Placeres Culpables: Sin ser bien recibido, el sitcom toca la puerta del cine mexicano

0 Flares 0 Flares ×

Ante la llegada de la televisión, en la década del cincuenta del siglo pasado, la industria del entretenimiento en nuestro país se completó y se colocó al mismo nivel que grandes, cerrándose con ello el circulo que la mercadotecnia obligaba tener para hacer que un producto acaparara la mayor cantidad de medios y públicos posibles.

Prueba de ello son las versiones melodramáticas que saltaron primero de la historieta a la radio y de ahí al cine, para concluir en la pantalla chica y más adelante, pasar de la televisión al cine, aunque estas últimas adaptaciones no lograron obtener el éxito suficiente para quedar inmortalizadas en ese rubro.

Sin embargo, no sucedió lo mismo con las comedias de situación, llamados también programas unitarios, que intentaron cruzar la frontera entre la televisión y el cine, varias de ellas sin lograr obtener una buena respuesta del público, pues a final de cuentas la televisión abierta es un medio gratuito al que todos podían acceder y el ir a ver una de estas propuestas en una sala de cine, implicaba el pago de una localidad, lo cual no valía mucho la pena, pues se iría a ver lo mismo que en la televisión.

Entre ellos se pueden mencionar a Los Beverly de Peralvillo, serie transmitida y producida de 1969 a 1973, con un guión de Mauricio Kleiff; presentando lo que sucedía en una familia popular mexicana, encabezada por un taxista, ‘El Borras’ (Guillermo Rivas), seguido por su esposa ‘La Pecas’ (Leonorilda Ochoa) y una gran cantidad de familiares que llegaron a su domicilio para vivir todos en un mismo departamento.

De esta serie se hizo una versión homónima para el cine en 1971, dirigida por Fernando Cortés, presentando a los mismos personajes y situaciones. Dos años después, regresaron a la gran pantalla con ¡Qué familia tan cotorra! (1973), dirigida de nuevo por Cortés, en la que la pareja protagónica debuta como papás.

María Victoria ha sido una de las actrices cuyos personajes creados para el cine fueron tan emblemáticos entre el público, que dieron el salto a la televisión, entre ellos la en su momento sensual ‘Paquita’, que recordamos en cintas como Los paquetes de Paquita y Cupido pierde a Paquita, ambas filmadas en 1955 por Ismael Rodríguez, la cual fue retomada más adelante en series como La criada bien criada, transmitida de 1969 a 1980, quitándole el sello sensual que caracterizaba a la también cantante, convirtiéndola en una inocente y bondadosa empleada provinciana.

A esta serie le siguió Mis huéspedes (1980), también protagonizada por María Victoria, convertida en ‘Inocencia’, secundada por Joaquín García ‘Borolas’, Alfonso Zayas, Begoña Palacios y Frank Moro, entre otros.

Otro personaje que logró acaparar la atención lo mismo en la televisión como en la pantalla grande fue ‘Chabelo’, interpretado por Xavier López, de quien se recuerda varios títulos encarnando a este simpático y precoz niño. Las primeras veces que apareció en pantalla fue en cintas como Viaje a la luna (Fernando Cortés; México, 1958), El Extra (Miguel M. Delgado; México, 1962) y Los reyes del volante (Miguel Morayta; México, 1965); además de la trilogía, protagonizada junto con Martín Ramos Arévalo ‘Pepito’: Pepito y la lámpara maravillosa (Alejandro Galindo; México, 1972), Chabelo y Pepito contra los monstruos (José Estrada; México, 1973) y Chabelo y Pepito detectives (José Estrada; México, 1974).

Sin descuidar su carrera como actor en varias películas, Xavier López debutó en la televisión en 1968 con el programa semanal En familia con Chabelo, concluyendo en 2015; además de tener apariciones esporádicas y otras permanentes en unitarios como La carabina de Ambrosio y La Cuchufleta, entre otros. Una de sus recientes apariciones en cine fue en El Crimen del Cácaro Gumaro, (Emilio Portes; México, 2014).

Mención aparte merece Roberto Gómez BolañosChespirito’, quien además de actor y mucho antes de llegar la televisión como actor, logró una amplia trayectoria como guionista de cine, interpretando algunos personajes en estas películas. Sin embargo, fue gracias a su llegada a la pantalla grande, primero en series como Los supergenios de la mesa cuadrada, El ciudadano Gómez y Operación carambola, que las puertas del cine se le abrieron como protagonista. Aunque cabe mencionar que nunca llevó a sus personajes emblemáticos, como El Chavo del Ocho o El Chapulín Colorado a la gran pantalla.

Pero si logró llevar a miles de personas a los cines para verlo a él y a su elenco base en cintas como El Chanfle (Enrique Segoviano; México, 1979), El Chanfle 2 (Roberto Gómez Bolaños; México, 1982), Don Ratón y Don Ratero (Roberto Gómez Bolaños; México, 1983), Charrito (Roberto Gómez Bolaños; México, 1984) y Música de viento (Roberto Gómez Bolaños; México, 1988).

Contrario a esto, quien intentó colocarse como estrella de la televisión, pero no logró alcanzarlo, fue María Elena Velasco La india María, quien participó en varias películas de aventuras, más de 30 títulos, acaparando la atención del público desde Tonta tonta pero no tanto (Fernando Cortés; México, 1972), ¡El que no corre... vuela! (Gilberto Martínez Solares; México, 1982) y El coyote emplumado (María Elena Velasco, Alfredo B. Crevenna; México, 1983), hasta su última aparición con La hija de Moctezuma (Iván Lipkies; México, 2014).

