Mainstream, Mainstream: Silvia Pinal ayer, ahora y siempre

marzo 10, 2019

Escrito por: Luis Miguel Romero | @LuisMiguelR01

¿Quién lo diría? Setenta años después de haber iniciado su carrera en el mundo del espectáculo Silvia Pinal sigue en boca de todos. La serie de televisión biográfica de la mítica actriz, que se transmite actualmente en televisión y vía online, sigue manteniendo a Silvia de moda, en el ojo del huracán.

De 1949 hasta la fecha, no ha existido un solo momento en el que el público no hable de Silvia Pinal. Tal pareciera que no existe un momento del mundo del espectáculo en México en el que ella no haya sido protagonista.

En lo personal, y por más que investigo y rebusco, no encuentro una sola actriz del mundo que tenga una carrera ininterrumpida tan larga, tal completa, con tantos matices y con tantos éxitos tan constantes en el mundo del espectáculo como la Pinal. A parte de Silvia, en México tenemos dos figuras femeninas míticas referentes en el mundo del espectáculo: María Félix y Dolores del Río.

Guardando las diferencias, los estilos y las épocas, y desde luego, respetando profundamente sus trayectorias e importancia, ni María ni Dolores tuvieron una carrera tan polifacética como Silvia. María jamás hizo teatro ni mucho menos comedia musical. Dolores nunca hizo comedia, ni tampoco telenovelas. Vayamos más allá de las fronteras.

Elizabeth Taylor nunca produjo teatro ni televisión; Sophia Loren jamás ha conducido un programa unitario; Bette Davis nunca hizo un show de cabaret; Libertad Lamarque nunca tuvo un cargo público; Sara Montiel no hizo cine de autor. Y así, la lista podría ser infinita.

Silvia Pinal ha hecho todo…todo: cine (comedia, drama, musical, suspenso, thrillers, unos churros formidables y un sofisticadísimo cine de autor o cine de arte), televisión (telenovelas, unitarios, musicales, series y revistas, lo mismo como actriz y productora) y teatro (comedia musical, teatro clásico, teatro experimental y cabaret como vedette).

A esto hay que sumarle la música (Pinal ha cantado y grabado discos, especialmente aquellos derivados de sus comedias musicales) y la política (como senadora, asambleísta, diputada y hasta Primera Dama).

Y en tiempos modernos podemos sumarle el internet (su teleserie biográfica se transmite de forma online) ¡y hasta redes sociales! (¿no han visto el ‘meme aquel de Acompáñame a ver esta triste historia?).

Para las nuevas generaciones Pinal solo es “una señora mayor que sale en la tele. Es la mamá de la Guzmán y la abuelita del ‘Aristóteles’ de ‘Mi marido tiene más familia’”.

La mayoría de ellos no está consciente de que esa señora es probablemente la estrella viva más importante de México. Y no hablo como un fan. Pero es que ahora que Pinal está en boca de todos gracias a su ya mencionada serie biográfica, he echado un ojo a su fulgurante carrera y es imposible no admirarla y darle un merecido reconocimiento.

Y al parecer, el futuro pinta bien para Pinal en el aspecto laboral. La actriz ha anunciado su incorporación a la serie La casa de las flores (si, ahora Pinal suma un medio más a su currículum: una serie streaming).

Hay un aspecto que yo destacaría mucho en Silvia Pinal. Para ella, a sus casi 90 años de edad, sería muy fácil mantenerse alejada de los reflectores, encerrada en su casona de El Pedregal como una diva, gozando de sus viejas glorias, de su propio mito y disfrutando del fruto de sus setenta años de trabajo. Pero no es así.

A ella ya no le importa la juventud, el glamour, la agilidad y la belleza de la que gozó. Ha sacrificado todo eso con tal de seguir trabajando.  Eso me parece enormemente admirable.

La serie biográfica de Pinal de la cadena Televisa ha dividido opiniones. A unos les ha encantado. Para otros está sobrevaluada. Pero nadie está indiferente. ¿Quién podría interpretar a Silvia? No hay actriz joven que posea esa vitalidad, ‘sangre liviana’, ángel y enorme charme que Pinal posee (y más aún en su espléndida juventud).

Pero Silvia Pinal es mucho más que un fenómeno televisivo. Su serie biográfica tal vez sea un buen regalo para su público y para su empresa Televisa. Pero su legado es mucho más poderoso. Silvia Pinal está más allá del bien y del mal. Su aportación al espectáculo de Habla Hispana vale oro.

Silvia Pinal no es una ‘Diva’. Ese mote la empobrece. Una ‘Diva’ del cine es un rostro, un epítome de glamour, una belleza inalcanzable, una musa, una diosa. María Félix y Dolores del Río eran divas de cine. Lo mismo que Greta Garbo o Marlene Dietrich.

Silvia Pinal es mucho más que una cara bonita, un cuerpo escultural, un retrato de Diego Rivera o una canción de Agustín Lara. Silvia Pinal es, antes que todo, ayer, ahora y siempre, una Primera Actriz.

Fotografía: Jerry Beretta

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