“Sivas”, el rito de iniciación para perder la inocencia

0 Flares 0 Flares ×

Fernando Díaz Juárez, enviado.-

GUANAJUATO. Guanajuato | Hace dos años, el novel cineasta turco Kaan Müjdeci filmó el corto documental “Babalar ve ogullari (Padres e hijos), sobre las peleas de perros en Anatolia. De este filme derivó su primera película de ficción: “Sivas”, en la que retrata el universo poco esperanzador de un niño con escasas posibilidades de progresar en la vida.

El filme, cuyo estreno en México fue en el marco del 18 del Festival Internacional de Cine Guanajuato, recién concluido, presenta una historia conmovedora sobre las relaciones humanas y los lazos de amistad, mostrando los avatares de “Aslan” (Dogan Izci), un niño de once años que vive en los páramos de Anatolia y cursa la primaria.

En casa lidia con un padre irresponsable, una madre ausente y un hermano mayor que tampoco pudo progresar; mientras que en la escuela recibe el decepcionante papel de un enano en la próxima representación de “Blancanieves”, que será interpretada por la niña que le gusta pero lo menosprecia

Entre las escasas pero más populares “diversiones” del pueblo donde habita el protagonista destacan las peleas clandestinas de perros; en una de ellas conoce al agresivo pero leal “Sivas”, el cuadrúpedo kangal que tras enfrentarse a otro can queda brutalmente herido, y es dado por muerto.

El rebelde e independiente “Aslan” descubre que el perro ha sobrevivido y lo adopta, cura sus heridas y lo lleva a casa, incluso lo muestra a sus amigos para impresionarlos. El animal no sólo le devuelve el equilibrio ante las cosas decepcionantes que han ocurrido a su alrededor, pues también establece con él un estrecho vínculo.

Sivas’ narra la relación entre el perro y el niño, pero como un rito de iniciación en una sociedad  dominada por los hombres, los que se relacionan entre sí usando la fuerza física o sintiendo empatía por juegos crueles que les hacen sentir dominantes, como las peleas de perros”,  comentó Kan Müjdeci, uno de los invitados especiales del GIFF 2015.

Raza fuerte y antigua

En entrevista con Filmeweb, el cineasta turco explicó que para esta cinta, debido a razones culturales, optó por usar perros kangal y no de otra raza, pues son de gran valor en Turquía y están considerados los más fuertes del mundo.

Para nosotros son casi un tesoro nacional por tratarse de una raza antigua, porque fueron criados por los pueblos mesopotámicos para la caza y la guerra. Actualmente son usados como perros pastores en la provincia de Sivas”.

Aunque en la cinta algunas secuencias muestran al perro protagonista peleando con otros animales de su raza, Kan Müjdeci aseguró que todo fue simulado y ninguno salió herido. Para lograr el realismo de estas escenas el equipo de producción recurrió a veterinarios, quienes inyectaron a los canes tres medicamentos diferentes.

Sólo así pudimos hacer que parecieran más agresivos de lo normal; que al momento de atacarse dieran la mordida, pero en realidad se les trababa la mandíbula y no se hacían daño; o que parecieran exhaustos y sumisos tras la pelea”, explicó.

La historia da un giro de 180 grados cuando “Aslan”, su hermano, el jefe de la aldea y algunos vecinos involucran a “Sivas” en una pelea de perros que se realiza cerca de la capital (Ankara); un momento que hace al niño sentirse orgulloso de su amigo perruno y, al mismo tiempo, perder su inocencia al darse cuenta de lo cruel que puede ser el humano.

Por último, sobre el proceso de casting para encontrar al infante que interpretaría a “Aslan”, Kan Müjdeci comentó: “Visité varias escuelas de Anatolia y les platiqué a los niños de qué iba a la historia. Cuando ya habíamos elegido a uno me dí cuenta que no era el correcto, sino otro que ya había visto y era extrovertido, un tanto rebelde”.

Post relacionados