Sin tener arsénico en las manos, Campanella logra gran filme

agosto 4, 2019

Escrito por: Luis Miguel Cruz

Juan José Campanella se ganó un puesto entre los mejores directores argentinos desde hace tiempo, gracias a su trabajo en películas como El mismo amor, la misma lluvia (1999), El hijo de la novia (2001) y Luna de Avellaneda (2004). Sin embargo, fue El secreto de sus ojos la que lo consolidó ante el mundo tras darle toda clase de reconocimientos, incluyendo el Óscar a Mejor película extranjera.

Luego de diez años desde su último live action, el cineasta regresó con El cuento de las comadrejas (2019), reinvención del clásico argentino Los muchachos de antes no usaban arsénico (1976) sobre un grupo de veteranos del cine que son aquejados por la aparición de una enigmática pareja.

Previo al estreno de la cinta, hablamos con Juan José Campanella sobre el filme, su pasión por el cine y sus sueños a futuro.

El cuento de las comadrejas tomó más de 20 años en su realización, ¿Cómo supiste que el proyecto estaba listo para llegar al cine?

Es verdad. Hace 22 años que escribí el primer boceto de este guión y fue sufriendo distintas encarnaciones. En un momento lo pasé a obra de teatro, resultaba muy cinematográfico y difícil de hacer, lo volví a pasar a cine, encontré una manera de hacerlo de nuevo en teatro, volví a pasar al cine. Finalmente hace dos años lo volví a leer y me entusiasmó muchísimo porque había pasado una cosa clave en todos estos años: que la generación de los personajes principales había cambiado ya de tipos que fueron glorias del cine en los años 50 y 40 pasaron a ser tipos que fueron glorias en los años 60 y 70, lo que les agregó un elemento de sexo, droga y rock n’roll a los personajes principales, que les dio una vitalidad y una juventud increíble más allá de su edad. Así que con un entusiasmo renovadísimo me enamoré del proyecto, de las ganas de hacerlo y ahí empezamos”.

Muchas de tus películas capturan tu afición por el deporte y muy especialmente por el futbol, ¿Por qué te tomó tanto hacer una que mostrara tu pasión por el cine?

Por supuesto (que el cine) es mi gran pasión y ha sido lo más importante en mi vida. Pero muchas veces tengo reparos de que no es lo más importante para la gente normal, digamos, que no se dedica a esto. Esta historia no es sobre cine, sucede que los personajes fueron glorias del cine, pero no se trata de eso. Lo que sí tiene son muchos guiños al espectador con respecto a cómo debería ser una película y las diferencias que tiene la vida de una película. Porque ellos van comentando todo lo que va pasando, que no tiene nada que ver con el cine, sino con una semiestafa a la que están siendo sometidos. La diferencia entre lo que sería una película y como sería esto si fuera una película. Y de esta manera hay muchos guiños con el espectador, porque nos divertimos mucho descubriendo juntos los clichés del cine, pero es una segunda lectura de la película”.

Casi siempre que una película aborda el cine, es presentada como un homenaje, ¿La vislumbraste así en algún momento?

Yo lo que veo es un homenaje a los actores. A los grandes actores. Aquellas divas, aquellas personas que nos hicieron en definitiva amar el cine. Si bien uno cuando ya trabaja en esto se da cuenta del rol de los que estamos detrás de cámaras, nosotros empezamos todos a amar el cine gracias a los actores que son los que vemos, son los que oímos cuando vamos a una película. Por supuesto que detrás de cámaras hay un montón de gente fundamental, pero son ellos, son James Stewart, John Wayne, Humphrey Bogart, Robert De Niro, Al Pacino, Fernando Fernán Gómez, José Luis López Vázquez, en nuestro caso el elenco de esta película, la Borges, ‘Beto’ Brandoni… La verdad que son gente que yo amo y que considero fundamentales y a los que estoy dispuesto a perdonarles prácticamente todo”.

La película incluye una broma al puesto de director, ¿Cuál es tu opinión sobre este cargo?

A mí me cuesta mucho explicar qué es lo que hace el director. Es verdad que el director no tiene ninguna habilidad que se pueda explicar. Eso es lo que dice el personaje: si alguien va de visita a un set, la manera de reconocer quién es el director es que mire a todos y el único que no está trabajando ese es el director. El que está sentado en una silla o leyendo el monitor o leyendo el diario -ríe. Y realmente es una especie de autoparodia, obviamente es una exageración y obviamente yo sí sé lo que hace el director, pero me cuesta mucho explicarlo en términos de trabajo”.

Los personajes mencionan continuamente lo que pasaríasi esto fuera una película”. Es algo común en la vida diaria, ¿Pero aumenta con la gente involucrada en el cine?

