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La ópera rock mexicana tiene nueva cara: Jack destripador

junio 9, 2018

Por: Redacción

Como sucede con los proyectos arriesgados y que se manufacturan siguiendo sus propios instintos, la puesta en escena de la ópera rock-pop Jack destripador el rockstar del horror tiene sólo dos alternativas entre el público que la ve: o se alaba o se rechaza, pero a final de cuentas logra su objetivo de provocar algún comentario a su alrededor.

No obstante, la historia creada por el también comediante Freddy Ortega tiene muchos puntos a su favor, siendo el primero y más importante de ellos el tratarse de un producto cien por ciento mexicano, que hace a un lado el abordar un tema nacional para ubicarse en otro punto de la geografía internacional y más arriesgado aún, abordar un tema de la vida real llevado al mundo literario, cinematográfico y teatral que ha sido ocupado por miles de personas: la historia de Jack el destripador.

Un tema que si hubiese sucedido hoy día no hubiera sido tan impactante, pues según la historia, la persona que ostentaba este sobrenombre sólo fue autor de cinco homicidios, todos sucedidos en el barrio de Whitechapel, en el Londres de 1888. Pero para su fortuna, el nombre de Jack el destripador ha logrado romper la barrera del tiempo y del mundo de la imaginación.

Prueba de ello se hace presente en el trabajo creativo de Freddy Ortega, quien después de ver en su momento, hace 25 años -justo la edad que tiene el protagonista de la historia-, un montaje del musical José el soñador y siendo aún muy joven, escribió esta historia, en la que se dio el lujo de crear un universo paralelo a los relatos originales del destripador y se ubicó un cuarto de siglo después de los hechos sucedidos originalmente, para contar su propia historia.

En ella, tomó de decisión de utilizar como herramienta principal el género de la ópera rock, a la cual le sumó algunos toques de pop, siendo este un género teatral muy complicado para ubicarse en el gusto del público, más aún en el mayor, y tratar de acercar a los jóvenes al teatro y darles a conocer su proyecto artístico.

Cabe mencionar que antes de José el soñador, la obra que irónicamente provocó el nacimiento de Jack destripador, el rockstar del horror, en México gracias a la labor de Julissa se pudo conocer casi a la par de Broadway este subgénero del teatro musical, con la llegada de títulos como Jesucristo Superestrella, a la que le siguió otro título arriesgado, como El show de terror de Rocky y más adelante, a mediados de la década del ochenta, la historia del hijo de Jacob.

El impacto de este trabajo, creado originalmente por Andrew Lloyd Webber y Tim Rice, fue tal entre los jóvenes hacedores de teatro mexicano de ese entonces, que al igual que Freddy Ortega crearon también sus propias propuestas de ópera rock como Hamlet, Kumán, Fausto, Malinche, Anjou, Apocalipsis 2000 y La bella y La Bestia.

Aunque en los inicios del proyecto Ortega tenía pensado llevar una línea musical muy definida, no fue hasta fechas recientes, en la que desempolvó su libreto, que se topó con la propuesta de Alex Carrera, quien de inmediato absorbió la esencia de la historia y creo varios números musicales que tienen un balance casi perfecto manteniendo al público atento a la historia, sin provocar hartazgo debido a lo estrepitoso del ritmo del rock.

Planeado para ser protagonizado en su momento por José De Mara, el otrora intérprete de ´Tito’ en la serie juvenil ¡¡Cachún, Cachún Ra Ra!!, Jack destripador…, tuvo que posponerse debido a la repentina muerte del actor, lo cual provocó que el Mascabrother archivara su proyecto hasta hace algunos meses, siendo ahora protagonizado por Diego Domingo, quien ya cuenta con créditos en la historia del teatro musical en la Ciudad de México en títulos como Verdad o reto y Selena, el musical, entre otros.

Presentando un Jack Destripador, que en imagen rinde tributo a David Bowie en la cinta Laberinto y también a Jimi Hendrix, Diego Domingo es acompañado por un profesional grupo de actores, cantantes y bailarines, varios de ellos jóvenes promesas en el género, como Oscar Ugalde, presentado por este medio como El Rostro Filmeweb en 2013, además de algunas figuras ya consagradas en el teatro musical hecho en México y presentado incluso en escenarios extranjeros.

Prueba de ello es el primer actor José Antonio López Tercero, quien entre los varios musicales en los que ha participado destaca las temporadas de un mes cada una que el musical ¡Si nos dejan! realizó en Colombia; además de sus recientes participaciones especiales en musicales como El final del arcoíris y La jaula de las locas, y su protagónico en el también musical mexicano Josefa, de José Dolores González.

Completan el elenco Lucía Madariaga, Anuar -también con una amplia trayectoria en el género en México y el extranjero-, Memo Sánchez, Lalo Siqueiros, Adrián Pola, Barbara Sepulveda, Mariana Chazaro e Irlanda Jiménez, entre otros.

La  dirección de escena corresponde a Miguel Septién, otro gran descubrimiento del teatro musical, originario de Querétaro e integrante de la Ícaro Compañía Teatral, originaria de ese estado, con quien recientemente presentó el musical Urinetown y hoy día se enfrenta a otro reto mayor, llevar a escena El beso de la mujer araña, protagonizada por Chantal Andere y producida por Juan Torres.

Desde el pasado 30 de mayo inició la temporada oficial de Jack destripador, el rockstar del horror, teniendo como escenario el Teatro 2 de Centro Cultural, otrora Telmex, ubicado en Cuauhtémoc y Puebla, en la colonia Roma iniciando en su momento con funciones los miércoles y jueves.

No obstante, el tiempo se puso de nuevo a favor de Freddy Ortega y debido a la decisión de ejecutivos de Televisa de enviar al Mundial de Fútbol Rusia 2018 a los comediantes Ariel Miramontes y José Luis Guarneros, después de la gravedad de Adrián Uribe, quien sería figura protagónica del segmento de comedia de Televisa Deportes en ese evento, se tuvo como consecuencia la suspensión temporal de la temporada de la comedia teatral A oscuras me da risa, producida por Alejandro Gou, por lo que Jack destripador, el rockstar del horror ocupó el tiempo disponible dando ahora funciones de viernes a domingo, lo cual puede aumentar la curiosidad por conocer el montaje.

Vale mucho la pena acudir a una de las funciones de Jack destripador, el rockstar del horror por varias razones, pero la principal y más importante es porque se trata de teatro musical mexicano hecho por y para mexicanos, pudiéndose abrir también la posibilidad de ser un proyecto que rompa fronteras, justo debido a su tema principal y al gran esfuerzo de producción de sus creativos, obvio sin dejar atrás a su cuadro de actores.

Si no lo cree, véanla y lo comprobará. Pero por favor, no haga spoiler y evite contar el final.

Por: Fabián de la Cruz Polanco | @fabiancpolanco

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