Moda y cine: MAM dedica exposición a la alta costura de Balenciaga

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Fernando Díaz Juárez.-

Actrices emblemáticas del cine mexicano vistieron sus diseños de alta costura: de Dolores del Río y Silvia Pinal a María Félix, cuyos atuendos usados en la cinta “La estrella vacía” (1960), a petición expresa de una diva como ella, dejó a la producción casi en la bancarrota.

Cristóbal Balenciaga es sin duda un referente obligado de la haute couture, y ahora las piezas más representativas de sus colecciones de moda pueden apreciarse en el Museo de Arte Moderno (MAM) de la Ciudad de México.

Se trata de siete sombreros, dos mascadas, 51 figurines y ocho vestidos que dan testimonio de un delicado proceso de diseño y confección. Estos últimos provienen del Museo Cristóbal Balenciaga en Guetaria (España), y comparten espacio con 31 fotografías tomadas por Manuel Outumuro –pertenecientes al mismo acervo– que muestran los acabados de las prendas.

La  exhibición,  curada  por  Javier  González  de  Durana, exdirector  del  Museo Cristóbal Balenciaga, podrá verse hasta el próximo 4 de septiembre y también se enlaza con el propio acervo del MAM, que ofrece similitudes entre los diseños del modisto español y el gusto reflejado en los retratos de la burguesía mexicana.

Cabe destacar que Balenciaga ya había vinculado su trabajo a la pintura al inspirarse en las santas del artista Francisco de Zurbarán para la línea austera de las telas, signo inequívoco de la unión entre las artes visuales y el diseño de modas.

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Innovador por excelencia

De cuna humilde, el modisto vasco fallecido en 1972 quedó deslumbrado por la elegancia de la familia real y la aristocracia, que veraneaban en San Sebastián a principios del siglo XX.

Ello le inspiró a trabajar en las mejores sastrerías de esa ciudad, labor con la que adquirió la pericia técnica que le permitió más tarde revolucionar el oficio. Allí estableció su primera casa de moda (1917) con el nombre de EISA, a la que siguieron las de Madrid (1933) y Barcelona (1935).

En 1937 abrió su propio negocio en París. Sus conocimientos de experto en sastrería y tejidos, la habilidad para construir prendas y un perfeccionismo absoluto en los acabados lo convirtieron en un modisto sin par cuando la alta costura alcanzó su apogeo.

Cristóbal Balenciaga se consagró en sólo tres años como el innovador por excelencia: cambió la silueta de la mujer moderna e imaginó cortes diferentes que dieron relieve a partes hasta entonces carentes de protagonismo en la indumentaria occidental, como la nuca, las muñecas y los antebrazos.

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Entre cámaras y reflectores

Tiempo después, su fama como modisto hizo eco entre las actrices más populares del cine estadounidense, europeo y mexicano, que podían darse el lujo de portar diseños exclusivos tanto en la vida real como para vestir a sus personajes.

Marlene Dietrich (“Encuentro en París”, 1964); Ingrid Bergman (“Anastasia”, 1956); Ava Gadner (“El ángel vestido de rojo, 1960); Elizabeth Taylor, Grace Kelly, Anna Magnani y Brigitte Bardot, se pasearon por la pantalla grande luciendo prendas de Balenciaga, hechas a medida para realzar sus siluetas con cortes de tela casi escultóricos.

Incluso trabajó con directores como Alfred Hitchcock, quien lo llamó para trabajar en el vestuario de “Con la muerte en los talones” (North by Northwes, 1959), como también lo hicieron otros realizadores de la talla de Stanley Kramer, Marcel Carné y Anatole Litvak.

La exposición sobre Cristóbal Balenciaga en el MAM es una coproducción con el Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara, en colaboración con Acción Cultural Española, la Embajada de España en México, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo y el Centro Cultural de España en México.

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