Las películas que nunca existieron en el cine mexicano

La historia del cine mexicano también está hecha de películas que nunca existieron, porque se quedaron solamente en la mente de quienes pensaban realizarlas. La lista es interesante porque incluye lo mismo una ambiciosa producción de La conquista de México, que era el sueño anhelado del director Rene Cardona Jr., y por desgracia primero falleció él, antes de que cuajara el proyecto para el cual quería a Burt Lancaster para el papel del conquistador español ‘Hernán Cortés’. Manuel Barbachano Ponce fue un productor que llegó a hacer realidad aquellas películas que planeaba desde su oficina en los Estudios Churubusco. Sin embargo, hubo una que nunca llegó a concretar y fue la versión cinematográfica de Más cornadas da el hambre, sobre la novela clásica de <b>Luis Spota</b> del mismo nombre. Para llevar a la pantalla esta ficción, quería a Anthony Quinn para el papel estelar, haciendo el rol de un famoso torero que conoce la gloria y la miseria en los ruedos.

Otra proyecto cinematográfico que nunca se hizo realidad en los foros fue Insólito esplendor, de Jaime Humberto Hermosillo, adaptación de Los papeles de Aspern, de Henry James, que el cineasta de Aguascalientes había creado exclusivamente para María Félix en la década del 80 y con la cual se planeaba el retorno a la gran pantalla de la legendaria estrella. El guión de esta película existe, había presupuesto para financiar la producción por parte de una empresa del Estado que apoyaba ese retorno de La Doña al cine.

El problema es que aun cuando María Félix conoció el guión de Hermosillo y había declarado públicamente que aceptaría filmarlo, pasó varios años dándole la vuelta al director para quedar finalmente archivado para siempre. La artista, sin embargo, le confió al periodista Guillermo Vázquez Villalobos que nunca volvería al cine y menos con esa película, pero seguía dejándose querer por Hermosillo con la falsa expectativa de una aceptación.

Algo había en esa actitud de la diva con ese “quiero y no quiero” para regresar al cine, porque en el cine mexicano ya le habían hecho su gran homenaje con La estrella vacía, una cinta dirigida por Emilio Gómez Muriel en 1958, con guión de Julio Alejandro de Castro sobre la novela homónima de Luis Spota. La cinta es una delicia porque Spota contaba parcialmente la vida de La Félix, poniéndole romances con políticos, actores, escritores para alcanzar su triunfo en el cine.

A esa lista de películas imaginadas o que se quedaron a la mitad podríamos agregar también El mago, que el actor y director Carlos Chú Castañón, comenzó a filmar en 1972 y nunca terminó. También podríamos agregar el caso de Cherry Palace, producción de Mikel García Bilbao y del desaparecido Agustín Pérez Santiago, que comenzó a financiar con cuatro millones de pesos el presidente municipal de León, Guanajuato, Ricardo Sheffield Padilla en 2011 y que también quedó en el aire.

Con esta cinta de Cherry Palace se planeaba llevar a cabo el plan de hacer de Guanajuato el sitio ideal para que llegaran los productores de todo el mundo a hacer películas. El dinero invertido en la cinta apenas alcanzó a cubrir unas semanas de rodaje y los productores aseguraron que la interrupción se debió a que todo el proyecto tenía un costo total de veinte millones de pesos (un millón 750 mil dólares), así que lo que les dieron apenas llegó a cubrir los gastos básicos del rodaje donde intervenían actores profesionales como Gustavo Sánchez Parra, Mónica Dionne y Mario Saragoza, entre otros.

Por: Fabián de la Cruz Polanco | @fabiancpolanco

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