En la televisión se le pudo ver como invitada en programas como Revista musical Nescafé (1972), Papá soltero (1988), Mujer, casos de la vida real (2003) y La familia P. Luche (2004); además de como actriz de telenovelas con Corazón indomable (2013). Además de ser protagonista de su propia serie, ¡Ay María qué puntería! (1998), la cual no contó con buena respuesta del público, además de ser muy cara de producir, debido a su similitud con las aventuras de ‘María’ presentadas en el cine.

Otro personaje que acaparó la atención del público en la televisión y que tuvo un intento de consagrarse al ser llevado a la pantalla grande fue Ricardo González Cepillín, quien protagonizó dos títulos: Milagro en el circo (Alejandro Galindo; México, 1979) y Mientras haya niños habrá payasos (François Reichenbach; México, 1980).

De 1982 a 1993, se produjo uno de los programas unitarios más exitosos de la televisión mexicana, por la simple razón de ser protagonizado por niños: Chiquilladas, producido por Humberto Nararro y dirigido por César González ‘El Pollo’, siendo el inicio de carreras exitosas como las de Lucero, Aleks Syntek y Carlos Espejel, siendo este el único que llegó al cine, gracias a su personaje Chiquidrácula, en la cinta homónima producida en 1986, dirigida por Julio Aldama, en la que contó con el apoyo de luminarias del cine como Adalberto Martínez Resortes, Ana Luisa Peluffo, Tere Peluffo, Bruno Rey y Sergio Ramos El Comanche.

Para sorpresa de muchos, en 1984 el programa dominical que consagró y destruyó carreras musicales, Siempre en domingo, tuvo el estreno de su película homónima, protagonizada por su conductor Raúl Velasco y parte de su equipo de trabajo, como Janett Arceo, presentando una historia que se desarrollaba detrás de las cámaras, durante la transmisión del programa.

Como lo pedía el concepto de Siempre en domingo, durante la película dirigida por René Cardona Jr., desfilaron varias estrellas del pop y la balada nacional e internacional, entre ellos Luis Miguel,  José José,  Yuri, Olga Breeskin,  Lupita D'Alessio,  hasta Juan GabrielRocío Dúrcal, apoyados por actores como Rafael Inclán,  Manuel 'Flaco' Ibáñez, Ariadna Welter y Tito Junco.

Sin embargo, la película no tuvo el éxito que se esperaba, quedando en el total anonimato.

La serie juvenil ¡¡Cachún Cachún Ra-Ra!! también dio el salto al cine en 1984, bajo la dirección de René Cardona Jr. y contando con la aparición de todo su elenco original, entre ellos Fernando Arau, Alma Delfina, Lupita Sandoval, Rodolfo Rodríguez, Arianne Pellicer, Martha Zavaleta y Alfredo Alegría, bajo el título de Estos locos, locos estudiantes.

Queriéndose igualar con el estreno en su momento de cintas juveniles ‘pícaras’ norteamericanas, esta película quedó en el intento, sin obtener el éxito entre el público, más aún por tratarse de la versión para la pantalla grande del musical que se escenificó un año antes.

El siguiente proyecto de Luis DeLlano Macedo que involucró a sus producciones de televisión con el cine, fue cuando llevó la serie de televisión Papá Soltero a la gran pantalla, con Me tengo que casar (Manuel García Muñoz; México, 1995), protagonizada por el elenco original de la serie: César Costa, Luis Mario y Gerardo Quiroz, Edith Márquez, Octavio Galindo, José Luis Cordero ‘Pocholo’ y Aurora Alonso, a quienes se sumaron Lourdes Munguía, Dario T. Pie y Lorena Rojas, entre otros.

Jorge Ortiz de Pinedo tampoco quiso quedarse atrás en esta modalidad y llevó a su personaje ‘Cándido Pérez’ a la gran pantalla, dirigiendo títulos como Cándido Pérez, especialista en señoras (México, 1991) y Cándido de día, Pérez de noche (México, 1992), en todas llevando a su elenco original, encabezado por él, seguido de Nuria Bages,  María Luisa Alcalá,  Alejandra Meyer, Lupe Vázquez y  Juan Verduzco; además de contar con participaciones especiales como las de Armando Manzanero, Thelma Tixou y Diana Golden, entre otros.

Por: Fabián de la Cruz Polanco

Periodista con más de 25 años de trabajo en la fuente de cine e industria del entretenimiento. Ha formado parte de los equipos periodísticos de medios como El Heraldo de México, en su versión original, y Playboy México, entre otros; además de conducir y producir programas de radio como Hoy por Hoy (Televisa Radio), De Revista con Martha Susana (Radio Fórmula) y El Lado i (InfoNor, Saltillo, Coahuila). Es autor de los libros Magia pura y total (Historia del Teatro Musical en la Ciudad de México 1952-2011) y Cine Mexicano del 70: La Década Prodigiosa, ambos por SamSara Editores. Fue Director de contenidos del Festival Internacional de Cine Acapulco (FICA) en 2014 y adjunto de la novena edición del Festival Internacional de Cine Gay exhibido en la UNAM en 2015. Hoy día dirige la revista electrónica Filmeweb (filmeweb.com.mx).