Llegan al Teatro Helénico las cartas de Frida (Ópera de Toilette)

De una década a la fecha Frida Kahlo es un referente de las artes pictóricas mexicanas, con un impacto internacional, sus cuadros han alcanzado precios insospechados, inclusive más elevados que los de Diego Rivera, su marido. En algunos casos el reconocimiento es digno, en otros no como su imagen en camisetas corrientes y hasta en ropa interior, la comercialización de su persona con la única finalidad del negocio.

Marcela Rodríguez, a partir de textos del diario personal de Frida y misivas escritas por ella, concibió once escenas, las cuales denomina “ópera toilette”. Por qué la denominación, porque los escritos de su puño y letra de la artista plástica fueron encontrados justo en el baño de la Casa Azul. Documentos analizados, en principio, por Jesusa Rodríguez y Elena Poniatwoska. En ellos se descubre más sobre el lado humano de Frida, queda fue una buena escritora, mujer sensible, inteligente, comprometida políticamente, víctima del dolor físico y emocional, a final de cuentas una persona con alegrías y sufrimientos.

Hay una dirección compartida: Jesusa Rdríguez y Clarissa Malheiros. Una propuesta novedosa, arriesgada y llamativa visualmente. Se puede afirmar se  trata de una instalación más que una escenografía. Multimedia, ahí aparecen paisajes, imágenes de Diego Rivera y -lo más importante- los textos de las cartas y diario personal de nuestro insigne personaje.

Además casi todo está concebido, prácticamente toda la instalación, digamos construida mediante residuos de papel periódico, del que se emplea en la rotativas. Éste adquiere diferentes simbología, se ‘destruye’ en cada función, un verdadero reto para los técnicos montar para cada ocasión. Marionetas, un títere de grandes dimensiones. Ambas directoras dan vida a un lenguaje oscilante entre lo poético y la queja, triste y sarcástico, dramático. La dirección merece toda clase de loas. Aun cuando lo consabido es que una ópera se caracteriza por ser cantada en su totalidad, hecho que en este caso no ocurre, aceptemos la denominación.

Catalina Pereda, sobresaliente soprano, da vida a una faceta de Frida. Su voz musicaliza los textos, si bien nada tiene de parecido físico con la artista pictórica, logra llevarla al escenario, vive su tragedia, siente las emociones, no se amedrenta ante el desnudo, es más, éste pasa casi desapercibido ante su personificación. Jesusa es otra cara de Frida, excelente, sabemos es una garantía en el escenario, su sola presencia invita al teatro. Complementan el elenco Alejandro Camacho y Carlos Brown, sus personajes son circunstanciales, hasta cierto punto intrascendentes, complementarios, por ello no hay más que agregar.

Las cartas de Frida se representa en el Teatro Helénico, martes y miércoles a las 20:30 horas, hasta el 14 de marzo, en la Ciudad de México.

Por: Alejandro Laborie Elías | @filmeweb

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