“No hago teatro para agradar, lo hago para conectar”: Álvaro Cerviño

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Jaime Rosales Domínguez.-

Hago teatro con el público en mente; pero no lo hago para agradar, lo hago para conectar”, dijo  el director de escena Álvaro Cerviño, quien en la actual temporada del Carro de Comedias de Teatro UNAM adaptó y dirige dos clásicos novohispanos del Siglo de Oro: “La verdad sospechosa”, de Juan Ruiz de Alarcón y “Los empeños de una casa”, de Sor Juana Inés de la Cruz, que se presentan sábados y domingos en la explanada del Centro Cultural Universitario.

Y como el Carro de Comedias trata precisamente de conectar con la juventud y los estudiantes poco habituados a la experiencia teatral, en esta ocasión Cerviño –conocido por su trabajo en musicales como “Ayolante” y en la traducción de musicales como “Los Miserables”, “Chicago” y “A Chorus Line”-, rejuveneció los textos, suprimió las conjugaciones castizas (vosotros, vistéis), redujo el tiempo a una hora y una hora y veinte, pero conservó el verso y la esencia de ambas historias dándoles un tratamiento juvenil.

Presentarlas así es de algún modo hacer una maldad, del mismo modo en que los críticos y los eruditos nos robaron a los clásicos, ahora es como robárselos a ellos y regresárselos al público”, dijo.

Recordó que Juan Ruiz de Alarcón escribió “La verdad sospechosa” para divertir. Ciertamente, acotó, hay en la obra una intención moralizante, pero era el estilo de la época.

No es que el autor quisiera ser moralista: no, no, no; él no quería cambiar el mundo, quería ser dramaturgo y ser divertido”.

Del mismo modo, dijo, Sor Juana escribió “Los empeños de una casa” para divertir, la pieza es un divertimento.

Así que de algún modo nos metimos en la casa de los eruditos y les robamos sus monstruos sagrados y ahora están aquí en la Plaza de Juan y Juana”.

Las obras tienen algunos guiños y referencias a la cultura popular, a las llamadas tribus urbanas, e incluso hay pasajes que recuerdan a Charles Chaplin o se alude al cuento “Instrucciones para subir una escalera”, de Julio Cortázar.

Cerviño dijo que parte de la idea de conectar con la juventud es que estos personajes tengan referencias con la cultura Pop.

La escenografía es de lo más pop y todas esas referencias tienen un porqué hasta mañoso: cuando haces un chiste en escena y es entendido o reconocido por el público, entonces el espectador se siente identificado; es como si dijera: ‘Yo sé eso’ e inmediatamente hay una pequeña descarga de dopamina, hay una satisfacción que lleva al público a conectarse con lo que está viendo.

“Es un satisfactor saber que los personajes viven en tu mismo mundo. Y como no podemos viajar a la época novohispana ¿Por qué no los traemos para acá? finalmente la obra sigue siendo la misma”, mencionó.

Director y traductor de musicales como “Dulce Caridad”, “Los Productores” y “We Will Rock You”, Cerviño aseveró que esta trayectoria ha conducido a que lo estigmaticen como “musicalero”.

No obstante, asentó que en todos ellos, –“y he estado en musicales muy grandes”—, ha trabajado con textos de mucha calidad, como “Chicago”, “Los Miserables” o “El Fantasma de la Ópera”, que son textos de muy alta factura y que demandan hacerlos igual de bien que los clásicos.

Si ya después, cuando los suben al escenario, sufren alguna modificación para hacerlos más comerciales, eso ya no tiene que ver conmigo. Mi trabajo termina en el texto”.

Además, estableció que los musicales tienen una conexión con los clásicos mucho más cercana de lo que parece: es el verso, es la rima, es la historia contada a través de una rítmica y de una poesía “y todo eso siempre me ha fascinado”.

Desdeñoso de la crítica, el quehacer escénico de Cerviño tiene sólo un objetivo: el público, y una misión: conectar.

Cuando me presenten un monumento a un crítico o cuando le pongan a una calle el nombre de un crítico. Entonces consideraré mis opciones. Mientras tanto, la crítica más importante es si el público se conecta o no se conecta”, dijo.

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LAS OBRAS

La premisa de “La verdad sospechosa” es que todo el mundo miente. Todos lo hacemos para salir de un enredo, para cubrir apariencias, para engañar a todo un país o para lograr el anhelado amor. Juan Ruiz de Alarcón creó al mentiroso por excelencia: descarado, compulsivo, encantador y en el que hasta la más absoluta verdad resulta sospechosa y es causa de muchos líos.

“Los empeños de una casa” es una intensa y divertida historia de enredos amorosos donde los personajes viven y sufren todos los registros que tienen que ver con el amor: celos, desengaño, amor no correspondido, infidelidad y ausencia; todo para tratar de encontrar a la pareja que se pretende ideal.

En el elenco figuran: Anna Irene Guevara Meneses, Darling Lucas, Mónica Marlene Romero, Hugo Buendía, Carlos Herrera, Óscar Sergio Serrano y Anaid Bohor.

El Carro de Comedias es un proyecto de Teatro UNAM que pone al alcance del público obras de autores clásicos y contemporáneos. Además de presentarse en su sede, la explanada del Centro Cultural Universitario, visita diferentes facultades y escuelas de la Universidad Nacional, así como delegaciones, municipios y estados del país, con un carromato en el cual los actores arman y desarman su propio escenario.

“La verdad sospechosa” se escenifica los sábados y “Los empeños de una casa”, los domingos. Ambas a las 11 horas.

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