Programas de concursos: Tradición que se niega a morir

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Ignacio Vizuet.-

“La pregunta de los 64 mil es…”, “Sube, Pelayo, sube…” y “Catafixia”, son frases y palabras que han traspasado la frontera del tiempo, penetrando en la consciencia social.

Todas tienen algo en común: se originaron en el género televisivo conocido como “programas de concursos”,  el cual aún aparece en los televisores mexicanos y ha estado en constante evolución.

Su influencia en la cultura ha sido tal, que el uso de estas palabras se ha integrado en la cotidianeidad  de la sociedad mexicana.

Pedro Ferriz Santacruz encabezó, durante la década de los 70, el programa “El gran premio de los 64000”, emisión que estaba basada en el programa estadounidense “The 64000 question”.

La mecánica de este show consistía en lo siguiente: un concursante debía elegir una categoría, de la cual se le harían once preguntas; la primera respuesta correcta tenía un valor de 64 pesos (de esa época).

Si la respuesta era la indicada, Ferriz Santacruz decía un armonioso y entonado “¡Correctoooo!”, y el participante pasaba a la segunda pregunta, la cual duplicaba su valor.

Si el concursante contestaba las preguntas subsecuentes, el valor de las respuestas aumentaba hasta llegar a los 64 mil pesos, el premio máximo y preciado por todos.

Ferriz Santacruz, al llegar a este punto de la emisión, enunciaba la ya clásica y famosa frase “La pregunta de los 64 mil pesos es…”, con un toque de suspenso y emoción. Dicho enunciado se quedó como un sinónimo de suspenso e incertidumbre en la cultura mexicana.

También en la década de los 70, Luis Manuel Pelayo, actor y animador, era la figura principal del programa “Sube Pelayo sube”, en donde existía el famoso juego llamado “palo encebado”, competencia en donde el participante tenía que subir a través de un palo cubierto con cebo y alcanzar la bandera que se encontraba al final de la pieza de madera.

Con este show, Pelayo adquirió una gran popularidad y llevó alegría y entretenimiento a los hogares mexicanos. El actor falleció el 26 de julio de 1989.

En diciembre de 2012 Xavier LópezChabelo” recibió dos Récords Guiness por 44 años de transmisión ininterrumpida de su programa “En familia…con Chabelo”, y por 57 años de representar al travieso personaje.

El eterno niño llegaba a las pantallas mexicanas (y otras partes del mundo) todos los domingos a las 7 de la mañana, a través de la señal del canal 2 de Televisa. Antes de su fin, hace unos meses, la emisión regaló miles de premios y varias generaciones han disfrutado del programa, convirtiéndolo en todo una tradición de la familia mexicana.

Gracias a Xavier López, “catafixiar” se convirtió en una palabra de uso común entre los mexicanos para referirse al intercambio de algo, y se escuchaba cada vez que “Chabelo” le preguntaba al participante, al final de los programas, si deseaba quedarse con su premio o entrar al intercambio.

Durante la década de los 90, la televisión cultural también entró al género de los programas de concursos. “A la cachi cachi porra” es una emisión que cuenta con más de dos décadas de transmitirse en la señal del Canal Once.

En este programa (que aún se transmite), dos escuelas vocacionales del IPN se enfrentan en un duelo de conocimientos y actividades físicas para darle renombre al plantel que representan. Desde preguntas de química, historia, inglés, hasta competencias de baile y voleibol, han formado parte de las competencias de la emisión.

Cabe destacar que este programa ha sido el semillero de distintos conductores y actrices, que a lo largo de su historia han pasado una temporada como anfitriones. Silvia Navarro, Silvia Lomelí, Claudia Lizaldi y René Navarro, son algunos de los nombres más sobresalientes.

Gaby Ruffo y Liza Echeverría encabezaron durante la década de los 90 el programa de concursos dirigido al público infantil, “TVO”, emisión que, aunque retomaba elementos y concursos de otros concursos de antaño, logró colocarse como uno de los favoritos del público.

Incluso provocó que las conductoras se lanzaran en el ámbito musical y editaran un álbum con canciones. El programa culminó el 17 de junio de 1991 y tuvo 388 episodios.

Paco Stanley también se consolidó durante esta década como uno de los representantes de este género con programas como “¡Ándale!”, “¡Llévatelo!” y “¡Pacatelas!”, emisiones que catapultaron al conductor a la cima del éxito.

A finales de esta década, Marco Antonio Regil condujo el programa “Atinale al precio”, el cual otorgó miles de premios y lo consolidó como uno de los conductores y representante de este género de la nueva generación, a lo que ha dado seguimiento con programas similares como “100 latinos dijeron” y la versión para Estados Unidos, titulada “100 latinos dijeron”, en los que hace reír al público con sus ocurrencias.

Otras producciones que han visto en los concursos una fórmula exitosa de entretenimiento son “El rival más débil”, primero con Montserrat Ontiveros y luego con Lola Cortés; “Un minuto para ganar” y “Password”, los cuales demuestran que este género está lejos de extinguirse.

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