Los cuatro lados del espectáculo: Dirty Dancing, de la gran pantalla a la escena teatral

agosto 5, 2016

Por: Redacción

Fabián de la Cruz Polanco.-

Grata sorpresa fue la que nos llevamos al presenciar una de las representaciones del musical “Dirty Dancing”, puesta en escena original de Eleanor Bergstein, basada en el largometraje de 1987, protagonizado por Patrick Swayze y Jennifer Grey, que le diera gran popularidad al actor fallecido en 2009, y su pase a la consagración internacional al lado de Demi Moore, tres años después, con “Ghost: La sombra del amor”.

Producción de origen italiano, dirigida por Federico Bellone y producida por Iñaki Fernández, traslada de la gran pantalla al escenario del Gran Teatro Moliere, la historia de amor  de “Baile caliente”, (su título en español), nos traslada al verano de 1963 para conocer a ‘Frances Baby Houseman’, una chica de 17 años de edad, que se encuentra atrapada en unas aburridas y monótonas vacaciones junto a su familia, en un centro turístico enclavado en Catskill, Nueva York.

No obstante, la situación se torna diferente cuando en una noche dentro de una fiesta, conoce a ‘Johnny Castle’, el maestro de baile, con quien la joven decide ingresar al mundo del baile cayendo al mismo tiempo enamorada de ‘Castle’, enfrentándose con ello a las diferencias entre la clase trabajadora y la media-alta norteamericana, incluyendo el comienzo de la ruptura de las llamada “normas sociales” y el despertar de la libertad sexual.

Todo esto es narrado en medio de potentes y arriesgados números musicales, alternando los ritmos musicales del sesenta con melodiosas baladas pop, muy del ochenta, logrando con ello un equilibro que no permite escaparse a ninguno de los asistentes en la sala. Conrad Helfrich es el encargado de la supervisión musical, que en México cuenta con la dirección musical de David Federico Suzawa.

Son varios los puntos que hacen de “Dirty Dancing” merecedora de ubicarse al mismo nivel, en todos los sentidos, del cuadro de los mejores productores que hoy día presentan teatro musical en la ciudad; no por ello hace unas semanas, la compañía mexicana tuvo la posibilidad de presentarse por única ocasión en escenario del Nuevo Teatro Alcalá, en Madrid, España para mostrar este montaje realizado para México y poder llevar esta producción a dicho país en noviembre próximo.

Uno de estos puntos es la escenografía, diseñada por Roberto Comotti, dejando de nueva cuenta el buen manejo que los italianos tienen del quehacer teatral, presentando en esta ocasión no uno, ni dos, como sucedió en “El diluvio que viene”, sino tres discos giratorios en escena, dando con esto un mayor movimiento cinematográfico en escena, logrado esto también con una buena dirección escénica y de movimiento actoral.

Como se mencionó líneas arribas, la dirección escénica de “Dirty Dancing” corresponde a Federico Bellone, además de complementar su labor con la coreografía creada por Gillian Bruce, asociado con Matteo Tugnoli; todos ellos contando con el trabajo como director asociado de Giuseppe Musmarra y el de coreógrafo y director residente de Elías Ajit, hoy en día uno de los primeros actores de teatro musical mexicano, a quien recientemente vimos alternar personaje junto con José Antonio López Tercero, en el drama musical “El final del arcoíris”.

Y es aquí donde se debe mencionar la magia que tiene la producción de “Dirty Dancing” México pues, además de Elías Ajit, en su equipo de producción, creativos y elenco, se encuentran verdaderas leyendas del teatro musical mexicano, entre los que podemos iniciar mencionando, entre otros, a Mónica Bravo, su productora ejecutiva, con una destacada trayectoria como Stage Manager, Production Stage Manager, diseñadora y realizadora de utilería, gerente de producción, coordinadora de producción, productora ejecutiva y supervisora de producción en títulos como “El fantasma de la ópera” en México, Madrid y Sao Paolo), Los Miserables y Violinista en el tejado, entre otras.

