Festival de Cine para Niños

Los albores del cine porno mexicano

febrero 21, 2015

Por: Redacción

Fabián de la Cruz Polanco.-

Aunque repudiado por muchos, pero con el mismo número de seguidores, la industria del cine porno es una de las más exitosas a nivel mundial, lo mismo en México como en el extranjero. De esta forma, usando la frase “en gustos se rompen géneros”, figuran infinidad de producciones que son consumidas por los sectores hetero, homo y bisexual.

Haciendo un poco de historia, se puede mencionar que el cine porno en México existe desde los inicios del siglo pasado; de hecho, la Filmoteca UNAM posee una colección de películas mexicanas silentes realizadas en este rubro, las cuales se filmaron entre las décadas de 1920 y 1950.

Dichas películas, en promedio treinta, fueron descubiertas en el sótano de un viejo cine de la Ciudad de México, además de mercados de antigüedades, y se mantuvieron durante varios años resguardadas en las bóvedas del inmueble.

Destacan títulos sugerentes y cómicos como “Las muchachas”, “El sueño de Fray Vergazo”, “Las lesbianas calientes”, “Chema y Juana” y “Tortillas calientes”, que se exhibieron en lugares clandestinos.

En muchos casos, las referencias históricas sobre el material son mínimas y no aparecen datos sobre el director ni el equipo de rodaje.

De acuerdo con el crítico de cine Rubén Aviña, existía una librería llamada “La tarjeta”, que ubicada en el Centro Histórico de la ciudad de México, era  un lugar camuflado donde se proyectaba este tipo de materiales.

El rodaje y proyección del cine porno en México coincide, en muchos casos, con el movimiento cristero en el país (1926-29), en el cual se enfrentaron en una guerra la Iglesia y el Gobierno.

Hoy día, las primeras productoras cien por ciento nacionales se están asentando e inician su aventura con personas amateur, como es el caso de Matlarock y Tlahuicole Films, dirigidas por Héctor Reyes.

No obstante, el público mexicano aun concibe la idea de que el cine porno hecho en el país es ilegal, que está prohibido y que no existe una industria fílmica porno cimentada en el país. Se trata, sin duda, de un emporio que como Hollywood también domina Estados Unidos.

A continuación, las descripciones de algunas películas mexicanas del cine porno mudo, filmadas entre 1920 y 1950, e incluidas en el acervo de la Filmoteca de la UNAM.

CHEMA Y JUANA”: se trata de un cortometraje protagonizado por un revolucionario que llega con su Adelita a un hotel, y luego la manda a confesar para matrimoniarse con ella. Lo que no sabe, es que el clérigo también se deleitará con ella.

LOS AMANTES”: Éste no es su título oficial, pues le fue impuesto por la Filmoteca para explicar que aquello que empezó como un típico trío, rápidamente degenera en algo más.

PAREJA FELIZ”: En la mayoría de las películas pornográficas mexicanas  realizadas antes de los años 50, los actores no usaban condón, de ahí que no hubiera restricciones en la eyaculación. Esta cinta es una de ellas.

El SUEÑO DE FRAY VERGAZO”: Sin duda, uno de los filmes más famosos del género, realizado entre 1926 y 1940. Muestra a un fraile soñando con la mejor orgía de su vida, pero despierta y se da cuenta de su triste realidad.

Relacionados