Mainstream, Mainstream: X-Men, la verdadera historia de Phoenix

julio 1, 2019

Escrito por: Luis Miguel Romero | Twitter: @LuisMiguelR01

Soy fanático y seguidor de la saga de los X-Men, los héroes mutantes de Marvel desde hace más de veinte años. Como una buena parte de los seguidores fieles de la historia canónica del comic, nunca he estado satisfecho con las adaptaciones cinematográficas. Es comprensible que la adaptación de una saga de más de cincuenta años de existencia en un guión de cine de dos horas de duración, resulte una empresa titánica. Sin embargo, a título personal siempre he pensado que la historia de los X-Men ha sufrido un ultraje atroz en sus versiones de la Gran Pantalla.

Y esta situación la percibí desde la primera cinta de la saga, estrenada ya hace 19 años. Pero cada secuela de esta primera entrega me parecía más alejada de la historia que la anterior. Finalmente, la 20th Century Fox anunció que X-Men: Dark Phoenix, pondría fin (al menos de momento) al paso de los mutantes marvelianos en la gran pantalla. Y es que, sin afán de ‘spoilerear’, la última entrega ha sido la peor. Ha sido destrozada radicalmente por la crítica. Lo peor es que los guionistas tenían entre manos una gran historia: la Saga de Dark Phoenix, uno de los arcos argumentales más épicos de la historia editorial de los X-Men y una obra cumbre del mundo del cómic.

La Saga de Dark Phoenix fue escrita por Chris Claremont, guionista mítico que llevó a los X-Men a los cuernos de la luna en los años 1980s. Y es que, antes de los Avengers, los X-Men fueron líderes absolutos en cuanto a ventas se refiere para la Marvel Comics en los años 80 y 90. La inspiración de Claremont y el arte de John Byrne fueron los responsables de crear la mitología del Dark Phoenix. Dicho arco argumental transcurrió en los números 130 a 138 de la revista Uncanny X-Men, en el transcurso de 1980. Lo que en la película es poco claro y congruente, en el cómic se explica con lujo de detalle. La Fuerza Phoenix es una poderosa entidad cósmica, la manifestación abstracta de las energías psíquicas del universo, según la mitología de Marvel. Sus orígenes se remontan al inicio mismo de la creación, durante el Big Bang. La simbiosis particular que se genera entre la criatura y la joven X-Man ‘Jean Grey’ se ira explicando de manera más detallada con el paso de los años.

La cuestíon es que la criatura terminará por poseer a ‘Jean’, tomándola como avatar para salvar al cosmos de la amenaza de un tirano intergaláctico. Pero la criatura, un ser de energía psíquica pura, comienza a sentir emociones mortales, humanas en el cuerpo de ‘Jean’.

La entidad se niega a abandonar a su huésped y termina corrupta por su lado oscuro. Convertida en un ser irracional, la criatura literalmente ‘hace gárgaras’ con un sistema solar entero y despierta la ira de los Shi’ar, un poderoso imperio intergaláctico. Los X-Men y los Shi’ar disputan el control del Phoenix en un juicio en la luna, donde la razón y la moral de Jean se imponen a su invasora y termina cometiendo suicidio, inmolándose para salvar al universo y a sus seres queridos de la pervertida criatura. El artista John Byrne rechazaba que Jean Grey muriera. Esto lo hizo entrar en conflicto con Claremont y dio como resultado que una mancuerna legendaria del mundo del cómic se separara para siempre.

Sobra decir que, tomando como base la mitología real del Fénix, su versión del comic de Marvel ha renacido de las cenizas en varias ocasiones, algunas acompañándose de su huésped original (Jean Grey) y otras con otros avatares, destacando Rachel Summers, una hija de Grey de un futuro probable que, para muchos lectores y guionistas es ‘la verdadera y única Phoenix’. Y es que, a diferencia de Grey, Summers nunca se dejó corromper por el poder del Phoenix y es el ser vivo que más tiempo le ha servido como residente.

La historia del Phoenix ha servido como arco argumental en varios momentos de la saga de los X-Men, destacando de ellos Planet X (2004) y Phoenix Resurrection: The Return of Jean Grey (2017-2018).

Es fácil entonces de comprender que un mito tan complejo del mundo del cómic no pueda adaptarse de una manera tan precisa en un guión de cine. Sin embargo, a diferencia de los ocurrido con las películas de Avengers, las adaptaciones cinematográficas de los X-Men se han tomada demasiadas licencias, al punto de traicionar a su esencia original.

Esperamos que ahora que Marvel Studios ha tomado el control de la franquicia X-Men para incorporarla a su universo cinematográfico, por fin puedan hacer justicia a uno de los mitos más antiguos y valiosos del Noveno Arte.

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