El polémico filme que reabrió los archivos de John F. Kennedy

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El asesinato del presidente John Fitzgerald Kennedy fue una conspiración cuyo objetivo era seguir la Guerra de Vietnam en beneficio de las jerarquías militares, y los vendedores de armas.

Ésa es la tesis de JFK. Un caso aún abierto, el controvertido filme con el cual, en 1991, el director Oliver Stone intentó desarmar la conclusión oficial de la Comisión Warren, instituida por el gobierno, según la cual el único que disparó y mató a Kennedy fue Lee Harvey Oswald.

La película relata, entre otros frentes, la planificación del asesinato por el vértice de la CIA, con la complicidad del FBI y del Pentágono, en colaboración con la mafia estadounidense, la policía de Dallas y los cubanos anticastristas, además del aval del entonces vicepresidente Lyndon B. Johnson.

Se trata de un filme construido tan bien, que aún hoy la mayoría de los estadounidenses siguen creyendo en la hipótesis del complot, que en 54 años dio vida a decenas de teorías diferentes, así como libros, documentales, investigaciones y debates.

Fue precisamente ese filme el que empujó al Congreso estadounidense -con un presidente que había sido jefe de la CIA, George H.W. Bush- a aprobar al año siguiente una ley para disipar las sospechas de un complot, volviendo públicos los millones de documentos vinculados con asesinato de Kennedy en 1963.

Pero no todos los archivos fueron publicados. De hecho aún hay 3 mil 100 que ahora el presidente Donald Trump intenta revelar, sin usar su poder de prorrogar el secretismo más de los 25 años previstos.

El filme parte de la desafortunada investigación del procurador de Nueva Orleans, Jim Garrison (interpretado por Kevin Costner), requerida también por las incongruencias y las imprecisiones del informe Warren. El magistrado intentó demostrar las propias tesis logrando procesar a Clay Shaw, un importante hombre de negocios que parece vinculado al homicidio de Kennedy y a la CIA.

Y con la ayuda de la histórica grabación de Abraham Zapruder, propone un escenario con tres diferentes ejecutores, los cuales, con un atentado realizado a través de la táctica de fuego cruzado, habrían asesinado a JFK con seis disparos, en vez de los tres establecidos por la Comisión Warren. Shaw fue de todos modos absuelto de cualquier acusación y la búsqueda de la verdad se detuvo.

Fuente: ANSA