Los cuatro lados del espectáculo: Un fenómeno mundial, llamado Yalitza Aparicio

enero 26, 2019

Desde el momento en que se anunció la realización del proyecto Roma, causó polémica en muchos sentidos, siendo el primero de ellos el rechazo que las grandes productoras hollywoodenses, las majors, le dieron a este proyecto por tratarse de una historia “demasiado convencional”, estando muy lejos de cualquier producción hollywoodense, como lo fue la anterior película de su guionista y director, Alfonso Cuarón, quien había obtenido ya el Oscar como Mejor director y Mejor película justo por una cinta de respetó esa regla, por la producción británico-estadounidense de ciencia ficción Gravity en 2013.

Ante esta negativa, Cuarón tomó su guión y se lanzó a la búsqueda de algún otro aventurero que quisiera unirse a él para contar una parte de su vida personal, en la que además le rendiría un emotivo y sincero homenaje a su nana y a parte de su familia, la cual habitaba una vivienda en la Colonia Roma de la Ciudad de México, en la década del setenta, en la que la clase media mexicana tenía aún cierto poder y presencia social y económica en el país.

La compañía productora que se animó a arriesgarse, apoyando al director de Y tu mamá también fue la empresa comercial estadounidense de entretenimiento Netflix, aunque tenía como desventaja que su ventana de exhibición estaba alejada del circuito masivo comercial, concentrándose en las plataformas digitales, lo cual la alejó de poder ser vista por un número mayor de espectadores.

Sin embargo, y a pesar de no poder ser exhibida en las grandes exhibidoras comerciales del país, por diversas cuestiones comerciales con Netflix, Cuarón y su equipo no se durmieron en sus laureles y trabajaron una estrategia que les permitió exhibir la película en salas alternativas, esto para poder inscribir Roma en varios festivales y muestras, además de para poder contender en la entrega del premio Oscar de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, pudiendo alcanzar el objetivo acaparando diez nominaciones, iniciando con ello otra polémica, siendo la más importante la nominación de su protagonista, Yalitza Aparicio, como Mejor actriz, disputándose la codiciada estatuilla y ubicándola al mismo nivel de grandes estrellas internacionales, como Glenn Close, Olivia Colman, Lady Gaga y Melissa McCarthy.

Como se mencionó arriba, Roma obtuvo diez nominaciones al Oscar, entre ellos la de Mejor actriz de reparto, para Marina de Tavira; Mejor mezcla de sonido; Mejor edición; Mejor película en lengua extranjera; Mejor diseño de producción, para Eugenio Caballero; Mejor guión original; Mejor director, para Alfonso Cuarón; Mejor fotografía; Mejor película; y el de Mejor actriz, para Yalitza Aparicio; rompiendo estigmas, tal y como sucedió en 2000 con Tigre y Dragón, dirigida por Ang Lee, también una producción extranjera en idioma distinto al inglés norteamericano.

Haciendo un breve paréntesis, hay que mencionar que Netflix ha adquirido ya cierto poder como empresa productora de sus propios proyectos, al grado de contar ya con una oficina en Hollywood, California, ubicándose al mismo nivel de otras productoras de proyectos de este estilo.

Yalitza Aparicio es la primera mujer con raíces indígenas en ser nominada a este premio, rompiendo también esquemas ante el complejo momento que hoy día se vive entre México y Estados Unidos, aunque su situación dentro de la historia no es de una migrante, sino de una trabajadora doméstica, que durante siglos han sido discriminadas por una sociedad racista, como la mexicana, y no han contado con los suficientes apoyos laborales.

La aparición de Yalitza en las nominaciones al Oscar generó tal controversia que de inmediato despertó al monstruo del clasismo y misoginia en todo el país, que es tan negado y con constante presencia entre toda la población, aunque todos digan lo contrario, incluso entre los mismos actores, como sucedió en el caso de Patricia Reyes Spíndola, quien opinó también sobre esta nominación, marcando el hecho de que la joven oaxaqueña no cuenta con preparación académica, ni trayectoria como actriz.

Sumado a toda esta ola de ataques directos o indirectos, pero dejando en claro que sus contenidos son realistas, “mas no ofensivos y con mucho humor negro”, en las redes sociales existe una gran invasión de los llamados memes relacionados a Yalitza Aparicio, muchos de ellos ridiculizándola en el sentido de que cómo es posible que una indígena vaya a asistir a una ceremonia tan importante como la Entrega de Oscar y no lo haga como trabajadora de la limpieza, sino como una de las invitadas más nominadas de la noche, lo cual así será le pese a quien le pese.

