Recordando las películas destacadas del 52 Festival de Cine Neoyorquino

noviembre 15, 2014

Por: Redacción

Nedda G. de Anhalt, Nueva York.-

Muy buenas cintas se proyectaron en la quincuagésima segunda edición del New York Film Festival, entre las que destacan la vida de Seymour Bernstein, un pianista famoso que decidió, en pleno éxito de su carrera, abandonarla para convertirse en maestro de piano. Se trata de “Seymour: An Introduction”, del actor y ahora director Ethan Hawke.

En la cena de uno de sus alumnos Bernstein conoció al histrión hollywoodense, y una gran simpatía surgió entre ellos. Al hablar con su esposa Ethan se preguntaba quién sería el director adecuado para hacer un documental sobre este famoso pianista. Ella le dijo: “pues hazlo tú”. Entonces aceptó el reto y el resultado ha sido espléndido, por tratarse de un pianista encantador lleno de anécdotas sobre Sarah Bernhardt y otras personalidades.

Si Seymour Bernstein fue un maestro persistente pero amable con sus alumnos, su contraparte sería el director de jazz (J.K. Simmons) celebrando un duelo con su baterista (Miles Teller) en el thriller musical de Damien Chazelle, “Whipalsh”, cinta ganadora de varios premios.

Un filme de Bertrand Bonello, “Saint Laurent”, celebra la obra creativa y vida sexual de un diseñador famoso que amó la belleza, la elegancia, el buen vestir y los excesos. Existe otra versión de este genio aprobada por los familiares, pero la de Bonello es una recreación espléndida de una época que, simultáneamente, contraponía dos tiempos; uno era ligero y burbujeante como champaña y, el otro, eran las tragedias que estaban sucediendo en el mundo.

“National Gallery”, del famoso documentalista Frederick Wiseman, es un paseo glorioso con explicaciones por los cuadros de Leonardo Da Vinci y más artistas. Pero no es sólo eso, sino que es una cinta incluyente, pues tenemos la explicación de cómo se restaura un cuadro, cómo se elige un marco, etc. En verdad uno sale enriquecido después de haber visitado esta galería.

En “Mr. TurnerMike Leigh se encarga de ponernos en contacto con el gran pintor británico J. M. Turner, interpretado por Timothy Spall, quien obtuvo premio a la Mejor Actuación Masculina en Cannes 2014. La primera imagen que vemos en este filme es la que Turner veía siempre a través de una ventana a lo lejos, una barca flotando sobre el agua iluminada por la claridad del sol y, a esa imagen, dedicó su vida.

Pintar la barca y la transparencia del elemento acuático. ¿Cómo pudo un Turner tan huraño, arisco y terrenal que casi no hablaba —y, si lo hacía, era con gruñidos— pintar con tal finura, delicadeza y exquisitez? Ésa es la contradicción o dialéctica inherente que priva en la mayoría de los seres humanos. Mike Leigh lo expone de modo espléndido.

Por su parte, Abel Ferrara ofrece en “Pasolini”, interpretado de manera impecable por Willem Dafoe, las últimas 24 horas de vida de este novelista, cineasta, ensayista, comunista y poeta.

En “Die Geliebten Schwestern. Beloved Sisters: Las hermanas queridas”, el director Dominik Graf recrea, con esplendor, el siglo XVIII y en su centro coloca a Johann Christoph Friedrich Schiller (Florian Stetter), poeta, dramaturgo, historiador, militar, bibliotecario, editor de una revista literaria y apasionado jugador de cartas.

Fue admirado no sólo en su natal Alemania sino en Italia, Rusia y otros países. En Francia, fue nombrado Ciudadano Honorario de la República Francesa. Al director Graf, éstos y otros logros de su vida o el hecho de que tuvo amistad con Goethe parece no importarle tanto, pues sitúa la acción de su película en el año 1782, cuando Schiller va a Weimar y conoce a Charlotte Lengefeld (Henriette Confurius) y a su hermana Caroline (Hannah Herzsprung). Schiller casó con la primera y Caroline vivía con ellos. Los tres formaron un ardiente triángulo amoroso. Una película verdaderamente hermosa.

Las maravillas de Alice Rohrwacher” acontece en la Italia rural, donde un matrimonio y sus cuatro hijas viven de la captura de abejas para obtener la miel. Es una vida estricta, rutinaria, y la hija mayor (Maria Alexandra Lungu) llamada “Gelsomina”, es un guiño al cinéfilo en claro homenaje a la Giulietta Masina de “La Strada”, de Fellini. Ésta es una película que desafía la comprensión y el gusto del público. No es para contarla sino para verla. Obtuvo el Gran Premio del Jurado en Cannes 2014.

El filme de Bennett Miller Foxcatcher” es la trágica historia del multibillonario John E. du Pont, anclada en un terreno de sombras y ambigüedades, con la maravillosa actuación de Steve Carrell con su hablar pausado, su nariz postiza y su mirada perdida. ¿Por qué este du Pont desea auspiciar la carrera de lucha libre de los hermanos Schultz, Dave (Mark Ruffalo) y Mark (Channing Tatum)?

Ésta es una historia basada en un caso real que comienza cuando Mark, el hermano menor, obtiene la medalla de oro en 1984 y recibe la invitación de Du Pont para apadrinarlo en su carrera. Pero contar esta película no es justo, hay que observar las pausas, los silencios, las miradas de los protagonistas. La dirección de Bennett Miller es magnífica y sin duda será postulado como Mejor Director en la próxima entrega del Oscar.

Citizenfour”, la película de Laura Poitras, es otro thriller pero político, demoledor para la Casa Blanca y su presidente.

Un “hola”, como afectuoso saludo que este festival le obsequió a uno de los más grandes cineastas del mundo, Alain Resnais (1922-2014),  fue exhibir en copia restaurada de glorioso blanco y negro la obra maestra “Hiroshima mon amour (1959) con Emmanuelle Riva y Eiji Okada. Y el “adiós” fue proyectar el filme “Aimer, boire et chanter”, su obra póstuma.

La película que cerró este festival, “Birdman Or The Unexspected Virtue Of Ignorance”, de Alejandro González Iñárritu, adaptada de un cuento de Raymond Carver, es una historia de resurrección. Es también una historia de nostalgia por un pasado glorioso. A la vez, una declaración de amor apasionada por el teatro.

Lo atestigua la cámara de Emmanuel Lubezki que, amorosamente, va acariciando con su lente cada espacio de un pequeño teatro, en donde se da igual importancia a un pasillo solitario como al camerino de los actores.

Los edificios por fuera siempre son filmados de abajo hacia arriba, porque para González Iñárritu la ascensión en este filme es crucial. Al frente de esta troupé de actores está “Thomson”, un actor que alguna vez fue famoso por haber personificado al Birdman.

Este papel, actuado con fuerza emotiva y simpatía ponderable por Michael Keaton, lo señala como otro candidato para el Oscar. La película fue un gran final para este quincuagésimo segundo festival de cine neoyorquino.

Fotografía: Nedda G. de Anhalt.

De izquierda a derecha, Naomi Watts, Emma Stone, Amy Ryan, Andrea Riseborough y Zack Galifianakis, durante la presentación de “Birdman”.

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