La traducción y adaptación para México fue de Álvaro Cerviño, quien regresa a este terreno después de participar también en títulos de gran importancia en la historia del teatro musical contemporáneo en México; además de Paulina Alcázar, la directora general de “Dirty Dancing” México, con quien tuvimos oportunidad de compartir trabajo, al igual que con todos los antes mencionados, ella en el área de publicidad y quien escribe como asistente de prensa, hace más de diez años, en Ocesa Entretenimiento, le pese a quien le pese.

Jorge Tapia, Claudia Romero, además de Carlos García y Marilú Torrano, estos últimos de la empresa Manojo de ideas, en la coordinación de prensa, son también parte del grupo de expertos que trabajan para hacer de esta puesta en escena algo memorable en su paso por México.

También es una grata sorpresa ver en el escenario a jóvenes, pero ya experimentados actores de teatro musical mexicano, iniciando por la hermosa Ximena Nava, protagonista de “Dirty Dancing” México, quien interpreta de forma majestuosa a ‘Frances Baby Houseman’, convertida ya en una hermosa y talentosa mujer, sin que esto no nos haga olvidar a la pequeña ‘Cosette’ a la que le dio vida siendo apenas una niña, en “Los Miserables” México, en 2002.

Oscar Ugalde, parte del ensamble y alternante de los personajes ‘Billy’, ‘Nell’ y ‘Robbie’, es otra de las gratas sorpresas que nos llevamos al ver “Dirty Dancing” México. Siendo nombrado en su momento como “Rostro”, en la primera entrega de Premios Filmeweb, en 2013, fue más que grato ver la evolución y desarrollo profesional  y personal de este joven, a quien conocimos siendo aún un estudiante de teatro musical, en las filas del Centro de Artes Escénicas Artestudio.

Estamos seguros que, con su amor por el género y el apoyo constante de su familia, como debe de ser, Oscar Ugalde se convertirá en uno de los actores más socorridos del teatro musical en nuestro país.

Otros nombres importantes para nosotros dentro del elenco de este “Baile caliente” son los de Crisanta Gómez, Rodrigo Llamas, Juan Pablo Ruiz y Diego de Tovar, quien interpreta de forma magistral a ‘Johnny’, dejándonos boquiabiertos primero por su agilidad y buena actuación, y en segundo por lo espectacular de su condición física, llegando incluso a realizar un desnudo total de espalda al público. Este personaje lo alterna con Luis Medina.

De igual manera, en el elenco se encuentran verdaderas leyendas vivientes del teatro musical mexicano, contando de nuevo a Elías Ajit quien, además de ser coreógrafo y director residente, es swing dentro de la plantilla de actores. Además de él podemos mencionar a Gabriel de Cervantes, a quien recordamos por participaciones en títulos emblemáticos como la primer puesta en escena de “Cats”, “Expreso astral” y “Un tipo con suerte”, entre otras.

Abel Fernando es otro primer actor del teatro musical contemporáneo, a quien da mucho gusto ver también en escena; además de Xavier del Valle, a quien recordamos como el ‘Abraham’ de la puesta en escena de “José el soñador” producida en 2004.

Neisma Ávila, Elsi Colleen, Carolina Laris, Sergio Jurado y Mariana Morales son algunos otros de los actores que forman parte de “Dirty Dancing” México que, repetimos, no deben dejar de ver.

Sé que en esta ocasión, el escribir sobre “Dirty Dancing” México hace que pierda un poco la objetividad porque, en verdad, es perfecta; tal y como lo es una maquinaria de reloj, como debe de ser el teatro musical.

Lo único que si se puede comentar, es la insistencia de los meseros para que uno consuma o una bebida o un snack, lo mismo en el lobby como dentro de la sala, a lo cual nosotros no estamos acostumbrados, pues el ir al teatro es una ceremonia en todo el rigor de la palabra. Además de la presencia, también en el lobby, de un conjunto musical cuya música no permite a los presentes comentar la obra y/o prepararnos para ver la función.

De ahí en fuera, no hay nada más.

Fotografía: Cortesía Manojo de Ideas

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