“La vida después”: Retrato de la fragilidad familiar y emocional

octubre 27, 2015

Omar Villalpando.-

Es indudable que la muerte de un ser muy querido tiene como consecuencia el dolor emocional ante su ausencia física. Incluso, para algunos, esa pérdida es tan fuerte que jamás encuentran aceptación, hundiéndose en un laberinto depresivo que afecta al resto de su familia.

Eso es lo que el joven cineasta mexicano David Pablos ha querido mostrar en su primera cinta de ficción “La vida después”, en la que aborda temas como la fragilidad emocional, las ausencias, el dolor, la falta de comunicación, la violencia contenida y la fractura de las relaciones familiares.

El largometraje, recién estrenado en cartelera mexicana tras un exitoso recorrido por festivales internacionales, cuenta con la actuación de María Renée Prudencio en el papel de “Silvia”, una madre desequilibrada que tras la muerte de su padre se hunde en una profunda depresión.

Su tránsito por ese doloroso duelo afecta profundamente la relación con sus hijos, interpretados por Rodrigo Azuela y Américo Hollander, para quienes en plena adolescencia ella sólo representa una figura ausente y lejana.

Y es que tras la repentina desaparición de su madre, “Samuel” y “Rodrigo” deciden emprender un viaje en su búsqueda, una travesía en la que descubren mucho de sí mismos, tanto sus demonios internos como de la fragilidad de sus lazos afectivos.

La idea con esta película era explorar la familia, que es lo que te define, lo que te hace, lo que te forma en la vida; también cuestionar la idea de la estructura familiar y de la familia como institución sagrada, el por qué uno debe amar a sus padres o hermanos sólo porque lo son”, refiere el realizador, egresado del Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC).

A través de un guión sólido escrito por el propio Pablos en colaboración con Gabriela Vidal, “La vida después” privilegia las imágenes sobre el diálogo, mostrando secuencias largas con una fotografía sobria de tonos mate, con interiores opresivos, oscuros y donde los personajes se esconden a media luz, con rostros y sentimientos nebulosos.

Tras su premiere en la Mostra de Venecia en 2013, el filme se ha estrenado en salas de la Ciudad de México bajo distribución de Canana Presenta. Puede verse en Cineteca Nacional, La Casa del Cine, Cinépolis Diana y a partir de noviembre en Le Cinema, al interior del Instituto Francés para América Latina (IFAL), así como en el Cine Tonalá.

Por ahora, David Pablos recorre diversos encuentros cinematográficos con su más reciente película “Las elegidas”,  que basada en la novela de Jorge Volpi fue seleccionada este 2015 por el Festival de Cine de Cannes para exhibirse en la sección “Una cierta mirada”. Su estreno está programado para diciembre próximo.

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