La telenovela juvenil mexicana: Historias para un público olvidado

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Adelaido Martínez.-

(Segunda parte). Continuamos con nuestro recorrido por todas aquellas telenovelas que estuvieron enfocadas en las problemáticas, sueños y aventuras de la juventud mexicana, no haciendo de lado situaciones adversas como alcoholismo, drogadicción y un largo etcétera.

La segunda mitad de los años 90 estuvo más enfocada en estos temas, con historias más acordes a la realidad que se vivían en ese entonces.

Luis de Llano lanzó dos telenovelas de este tipo en 1996, una con más éxito que otra. La primera fue “Confidente de secundaria”, donde actuaron Hilda Aguirre, Julio Alemán y Margarita Isabel, y cuyo elenco juvenil estuvo conformado por Irán Castillo, Flavio César, Nora Salinas, Karyme Lozano y Diego Schoening, con una trama en torno a un programa de radio que sufre para ser posicionado entre los jóvenes.

La historia fue tan exitosa que se llegó a tener una emisión radial idéntica a la propuesta por la misma, y revistas como “Eres” abrieron un espacio en sus páginas donde los jóvenes podían contar sus problemas en pos de recibir algún buen consejo.

El otro proyecto de De Llano lanzado ese año fue “Canción de amor”, acerca de un cantante que sostiene una relación con una joven bailarina de ballet enferma de leucemia. Estelarizaron Lorena Rojas y Eduardo Capetillo, acompañados por actores jóvenes como Mauricio Islas, Aylín Mújica, Jorge Salinas, Abraham Ramos y Mariana Seoane.

Hubo un pequeño descanso hasta finales de 1997, cuando Pedro Damián decidió debutar como productor en este género (ya había hecho dos telenovelas infantiles y dos dramáticas) con “Mi pequeña traviesa”, que marcó el debut de Michelle Vieth y la última telenovela en Televisa de Héctor Soberón.

La historia no era muy diferente de lo que entonces se acostumbraba: una joven debe buscar trabajo al quedar su padre paralítico, pero para hacerlo tiene disfrazarse de hombre con los peligros que eso implicaba. Fue una de las primeras telenovelas cuyo tema musical (“Te quiero tanto, tanto” de La Onda Vaselina) llegó a los primeros lugares de popularidad.

El término de este proyecto marcó el inicio de “Preciosa” (1998), también de Pedro Damián, con Irán Castillo y Mauricio Islas en los estelares, sobre una joven que pese a un problema en la pierna desea ser trapecista.

Tras varios años de hacer otro tipo de proyectos, y con la premisa de las aventuras de un grupo de cuatro mujeres jóvenes, Emilio Larrosa creó “Soñadoras” (1998), que entre otros temas abordaba la drogadicción, los conflictos familiares y cómo estos iban permeando en un grupo de jovencitas, conformado por Aracely Arámbula, Angélica Vale, Laisha Wilkins y Michelle Vieth.

Como fue muy exitosa, tuvo una segunda etapa en la que entraron a reforzar al elenco Irán Castillo y Kuno Becker, y el suceso no disminuyó. Además “Fiesta”, el tema de la telenovela interpretado por Sentidos Opuestos (aunque fue adecuado para la trama), alcanzó los primeros lugares en las listas de popularidad.

Tras este proyecto, Pedro Damián produjo “Amor gitano”, protagonizada por Mauricio Islas y Mariana Seoane, con una historia de amor imposible entre una condesa y un gitano en plena época colonial.

Esta telenovela no alcanzó los niveles esperados, pues la temática se alejó de las propuestas que ya estaban consolidadas como favoritas de los jóvenes.

Algo similar sucedió con “Alma rebelde” (1999), obra de Nicandro Díaz y que fue un refrito de “La indomable” (1987) que estelarizaron Leticia Calderón y Arturo Peniche. Los protagonistas de esta nueva versión fueron Lissette Morelos y Eduardo Verástegui, por cierto bastante criticado, pues supuestamente no tuvieron química pero lograron sostener la historia con poco más de 20 puntos de rating.

Una década a mil por hora

Televisa despidió la década con una telenovela musical llamada precisamente “DKDA: Sueños de juventud” (1999). Supuestamente, la primera opción para protagonizar la historia era el grupo Timbiriche, que se había reencontrado un año antes; al poco tiempo se rumoró que Onda Vaselina, pero con su abrupta desintegración se deshizo tal rumor.

Al final la historia fue protagonizada por Alessandra Rosaldo, Ernesto D’alessio, Jan (todos cantantes), la actriz Sharis Cid y los lanzamientos de Verónica Jaspeado, Paola Cantú, Litzy (ex integrante del grupo Jeans) y Patricio Borghetti. Tuvo éxito, aunque no el esperado, y el grupo formado por éstos lanzó un disco que llegó a registrar niveles de platino por las altas ventas.

En el 2000, partiendo de una temática tradicional, TV Azteca decidió incursionar en este terreno, aunque el proyecto tuvo que ser transformado en infinidad de ocasiones. Fue “Ellas: Inocentes o culpables” la primera telenovela de este género, aunque en primera instancia no era tal. Primero, se trataba de una historia de amor entre Lupita D’alessio y Luis Uribe, pero por problemas de la cantante con la producción, a menos de un mes de transmisiones, abandonó el proyecto.

Fue entonces que Antulio Jiménez Pons, el director, decidió convertir la historia en una serie de tramas juveniles, donde intervinieron actores como Leonardo García, Iliana Fox, Jorge Luis Pila y Vanessa Villela, pero el daño ya estaba hecho. El público dejó de interesarse en la historia y a la fecha, es uno de los fracasos telenoveleros más sonados de la televisora del Ajusco.

En tanto, Televisa respondió con “Locura de amor” (2000) refrito de “Dulce desafío”, de la que ya hablamos la entrega pasada. La historia básicamente es la misma, aunque ahora los protagonistas fueron Adriana Nieto y Juan Soler, acompañados de actores jóvenes como Osvaldo Benavides, Mariana Avila, Alejandro de la Madrid, Adamari López, Renato Bartilotti, Laisha Wilkins, Ulises de la Torre y Francesca Guillén.

Esta telenovela tuvo gran acogida, en parte porque el productor, Roberto Gómez Fernández, refrescó y actualizó la historia, además de tener como tema musical a “Enloquéceme” de OV7, que en ese entonces era la canción del momento.

Este proyecto fue reemplazado por otro refrito (de “Quinceañera”): “Primer amor… a mil X hora” (2000) con las actuaciones protagónicas de Anahí, Ana Layevska, Kuno Becker y Valentino Lanús y el lanzamiento de varios noveles histriones que hoy son destacadas figuras, como Sebastián Rulli y Kika Edgar.

Aunque también tocaba el tema de las pandillas como en la versión ochentera, este proyecto se modernizó en el sentido de que abordó temas como los arrancones clandestinos, que en ese momento comenzaban a ponerse de moda.

El tema de la telenovela, interpretado por Lynda, también se colocó entre los más populares de aquel momento. Y sí, no fue el trancazo que se esperaba, pero tampoco resultó un fracaso.

Para la próxima entrega llegarán más proyectos juveniles, entre ellos, “Rebelde”, uno de los más polémicos y también de los más exitosos…