Noches de Estreno: “Carrie” y su desafortunada llegada al musical

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Fabián de la Cruz Polanco.-

Aunque quien esto escribe es un fanático del género musical, buscando y pidiendo nuevas y novedosas propuestas dentro del mismo; soy consciente que no todo lo que existe en nuestro entorno debe o merece ser transportado a este género en particular, pues cabe la posibilidad de que caiga en el absurdo y demerite sus cualidades.

Tal es el caso del musical del que me ocuparé esta quincena y del que trataré de ser lo más claro y objetivo posible, pues en él participan varios buenos artistas del género y que sé, y he visto, desarrollar sus cualidades artísticas de mejor manera.

“Carrie”, producción que ofrecen y califican como “Una escalofriante experiencia musical”, es el nombre de este montaje, mismo que llegó a nuestro país no con una buena carta de presentación, pues se trata de uno de los montajes musicales menos exitosos desde su conversión al género musical casi a mediados de la década del ochenta del siglo pasado.

Incluso, la crítica especializada en Estados Unidos la califica como “uno de los fracasos más grandes del género” y, por desgracia, tienen razón. A pesar de esos malos comentarios, el proyecto se retomó en los primeros años del dos mil, en ese momento también con resultados mediocres, siendo hasta el momento la producción estrenada en 2015 la que, aseguran, por fin dio en el clavo, siendo bien recibida.

No obstante, la mala racha de años anteriores ha sido la que ha ocasionado que la versión musical de “Carrie” no funcione como lo esperan sus creadores y productores originales.

El musical cuenta con la participación musical de Michael Gore, las letras de Dean Pitchford y el libreto de Lawrence D. Cohen, basados nada más, ni nada menos que en la novela de Stephen King, misma que fue llevada al cine de manera magistral en 1976, bajo la dirección de Brian De Palma, escrita por Lawrence D. Cohen, basados en la novela de King.

De hecho, las interpretaciones de Sissy Spacek y Piper Laurie en esa película, hija y madre en la trama respectivamente, son imborrables en la mente de quienes vieron la cinta de Palma, convirtiéndolas en algo “intocable”, y que tampoco fueron opacadas en la nueva versión de esta historia, filmada en 2013 por Kimberly Peirce, llevando a Chloe Grace Moretz como “Carrie White” y a Julianne Moore como su madre.

Con todo esto ¿qué más podemos decir? Por desgracia, la versión para México de “Carrie” musical no cuenta con los suficientes apoyos de producción y dirección, tanto vocal como actoral, que la pueda ubicar en un lugar dentro de las preferencias del público, más aun presentándola como un intento de musical de terror, en este caso con escasos efectos especiales y visuales, convirtiendo al desenlace y epílogo de la trama, muy fuerte para la vista en cine, en algo ridículo llegando a provocar la risa entre el público.

Otro problema que tiene esta producción de Sergio Arroyo es el lugar en donde se presenta la obra; siendo su foro el teatro del Hotel NH, en la Zona Rosa de la Ciudad de México, el cual fue habilitado en su momento para presentar obras de pequeño formato, como “Monólogos de la vagina” y algunos musicales en monólogo, como “Confesiones desde una cama sin tender”, que cabían perfecto en su escenario.

Por desgracia, en la “Carrie” de Arroyo todo se ve amontado, con fallas severas en el sonido lo mismo de los actores, que son muchos provocando que no quepan en el escenario; como en los músicos, que llegan a saturar los oídos del público, pues están en lo que antes era un salón de hotel y no un teatro con la acústica que estos inmuebles necesitan; y más que ejecutan instrumentos como guitarras eléctricas, sintetizadores y demás.

Mala idea en verdad haber puesto este proyecto en ese lugar. Tal vez si hubieran encontrado un TEATRO para llevarlo a cabo, la historia sería distinta; pues de lo pequeño que es el lugar, los “efectos especiales” y de “suspenso” que son utilizados, caen en lo absurdo y burlón, por decir poco.

En el elenco figuran varias figuras del teatro musical mexicano, entre ellas Tonny Batres, que es de las pocas que intenta sacar adelante el viaje con su interpretación de ‘Miss Desjardin’, la maestra de gimnasia, haciéndola algo digno, pero por desgracia poco creíble debido al desempeño exagerado de algunas de las jóvenes actrices que hacen a las alumnas de la escuela secundaria donde se desarrolla la obra.

Mención aparte merecen Daniela Luján, como la protagonista de la obra, a quien la hemos visto en otros proyectos del género con mejores resultados, como “Vaselina” en 2006; y en especial Laura Cortés, en verdad una primera actriz del género en México, pero más que mal aprovechada por la “dirección” de Fernando Canek.

La calidad de Cortés es indiscutible; pero para lograr ese nivel de buena actriz, merece tener un buen director, cosa que no sucede en esta ocasión, ofreciendo a una obsesiva y fanática madre de la protagonista más que sobreactuada, obligándonos a preguntar el por qué Laura aceptó esto, después de tener en su trayectoria personajes como ‘Madame Thénardier’ en “Los Miserables” y ‘Aldonza’ en “El hombre de La Mancha”, entre otras muchas más.

En verdad, esta “Carrie” no se merece tener en sus filas a una actriz de la talla de Laura Cortés. Ella es mucho para tan poco.

Del resto del elenco no hay más que decir que ya se haya dicho en aquí. Lo verdaderamente “escalofriante” de este musical no es el argumento del mismo, sino el que se hayan atrevido a montarlo de esta manera en la ciudad y venderlo como lo mejor, cuando en escena sucede lo contrario.

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