Mainstream Mainstream: Thelma Tixou y el ocaso de Las fabulosas

enero 26, 2019

Desde el pasado 11 de diciembre de 2018, algunos medios informaron de una manera casi imperceptible, el lamentable estado de salud en el que se encontraba Thelma Tixou, La Muchacha del Cuerpo de Oro, una de las vedettes más grandes que existieron en México en la década del 70 y el 80.

La vedette fue diagnosticada con un tumor cerebral que le trajo diversas complicaciones, razón por la que fue inducida a un coma del que desgraciadamente no logró despertar.

Tixou, quien vivía una situación económica muy lamentable, se encontraba sola en México, amparada por unos cuantos amigos y olvidada por los medios de comunicación y un gremio artístico que demostró una total indiferencia ante su condición.

Y pensar que hace 30 o 40 años Tixou fue una de las mujeres más deseadas y aclamadas de todo el país. Formo parte de la misma camada de beldades que causaron la sensación en los cabarets, teatros y centros nocturnos de la capital mexicana. Pertenece a la misma generación de figuras como Olga Breeskin, Lyn May, Wanda Seux, Rossy Mendoza, la Princesa Yamal, Gina Montes, Grace Renat y la Princesa Lea. A las cinco primeras, las nuevas generaciones tuvimos la oportunidad de conocer (y revalorar) en el ya mítico documental Bellas de Noche (2016), de la debutante cineasta María José Cuevas. De hecho, en palabras de la propia Cuevas, Thelma Tixou fue considerada inicialmente para el proyecto, pero lo rechazó, alegando no querer saber nada de su pasada vida como vedette y sex symbol. ¿Por qué Tixou despreciaría tantos años de carrera que la llevaron a los cuernos de la luna? La respuesta es triste: Tixou tuvo que pagar el mismo doloroso y cruel precio de la fama que tuvieron que pagar Breeskin, Seux o Yamal, tal como lo vimos en el documental anteriormente mencionado. Fueron mujeres que de alguna manera vivieron de su juventud y belleza y que, por desgracia, nunca imaginaron que ambas cosas tienen una fecha de caducidad.

Thelma Delia Sukiennik nació en Buenos Aires, Argentina en 1944, en el seno de una familia de origen judío lituano. Estudió ballet en su tierra natal, y de acuerdo a lo revelado por la vedette, su madre fue quién la impulso para dedicarse al vedettismo (que en Argentina es un oficio muy valorado, hasta hoy en día). Tixou fue contratada para formar parte del ballet de vedettes del Teatro El Nacional de Buenos Aires, catedral del vedettismo argentino. Pronto, su despampanante figura atrajo la atención del público. ¿Y cómo no hacerlo? Thelma es un impresionante mujerón de 1.80 de altura, rubia natural y dotada de unas piernas, caderas y busto dignos de una escultura. Y en Argentina se consagra en el vedettismo y alterna con figuras como Tita Merello, Nélida Roca o Zulma Faiad, glorias del género en el país sudamericano. La Tixou pronto saltó a la televisión y el cine en su país. En 1967 estelarizó la cinta La muchacha del cuerpo de oro, cinta a la que le debe el mote con el que se le conoció en su fulgurante carrera. Y como México era considerado el Hollywood de Latinoamérica, Thelma llega al país azteca, afirmando que incluso prefirió nuestra patria en lugar del famosísimo y exclusivo Lido de París.Y en México viene su consagración. Thelma es recordada por el espectacular show que presentó durante muchos años en el desparecido cabaret Capri del Hotel Regis de la Ciudad de México. También formó parte, durante algunos años del elenco “de planta” del popular programa musical y de variedades mexicano Siempre en Domingo. A diferencia de otras de sus contemporáneas, Thelma nunca se desnudó en sus shows ni mucho menos en el cine. Ella no formó parte del género de sexycomedias o Cine de Ficheras mexicano. Su show, según sus propias palabras, era tan “blanco” y familiar, que hasta los niños podían presenciarlo. Rivalizó en calidad con el de Olga Breeskin o Lila Deneken La Número Uno. También se sabe de la calidad humana de Thelma, una mujer que solía hacer generosas donaciones a los necesitados o que siempre mostraba una actitud amistosa y de apoyo cuando otra compañera vedette debutaba. Cuando los años dorados del vedettismo mexicano se extinguieron a mediados de los 1980s, Thelma decidió hacerse un lugar como actriz de respeto. Y lo logró. Thelma se consagra en el Séptimo Arte al aparecer en la hoy mítica cinta de culto mexicana Santa Sangre, del mismísimo Alejandro Jodorowsky.

Pero Thelma lo perdió todo. Adolfo, su marido y manager la despojó de absolutamente todos sus bienes cuando ella se negó a encasillarse en el vedettismo. La dejó en la calle. Thelma sobrevivió gracias a la ayuda de un selecto grupo de amigos que le brindaron un lugar donde vivir. Y gracias al productor de telenovelas Juan Osorio, Thelma logró sumarse a los repartos de algunos melodramas de la cadena Televisa. Por desgracia, la juventud se le escapó, y junto con ella, por desgracia, partieron las oportunidades laborales.

Thelma vivía de una modesta pensión que le otorgaba la ANDA. Sobrevivía también pintando vitrales y vendiendo pasteles de manzana. Pero eso sí, según sus propias palbras “con dignidad”.

Thelma Tixou falleció el pasado 15 de enero de 2019. Murió prácticamente sola, y solo después de su deceso es que los medios abordaron las condiciones en las que vivía. Thelma Tixou tal vez cometió el error de no aceptar ser una de las “bellas de noche”, pues quizá en sus últimos días, hubiera gozado de una atención mediática qué si tiene su colega (de oficio y desgracias), Wanda Seux. Es duro el precio de la fama. Es duró contemplar el ocaso de estas “Fabulosas”.

Por Luis Miguel Romero | @LuisMiguelR01

Mexicano, cinéfilo, amante de la música, el teatro, los animales. Escribiendo para varios medios impresos y electrónicos. Abarcando todos los medios, todos los géneros y todas las épocas. Siempre aprendiendo cosas y compartiéndolas con el mundo.

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