Festival de Cine para Niños

La gloria perdida de Blanca Estela Pavón

febrero 14, 2015

Por: Redacción

Diana Ruiz.-

Con su belleza, gracia y talento en la pantalla grande, Blanca Estela Pavón ocupó un  lugar privilegiado en el gusto del público, siendo actualmente una de las figuras más representativas de la llamada Época de Oro del cine mexicano.

Sus interpretaciones siempre fueron acertadas al encarnar mujeres como “La Choreada” en “Nosotros los pobres” y Ustedes los ricos”; o “Florecita” y “María la princesa”, hasta que en plena flor de juventud un fatal accidente le arrebató la vida. Sólo tenía 23 años.
A 89 años de su natalicio, el próximo 21 de febrero, Blanca Estela Pavón fue la hija menor de un matrimonio provinciano. Aunque frágil de salud durante sus primeros años de vida, estudió danza clásica. Quería ser una bailarina famosa y conquistar el palacio de Bellas Artes.

Entre sus juegos favoritos se encontraba improvisar escenarios teatrales para divertir  a sus hermanos y amigos con obras que ella inventaba.

Originaria de Minatitlán, Veracruz, a los nueve años se mudó a la ciudad de México, donde completó su educación básica. También continuó sus estudios de danza, ingresando a la Academia Alma Mexicana. Allí conoció a otra grande de la época: María Elena Marqués.

Pavón ya había hechos sus “pininos” en la radio; en el DF daría seguimiento a esa faceta: ingresó a una emisión matutina de la XEQ titulada “La legión infantil mexicana”, donde se hizo notar por su talento y simpatía.

Con el tiempo estas participaciones le ayudaron para ser convocada por la Metro Goldwyn Meyer, que la eligieron como actriz de doblaje en español para varias de sus producciones millonarias.

Entre éstas destacan “Lo que el viento se llevó”, “La luz que agoniza”, “La exótica”, donde prestó su voz a Ingrid Bergman; y “El cartero llama dos veces”.

Sin embargo, su primera oportunidad como actriz de cine llegaría con “La liga de las naciones” (1942), en la que hizo un número musical.

Dicen que su destino ya estaba marcado: un día de filmaciones en los Estudios Churubusco una gitana entró para ganarse unas monedas a cambio de leer la mano.

Serás devorada por el fuego”, le dijo a Blanca Estela cuando recorría con su mirada los surcos, valles y líneas de la palma. La actriz no lo creyó.

Tiempo después viajaría en avión de Oaxaca a la ciudad de México, pero la nave sufrió un desperfecto que lo mantuvo en tierra.

Debido a compromisos de trabajo que la mantenían impaciente por regresar a la capital, convenció a un matrimonio para que le cediera sus lugares. Junto con su padre había firmado la sentencia de muerte.

La aeronave no consiguió superar la altitud y se impactó contra “El pico del fraile” del Popocatépetl, en Puebla. Nadie sobrevivió al accidente. Era el 26 de septiembre de 1949. No era religiosa, pero algunos juran que por la mañana casualmente se había confesado.

Ese mismo año se estrenó en México “Ladronzuela”, su última película. No vivió para verse en la pantalla grande como una joven en condiciones de extrema pobreza, enamorada de un abogado rico, quien la convierte en dama de sociedad.

Relacionados

Anunciate en Filmweb