Nosotros, permanentemente. Además, es muy común que me venga la gente y me diga: ‘Te tengo que contar mi historia, tengo tu próxima película. Algo que me pasó, o le pasó a mi primo, le pasó a mi hermano, le pasó a mi amigo’. Todo el mundo cree que su vida es digna de hacer una película y eso es bárbaro, que todo el mundo se vea como protagonista de una película. Esto es justamente, ese guiño que hay entre los personajes de la película y el público”.

La cinta incluye muchos elementos del cine clásico, ¿En quién te inspiraste para su realización?

La verdad es que en cuanto a estilo, principalmente, (Ernst) Lubitsch. Para mí es el mejor director de comedias de la historia, es maestro de Billy Wilder y si bien no es guionista, algo le debe haber dado a los guionistas porque todas sus películas tienen ese toque maestro, de elegancia, de brillo en el diálogo, de inteligencia. La verdad es que es una persona que admiro mucho. Y después también la película también le debe mucho a esas películas de humor negro de los Estudios Ealing, por ejemplo, ‘The Ladykillers’ (1955), ‘The Man in the White Suit’ (1951), esas películas de los años 50 y 60 que también eran brillantes, pero eso ya venía con la versión original (‘Los muchachos de antes no usaban arsénico’)”.

Esta, al igual que muchas otras películas de tu filmografía, aborda las amistades largas. ¿Por qué te atrae tanto este tema?

Porque el otro es fácil. Las comedias románticas generalmente empiezan cuando el chico conoce a la chica y transcurre en los primeros tres, cuatro o cinco meses de la relación. Y así cualquiera siente pasión. A mí me interesan mucho esas historias de amor de años, de décadas. Están ‘El mismo amor, la misma lluvia’; el padre y la madre en ‘El hijo de la novia’; la pareja principal de ‘Luna de Avellaneda’, ni hablar de ‘El secreto de sus ojos’. Acá tenemos una pareja, la actriz y el actor, una pareja de casi 50 años de matrimonio que en algún momento y por la vida cotidiana fue guardando la pasión y la admiración en un cajón como para volverla a rescatar después y se olvidaron que existía. La película también trata y cuenta cómo vuelven a encontrar todo eso. La verdad que es un tema que a mí me interesa mucho, tanto en el cine como en la vida”.

Este 2019 se cumple el décimo aniversario de El secreto de sus ojos, ¿Planeas celebrarlo de algún modo?

No tenía nada particularmente preparado”.

¿Dirías que esta película cambió tu manera de hacer cine?

Obviamente que se está más en la mira. Si bien ya pasó hace un tiempo y cada vez se está menos en la mira, es algo que no se puede evitar. También tiene sus ventajas, como poder hacer una película atípica como ésta a guion cerrado, te permite ciertas cosas que de otra manera no serían posibles”.

En su momento, el escritor Eduardo Sacheri comentó que una de las mayores debilidades del remake fue que en Estados Unidos no comparten la pasión latinoamericana por el fútbol

Fui testigo de todo el proceso de esa película. Fue un proceso muy complicado. También fui testigo del amor que el director y guionista (Billy Ray) le puso. Para mí fue un ejemplo poder ver desde el asiento del acompañante lo difícil que es lograr tu propia visión en una película de Hollywood. La cantidad de gente que se mete, la cantidad de problemas, de obstáculos que hay, de gente que opina, hasta que se termina desvirtuando lo que el mismo realizador quiso hacer. No creo que el problema haya sido esa falta de fanatismo por el fútbol porque ellos tienen fanatismo por el fútbol americano. No se matan entre ellos, pero eso tampoco se trata en nuestra película. Creo que hubo otros problemas ahí, problemas de producción complicados”.

En los últimos años hemos visto muchos directores latinoamericanos que dan el salto a Hollywood, ¿Te interesaría hacerlo también?

La verdad que no tengo ganas per se de trabajar en Hollywood. Tendría que ser una película que me guste, después de ‘El secreto de sus ojos’ tuve muchas ofertas, yo estaba haciendo ‘Metegol’ (2013) y había muchas ofertas, pero todo lo que se me ofrecía eran estas películas grandes de superhéroes que no me interesaban mucho. Por lo menos los guiones que yo recibí no eran lo que yo quería hacer y algunas que quería hacer no se lograron hacer. No me muero por trabajar en Hollywood, tendría que ser una película que me encante y que tenga mi misma sensibilidad. Es raro de conseguir eso. Ahora yo, las que se me ocurren a mí, son todas argentinas”.

Has pasado por drama, thriller, cine negro, animación. ¿Hay un género especial que te gustaría hacer?

Me encantaría hacer un musical, pero creo que lo voy a terminar haciendo en teatro”.

Fuente: sectorcine.com

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