Placeres culpables: Después de 59 años regresa Rentas congeladas

mayo 11, 2019

Escrito por: Fabián de la Cruz Polanco | @fabiancpolanco

El deseo del productor Julián Robles por reponer, tras 59 años desde su estreno en el Teatro Esperanza Iris, de la comedia musical de Sergio Magaña Rentas congeladas, dio como resultado uno de los montajes de comedia musical más importantes en la historia del teatro musical en la Ciudad de México de este año, dando la oportunidad a las nuevas generaciones y a los seguidores del género de poder conocerlo.

Y es que en la búsqueda de Julián del libreto de esta obra, la investigación lo llevó al archivo de la Fundación Francisco Gabilondo Soler, en la que tuvo la posibilidad de encontrar una versión de este texto, pero sin las partituras originales que escribió Magaña y con otras presuntamente creadas por Francisco Gabilondo Soler, lo cual sirvió como referencia para que el compositor Eduardo Piastro pudiera crear y orquestar nuevas composiciones y dar un nuevo aire a esta historia que, en su versión original, contó con la dirección de escena de Virgilio Mariel y en la musical de Antonio Rosado, José Luis Alcaraz y Alfonso Álvarez.

La causa principal por la que no se concretó en escena esta mancuerna artística, la de Magaña y Soler, según comentaron los nuevos creativos de la nueva versión de Rentas congeladas, que hará temporada del 11 de mayo al 9 de junio, en el Teatro Julio Castillo del Centro Cultural del Bosque de Chapultepec, es que los dos artistas tuvieron una discusión muy fuerte, lo que los llevó a sepultar esta mancuerna.

No obstante, la comedia musical si se estrenó en ese entonces (1960), teniendo como escenario el Teatro Esperanza Iris, bajo la realización de Producciones Alarcón Lombardini y con las actuaciones de Celia D’Alarcón, Sergio Bustamante, Martha Rangel, Mario Alberto Rodríguez, Salvador Quiroz, Graciela Nájera, además de María Rubio y el otrora ídolo del rock’n roll Alberto Vázquez, entre otros.

Uno de los grandes logros que representó en su momento la llegada de esta comedia musical a la cartelera teatral, es que se trató de un proyecto cien por ciento mexicano, lo cual era poco común en ese entonces, en que se presentaban obras de este género en su mayoría de procedencia extranjera, como Mi bella dama, producida y protagonizada por Manolo Fábregas y ¡Ring Ring!, llama el amor, con Silvia Pinal, por mencionar algunas.

Previo a la llegada de Rentas congeladas, se escenificaron proyectos de comedia musical como Ni fú, Ni fa, de Edmundo Mendoza (1952); y más adelante, en 1953, Yo Colón, con Mario Moreno Cantinflas, la cual a pesar de ser presentada como una comedia musical, más bien se trataba de una revista, con la cual por cierto, se inauguró el Teatro de Los Insurgentes.

Con Rentas congeladas, Sergio Magaña se adentró en el género musical con una propuesta hecha para la ideología y cultura del mexicano; con una trama que gira en relación al sistema de viviendas en el país, generando con ello en su momento comentarios y críticas gubernamentales; siendo también importante porque en su libreto había referencias políticas y sociales ocurridas en el país.

Rentas congeladas trató de manera coherente y con todos los elementos de la comedia musical, la problemática que existe en las vecindades de barrios populares. Todo esto enmarcado con canciones y vistosos bailes.

Era una obra muy interesante, porque trataba un tema real, que es cuando a las personas que pagan poca renta durante muchos años, que están dentro del sistema que se conoce como rentas congeladas, de repente las corren de sus casas, narrando lo que esto provocaba a las familias afectadas, obviamente acompañada de números musicales”, dijo Martha Rangel, primera actriz, cantante y compositora mexicana, que formó parte de este elenco en una entrevista para el libro Magia pura y total (Historia del Teatro Musical en la Ciudad de México), escrito por quien esto firma, cuya nueva edición será dada a conocer en breve.

Era una obra muy humana, una magnífica comedia musical, la cual es una lástima que no se ha vuelto a poner porque, la verdad, vale mucho la pena”, agregó la artista nacida en 1936 y fallecida en 2012.

A raíz de este proyecto, inició un auge muy importante de comedia musical mexicana.

Jorge Ibargüengoitia, de formación teatral, hizo lo propio con El atentado, adaptada musicalmente por Juan José Gurrola, en la que se narraban aspectos de índole político y social.

Después llegó El Quelite, una comedia musical ranchera, escrita en 1969 por Alfonso Anaya, que también contenía leves aseveraciones políticas, teniendo entre sus protagonistas a Lucha Villa, Polo Ortín, Joaquín García Borolas y Raúl Chato Padilla, entre otros.

La nueva versión de Rentas congeladas es una producción de Chibal Entertainment, Cornamusa y la Coordinación Nacional de Teatro del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura; el productor ejecutivo es Julián Robles.

El libreto y letras son de Sergio Magaña y en esta ocasión, se contará con la música compuesta y orquestada por Eduardo Piastro a partir de las partituras encontradas en la Fundación Francisco Gabilondo Soler presuntamente creadas por Francisco Gabilondo Soler.

La dirección es de Mario Espinosa, con una adaptación en el libreto, adecuándolo a la actual idiosincrasia nacional, de Luis Mario Moncada; el diseño de escenografía es de Gloria Carrasco; el diseño de iluminación de Ángel Ancona; y el diseño de vestuario de Mario Marín del Río.

El elenco está conformado por: David Hevia, Rodrigo Carrillo Tripp, César Enríquez, Ana Corti, Javier Oliván, Elías Toscano, Sofía Gabriel Luna, Javier Rojas, Berenice Mastretta, José Juan Sánchez, Elsy Jiménez, Alejandro Toledo, Karen Daneida, Sabina Cobos, Luis Javier Morales, José Covián, María José Guerrero, Ulises de la Cruz y Yoalli Michelle Covarrubias.

Fotografías: Cortesía INBAL (Gabriel González)

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