vida no me dio la oportunidad. Cuando me enteré de que Noaz Deshe iba a venir a Tanzania a enseñarnos cómo hacer cine, nunca imaginé que todo cambiaría para mí”, señala Bazili.

“Sombra blanca” se exhibió por primera vez en el Festival de Cine de Zanzíbar, uno de los más populares deÁfrica; luego tuvo un recorrido por otros encuentros fílmicos, como los de Sundance, Venecia y San Francisco. En marzo pasado formó parte de la 58 Muestra Internacional de la Cineteca Nacional.

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