Mainstream, Mainstream: Cuna de lobos, historia de un clásico

julio 12, 2019

Escrito por: Luis Miguel Romero | @LuisMiguelR01

Hace algunas semanas, la cadena Televisa anunció el inicio de grabaciones de la nueva versión de la telenovela Cuna de lobos. La nueva versión formará parte de un concepto de miniseries titulado Fábrica de sueños, de la televisora mexicana y será la actriz española Paz Vega quién encarne ahora a ‘Catalina Creel’, la mítica protagonista del melodrama. Pero, ¿Cuál es el origen de esta mítica historia que paralizó al público de México y varios países hace más de treinta años?

La historia surge de la inspiración de Carlos Olmos, autor de otros éxitos de las telenovelas mexicanas como El extraño retorno de Diana Salazar (1988) y En carne propia (1990).  Olmos había formado una célebre mancuerna con el productor Carlos Téllez. Téllez contaba con el beneplácito de Televisa luego de haber producido exitosos melodramas como La pasión de Isabela (1984) y Juana Iris (1985). La exitosa dupla tenía entre sus manos la realización de un proyecto innovador para la televisora.

Resulta entonces que Olmos y Téllez tuvieron la oportunidad de mirar una película británica titulada The Anniversary. Esta película de 1968 fue dirigida por Roy Ward Baker y en ella, la mítica Bette Davis interpretaba a ‘Mrs. Taggart’, una siniestra mujer millonaria que había perdido un ojo y utilizaba un parche para cubrirlo. En la trama la mujer reunía cada año, en el aniversario de la muerte de su marido (de allí el título de la cinta) a su disfuncional familia (hijos, nueras, yernos, nietos).

La reunión era un calvario para la familia, pues generalmente esta se convertía en el pretexto perfecto para que salieran a la luz viejos rencores, traumas y reproches, especialmente el reproche de la siniestra ‘Mrs. Taggart’ a uno de sus hijos por haber sido el responsable de la pérdida de su ojo, que al final de la película resultaba ser solo un embuste de la mujer para chantajear y traumatizar a su propio hijo.

La historia fascinó a Olmos y Téllez, quienes tuvieron la idea de llevar la base principal de la cinta a la televisión, pero ahora llevando la siniestra personalidad de la protagonista al límite. Así, ‘Mrs. Taggart’ derivó en la perversa ‘Catalina Creel’, que ya no era solo una ambiciosa y amargada mujer, sino que ahora había derivado en una psicópata fría y calculadora.

Para interpretar a ‘Creel’, Téllez pensó en la magistral actriz María Rubio. Rubio (entonces esposa del escritor Luis Reyes de la Maza), había destacado en melodramas de la cadena Televisa como La Constitución (1970), Rina (1977) y El derecho de nacer (1981), además de poseer sólida trayectoria teatral. Rubio nunca imaginó que esta telenovela marcaría su carrera y la inmortalizaría para siempre en la historia del género de la telenovela a nivel mundial.

La telenovela tampoco tuvo muchas expectativas. No fue una producción pensada ni lanzada en el horario estelar. Como sucedió con otros culebrones posteriores, como Cadenas de amargura (1991) o Cañaveral de pasiones, Cuna de lobos fue lanzada en un horario no estelar. Sin embargo, rápidamente su original y bien contada historia cautivó a la audiencia y se apoderó del ‘prime time’ de la televisión mexicana.

‘Catalina Creel’ no era un personaje improvisado. Olmos afirmó numerosas ocasiones haberse documentado y adentrado en la mente de un asesino serial para definir el comportamiento de la villana. Olmos acudió con psiquiatras y criminólogos para ayudarse a moldear la retorcida psique de la protagonista de la historia.

El elenco también resultó espectacular: Diana Bracho, Gonzalo Vega, Rebecca Jones, Alejandro Camacho, Carmen Montejo, Carlos Cámara, Raúl Meráz, Humberto Elizondo, Lilia Aragón, Josefina Echánove y dos lanzamientos estelares: Rosa María Bianchi y Magda Karina. De hecho, Diana Bracho no era la elección original de los autores para interpretar el personaje de ‘Leonora’, némesis del personaje de ‘Creel’. Le elegida fue Angélica Aragón, quién un año atrás había roto récords de audiencia con Televisa en el melodrama Vivir un poco. Pero Aragón tenía otros proyectos y rechazó el personaje.

Sobre el impacto del personaje de ‘Creel’ ya se ha hablado mucho. Que si la gente la postuló como candidata a la presidencia de México; que si su muerte al final del melodrama ocupó la primera plana de los diarios; que si Jacobo Zabludovsky inició su noticiero nocturno con una nota sobre ella y un enorme etcétera. Lo cierto es que el melodrama llegó a mercados inimaginables para la televisión mexicana como Australia, Japón o Suiza.

También marcó la carrera de María Rubio, quién tardó ocho años en volver a aparecer en la televisión mexicana, abrumada por el arrollador éxito del personaje.

Ahora, 33 años después, Cuna de lobos y su ‘Catalina Creel’ están de regreso. Esperamos, por el buen nombre de este clásico, que la nueva versión al menos cumpla con las expectativas de un público televisivo que, evidentemente, ya no es el mismo de hace tres décadas.

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