Los cuatro lados del espectáculo: Fuera trampas y venenos, los ratones en el cine

noviembre 18, 2018

Por: Redacción

Solamente Walt Disney pudo imaginar que la primera estrella de sus películas clásicas de animación, Mickey Mouse, llegaría a tener una gran influencia en el espectáculo del cine a través de los años y probar que el público todavía puede sentir alguna simpatía por los repelentes ratones y ratas que son una amenaza para la salud, en el mundo de hoy. Convertirlos en figuras simpáticas, participantes de un mundo en movimiento, que pueden solucionar su propia existencia y también dar entretenimiento al público que sigue sus aventuras en la pantalla, ha sido el mayor desafío de cualquier creador cinematográfico.

Desde este singular personaje creado por Disney en la década del 30 en el siglo pasado, hasta nuestros días han aparecido muchos parientes de ‘Mickey’ que con igual o mayor o menor fortuna, han conseguido establecerse como figuras taquilleras: su pareja ‘Mimí’, con la que ha protagonizado no sólo cortos sino también largometrajes con el sello de Walt Disney: Bernardo y Bianca con todo y su secuela, Aventuras en Cangurolandia; el célebre ‘Gus Gus’ de un clásico de animación, La Cenicienta; y de otras compañías Speedy González y Stuart Little con todo y secuela.

y de forma reciente ‘Remy’ de Rataouille, la película de Brad Bird, con la cual se está dando un giro importante en la trayectoria de estos animalillos en el cine de animación, aunque también hay que darle crédito a David Bowers y Sam Fell quienes nos sorprendieron con Lo que el agua se llevó (Flushed Away), donde se planteaba la existencia de un mundo paralelo a la ciudad de Londres donde imperaba una galería de ratones que mucho se parecían a los pícaros de las novelas de Dickens, que tenían como escenario la capital inglesa. Sin embargo, la propuesta de Bowers y Fell no tuvo el gran éxito que sus anteriores propuestas de animación con plastilina, Pollitos en fuga  y Wallace y Gromit: La batalla de los vegetales, porque escogieron la animación digital para su historia de ratones, aunque debe ser reconocida su gran inspiración para crear un buen vehículo de entretenimiento.

Con todo el camino que antes habían pavimentado otros expertos del género, Brad Bird se nos presenta como el gran creador porque sus anteriores películas, El gigante de hierro y Los Increíbles (con la que obtuvo el Oscar de animación en 2005), y Ratatouille es una película que incluimos entre nuestras favoritas porque reincide en hacer una defensa de las criaturas marginales y porque reitera ese amor desmedido a una ciudad excepcional como París, que ha sido la obsesión de muchos otros cineastas de Hollywood, pertenezcan o no a la especialidad de cine animado. En ese entorno tan especial, el personaje de Remy también es una propuesta para sugerirle al espectador la importancia que tiene la comida gourmet, la batalla que expertos en nutrición le han dado a la comida ‘basura’, y que forma parte también de una cruzada que el propio realizador, junto con John Lasseter, Pixar y los Estudios Disney, para crear esa conciencia del buen comer del que hace gala y exaltación el personaje de ‘Remy’.

En el futuro, cuando otras películas se establezcan como las defensoras de la fiebre gourmet en el mundo, la referencia obligada de Rataouille será avalada por los cientos de miles de espectadores que se dieron cita en las salas del mundo donde llegó la película, además de quienes la han conocido a través del DVD, Blue Ray y también en la televisión abierta o de paga. Al igual que otras películas de acción viva como Comer, beber y amar, de Ang Lee, o bien La gran comilona, de Marco Ferreri, la película de animación de Bird es una invitación a degustar con placer un platillo que forme parte de una tradición culinaria como la que ha logrado establecer a través de varios siglos los maestros franceses.

Por: Fabián de la Cruz Polanco | @fabiancpolanco

Con más de 25 años de trabajo en la fuente de cine e industria del entretenimiento, ejerce los oficios de reportero, editor, jefe de información, periodista, productor radiofónico, productor de eventos y gerente de prensa. Trabajó en El Heraldo de México (versión original) y Playboy México, entre otros. Es autor de los libros Magia pura y total (Historia del Teatro Musical en la Ciudad de México 1952-2011) y Cine mexicano del 70: La Década Prodigiosa, ambos por SamSara Editores; además del libro colectivo Partículas de luz: El cine se encuentra en Guanajuato (Fundación Expresión en Corto A. C.). Fue director de contenidos del Festival Internacional de Cine Acapulco (FICA), en 2014 y Director adjunto del Noveno Festival Internacional de Cine Gay Exhibido en la UNAM. Dirige la revista electrónica Filmeweb (filmeweb.com.mx).

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