Mainstream, Mainstream: Radioactivo 98.5, cuando reinaba el rock

marzo 22, 2019

Escrito por: Luis Miguel Romero | @LuisMiguelR01

Para todos los cincuentones, cuarentones y treintones, aquellos que pasamos nuestra juventud y adolescencia en la maravillosa y vertiginosa década de los 90, específicamente aquellos que aman el rock y que buscaron opciones diversas de entretenimiento y deleite musical, el día 2 de abril de 2004 seguramente les recordará un momento muy amargo.

Ese día, luego de 12 años de transmisiones ininterrumpidas, desapareció la estación radiofónica Radioactivo, que transmitía a través de la frecuencia 98.5 del espectro F.M. Ese día, para muchas personas, el rock y el espíritu de la juventud mexicana, sufrió un golpe terrible.

Viajemos once años atrás. Era el 2 de abril de 1991 cuando llegó a nuestros oídos la primera transmisión de una estación radiofónica diferente. Una que intentaba rescatar la época gloriosa de frecuencias como WFM y Rock 101, referencias de la década de los 1980s en cuanto a “música moderna” se refiere. Y es que el rock estaba marginado.

Estaciones radiofónicas con propuestas de música pop y baladas abundaban por doquier. Pero no había una frecuencia radiofónica donde se rindiera un culto absoluto al Rey Rock. Era para muchos, aún en ese momento (sobre todo para los conservadores magnates del espectro radiofónico mexicano), una música de protesta, “de rebeldes” y “de vagos”. En otras estaciones no podías escuchar a Metallica, a Nirvana o los Red Hot Chili Peppers.

Por fortuna, José Álvarez, Martín Hernández, José Luis y Alejandro Fernández, decidieron abrir espacio a este género musical en una frecuencia de Grupo Imagen. Contaron con la asesoría del mismísimo Alejandro González Iñárritu, el responsable de llevar a WFM a los cuernos de la luna.

Así inició el proyecto de Radioactivo 98.5. Pronto, una estación radiofónica que clamaba por la democracia y la libertad musical, también abrió las puertas al rock en español. Por allí también sonaron Café Tacvba, Molotov y Gustavo Cerati.

Pero amén del espacio que la estación brindaba a la música “alternativa”, también se caracterizó por la originalidad de sus contenidos. ¡Que divertidos y que creativos eran sus programas! Sus eslogan, sus cortinillas, sus promocionales. Todo hablaba de un equipo creativo bastante interesante. Era genuino y legítimo como nunca antes yo lo había escuchado en alguna otra estación radiofónica mexicana.

Claro, todo ello surgió gracias a un equipo maravilloso de locutores y periodistas que desfilaron por sus cabinas. De ellos podemos destacar a Olallo Rubio, Arturo López Gavito, Luis Roberto Márquez El Boy, Fernanda Tapia, Ilana Sod, Raúl David Vázquez Rulo, Abel Membrillo, Javier Ramírez El Chá, Jaime Camil y un enorme etcétera.

La estación tenía muy claro un objetivo: nunca tomar al radioescucha como un receptor pasivo, sino hacerlo interactuar. Se habló no solo de música. También se habló de sexo, de comics, de cine. Ellos visualizaron al rock no solo como un ritmo musical, sino como un fenómeno social, cultural y de identidad entre la juventud.

Sus promociones legaron más de una decena de discos recopilatorios (hoy en día considerados ‘de culto’ por su valor emocional). Pero lo que más recordamos sus radioescuchas fueron sus famosos Juguetes Radioactivo, una serie de promocionales navideños que anunciaban supuestos juguetes absolutamente absurdos, llenos de doble sentido y humor negro. Eran realmente muy divertidos y creativos.

Pero todo tiene un final. Los rumores de la desaparición de la estación se convirtieron en una realidad. Y todo por una serie de acuerdos de negocios y estrategias entre las empresas. Grupo Imagen vendió sus acciones al Grupo Empresarial Ángeles (GEA) de la familia Vázquez Raña. El 2 de abril de 2004, Radioactivo 98.5 deja de existir en el espectro radial para dar pie a un nuevo espacio noticioso titulado Reporte 98.5 (hoy en día también inexistente).

Un sector de la juventud mexicana se indignó. Ellos pusieron en manifiesto su inconformidad en una marcha de protesta que se congregó el 30 de abril de 2004 afuera de las instalaciones de GEA, exigiendo que la estación prevaleciera. Sus protestas fueron inútiles.

El equipo creativo de Radioactivo 98. 5 buscó nuevos espacios para mantener el contacto con su público. El 15 de octubre de 2004, la estación Órbita 105.7 de Grupo IMER salió del aire, y casi un mes después aparece Reactor 105.7, que pretendió ser una “continuación” de Radioactivo al reclutar a sus filas a algunos de sus locutores y creativos.

Esta frecuencia aún persiste, pero por nada se asemeja a lo que su predecesora marcó una década atrás. Otros de sus creativos buscaron espacios en revistas, blogs de internet o canales de YouTube.

Hoy en día, la frecuencia 98.5 lleva el nombre de RMX, un intento de recuperar un poco el legado que dejó Radioactivo. Los rumores del retorno de Radioactivo en la frecuencia 105.3 también han sonado fuertes. Solo el tiempo lo dirá.

Y para concluir, me despido con la frase característica de la estación: Fuck Everyone Else.

Relacionados