Omar Yñigo dirige corto sobre bullying y debuta como documentalista

enero 7, 2016

Por: Redacción

Fabián de la Cruz Polanco.-

A la par de los preparativos para su regreso como actor de teatro, con el estreno del monólogo “Me llamo Cosmo”, el realizador mexicano Omar Yñigo presentó de manera oficial, en Tijuana, Baja California Norte, el cortometraje “Lalo”, que dirigió teniendo como equipo de producción a alumnos egresados de la Licenciatura en Cinematografía de la Universidad de las Californias Internacional (UDCI).

Con un guión también creado por él, en conjunto con Jane Arapawe, “Lalo” presenta a un niño huérfano que vive en un orfelinato y cuyo sueño es poder cantar en el coro de la colonia donde éste se ubica. Sin embargo, para lograrlo deberá superar el rechazo y el bullying del que es víctima por parte de sus compañeros.

Este trabajo fue muy importante para mí, pues representó un esfuerzo por participar en la formación de los alumnos recién egresados llevándolos del aula al mundo práctico, aprendiendo las virtudes del trabajo en equipo y por fortuna alcanzamos el objetivo. Es un trabajo muy interesante”, dijo el cineasta tijuanense.

Además de trabajar en la realización de este proyecto, hay que mencionar que Omar Yñigo, cuya ópera prima fue la comedia “Marcelo”, protagonizada por Aarón Díaz y Laura Zapata, incursionó recientemente como realizador en el género del documental con “De músico, poeta y loco”, el cual aborda la vida de un miembro de su familia que, asegura, “debió de haber sido una persona más conocida, pero nunca buscó la fama”.

Este es el primer documental que filmo, lo cual es muy importante para mí, pues desde los 16 años, cuando hice mi primer corto, siempre había hecho ficción. Este documental trata sobre un miembro de mi familia, mi tío León Yñigo, quien para mí es un ser excepcional, al que conocí desde poco más de diez años y desde hace cinco lo he estado frecuentando periódicamente.

Él fue maestro de arquitectura en la Universidad de Guadalajara durante casi 40 años y hace unos ocho se jubiló y empezó a vivir otro estilo de vida. De pronto se dio cuenta que estaba muy solo y llevaba una vida muy sedentaria y llegó a alterar su estado de ánimo, psíquico y mental. Entonces hago este documental porque creo que más gente debería de conocer su visión a través de sus testimonios. Ha tenido una vida llena de aventuras. Ha conocido a mucha gente importante y famosa”, mencionó el egresado del Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC).

Yñigo dijo que incursionó en el terreno documental tomando como tema a su tío, pues tomó conciencia de que en él había personaje vivo, interesante y atractivo.

Estamos hablando de un hombre de ochenta años, que ha marcado a generaciones de estudiantes de arquitectura y que para muchos ha sido el mejor maestro de sus vidas. Si logró eso con sus alumnos, creo que en a través de este proyecto él podrá provocar una huella imborrable en el espectador de este documental, que espero esté listo para la segunda mitad de 2016”, agregó.

Para concretar “De músico, poeta y loco”, del cual también es productor, Omar Yñigo recibió apoyo de Producciones a Ciegas, empresa realizadora de “Marcelo”.

Sin embargo, hoy día está en la búsqueda de fondos para concluir su posproducción, labor que espera costear a través de fondeadoras y buscando la colaboración de otras instituciones.

El documental lo filmó en Guadalajara con un equipo de trabajo de seis personas, entre ellos su “fotógrafo fetiche”, Juan Carlos Lazo,  con el que ha hecho equipo desde 2002, incluyéndolo en  todos sus proyectos.

Vida de perro

En unas cuantas semanas, Omar Yñigo retomará su faceta como actor con el estreno, en el Centro Cultural Foro 37 de la Ciudad de México, del monólogo de su autoría “Me llamo Cosmo”, producido por FP comunicaciones, realizado con la idea de crear consciencia entre los espectadores sobre las dificultades e infortunios por las que atraviesa un perro de la calle, además de establecer una analogía y contraste entre la vida de un perro y la de un ser humano.

Con “Me llamo Cosmo” Omar Yñigo espera tocar al espectador en un lugar hondo y profundo de su corazón, “y de su alma si fuera posible. A través de un perrito que aprendió a hablar, que aprendió a expresarse como lo hace la gente y que lo aprendió por el ejemplo de su dueño, para despertar conciencia sobre su relación con el ser humano, demostraremos que nosotros tenemos mucho que aprender de los perros, porque son los animales más fieles, los más incondicionales y los más protectores.

Un perro nunca te va a traicionar si en verdad es tu amigo. Será fiel e incondicional y en ese sentido, los seres humanos tenemos mucho que aprender de ellos”, concluyó.

Lo que busca el equipo de trabajo con el montaje de “Me llamo Cosmo” es el de dar a los animales, tanto domésticos como callejeros, un máximo nivel de inclusión, respeto, dignidad y al mismo tiempo, generar conciencia en el público para otorgar estos valores cívicos hacia estos seres, en especial de los niños y los jóvenes, esto ante el exceso de violencia y crueldad que se está teniendo hacia los animales domésticos hoy día.

Fotografía: Wilberto Sosa Corona

Relacionados

Anunciate en Filmweb