Sin embargo, a todos esos tiburones que rondan a la mencionada actriz (mote que adquirió desde el momento de pararse frente a la cámara para interpretar un personaje, le duela a quien le duela), hay que aclararles que esta no es la primera vez que estará presente en una ceremonia de tal envergadura. En semanas pasadas, hizo lo propio en eventos como el Festival de Cine de Venecia, los Hollywood Film Awards y los Golden Globes, siendo bien recibida y aclamada por el público y la crítica.

Y después de esta presencia en la máxima ceremonia de reconocimientos del cine comercial a nivel mundial, Yalitza y su equipo tendrán que prepararse para enfrentar a los monstruos arriba mencionados en sus versiones nacionales, pues lo más seguro es que le sean entregados, a ella y al resto del equipo, incluido obvio Alfonso Cuarón, premios mexicanos como el Ariel y la Diosa de Plata, entre otros tantos más; los cuales se tendrán que recoger y presenciar de manera directa, para así evitar ser blanco de habladurías y malas ondas entre el público y la prensa. Pero eso ya lo decidirá el equipo que hoy día maneja a la joven en sus relaciones públicas, lo cual también pondrá en peligro su imagen masiva, pues como suele suceder, en varias ocasiones éstos son más estrellas que las mismas estrellas y a las pruebas nos remitimos.

¿Continuará Yalitza Aparicio con su naciente carrera como actriz? Lo más seguro es que no; eso es lo que creemos algunos; y de ser así tendría que ser muy cuidadosa con la selección de los proyectos que le ofrezcan. Pero debido al modo de pensar de los productores y del mismo público, estamos seguros que no le darían algún otro tipo de personaje más allá del que la llevó a pisar las grandes ceremonias y exhibiciones a nivel internacional en Roma, que esperamos por cierto ya haya visto y entendido Galilea Montijo, después del mega oso que hizo semanas atrás.

El mismo caso de una persona de la vida cotidiana que llegó a la gran pantalla, pero en ese caso narrando su propia historia, fue el de José Antonio Zúñiga Rodríguez (Antonio Zúñiga), conocido como el acusado de Iztapalapa, protagonista en 2008 del documental Presunto culpable, de Roberto Hernández y Geoffrey Smith; el cual también tuvo cierta proyección nacional e internacional, pero no al mismo nivel que Yanitza. Después de su aparición en Presunto, Zúñiga incursionó en la gran industria en un proyecto de ficción, el cual no se ha estrenado y creemos que no sucederá en mucho tiempo. Y de él, mejor ni hablamos, pues ha regresado al anonimato, olvidándonos todos de él y de su triunfo en esa ocasión.

¿Sucederá lo mismo con Yalitza? Lo más seguro y lógico es que sí; y para cerciorarnos habrá que esperar al año que viene para saber si su nombre será recordado y su presencia seguirá constante en otros proyectos artísticos, incluso realizados por Alfonso Cuarón, quien seguro ya está trabajando en otros tantos proyectos en los cuales la joven no estará presente.

Para concluir, hay que recordar que en 2012 Demián Bichir fue nominado también como Mejor actor para la entrega del Oscar, en esa ocasión por la cinta A Better Life (Una vida mejor, 2011; Chris Weitz), en la que también interpretó un personaje marginado, como Yalitza; permitiéndole continuar con su paso por Hollywood, aunque tampoco con el mismo éxito que en esa ocasión.

Por: Fabián de la Cruz Polanco | @fabiancpolanco

Con más de 25 años de trabajo en la fuente de cine e industria del entretenimiento, ejerce los oficios de reportero, editor, jefe de información, periodista, productor radiofónico, productor de eventos y gerente de prensa. Trabajó en El Heraldo de México (versión original) y Playboy México, entre otros. Es autor de los libros Magia pura y total (Historia del Teatro Musical en la Ciudad de México 1952-2011) y Cine mexicano del 70: La Década Prodigiosa, ambos por SamSara Editores; además del libro colectivo Partículas de luz: El cine se encuentra en Guanajuato (Fundación Expresión en Corto A. C.). Fue director de contenidos del Festival Internacional de Cine Acapulco (FICA), en 2014 y Director adjunto del Noveno Festival Internacional de Cine Gay Exhibido en la UNAM. Dirige la revista electrónica Filmeweb (filmeweb.com.mx).

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