La 4a. Compañía: Presos que controlan vicios y privilegios en la cárcel

abril 7, 2018

Por: Redacción

Ganadora de 10 premios Ariel durante la entrega 59 de los galardones, realizada el año pasado, la película mexicana La 4a. Compañía, codirigida por Mitzi Vanessa Arreola y Amir Galván, por fin se ha estrenado en cines del país para mostrar una historia que tiene como eje central la corrupción que imperaba en el penal de Santa Martha Acatitla, durante los 70.

En un encuentro con medios de comunicación, los directores precisaron que la trama del largometraje surgió de testimonios ubicados en periódicos y en la radio de finales de dicha década, haciendo una crítica a la corrupción en las cárceles.

Así, el filme muestra a un grupo de reos que integraban el equipo de fútbol americano ‘Los Perros’, en la Penitenciaría de Santa Martha Acatitla.

En los periódicos lo que más encontramos tenía que ver con el deporte, es decir, sobre los triunfos de ese equipo de fútbol; esto porque había reporteros que recibían su buen dinero para no escribir sobre los robos que perpetraban”, refirió Mitzi Vanessa Arreola.

Asimismo los cineastas buscaban contextualizar la corrupción y abuso del poder que existía dentro de la cárcel, basándose en documentos hemerográficos y testimoniales que a su vez mostrarán la realidad actual de esa centro penitenciario.

La historia es protagonizada por el actor Adrián Ladrón, y en ella también actúan Manuel Ojeda, Hernán Mendoza, Darío T. Pie, Gabino Rodríguez, José Sefami y Andoni Gracia.

La trama gira en torno a ‘Zambrano’, un delincuente juvenil que sólo anhela integrarse al equipo de fútbol americano conocido como ‘Los Perros de Santa Marta’.

Tal ilusión termina involucrándole con el crimen organizado bajo el auspicio de la autoridad, pues ‘Los Perros’ son también ‘La 4a. Compañía’, un escuadrón de internos que controla los vicios y privilegios de la cárcel en provecho de los directivos, y que asola la ciudad con el robo de coches y asaltos bancarios que dan grandes dividendos a los hombres de poder en el sexenio de López Portillo.

En la cinta también participan presos reales, de ahí que previo a su estreno en cines, la película tuviera una función especial en el penal de Santa Martha Acatitla, donde fue filmada.

Quién mejor que ellos, quienes conocen este universo y aunque nos ha ido muy bien en festivales, estamos seguros de que ven algo más íntimo que el espectador. Entienden muy bien el humor negro cuando en la película pasa un doctor diciendo que se trata de una muerte claramente natural, se ríen y bromean con su contexto.

Les emocionó mucho la historia. Hubo un grupo muy movido por las historias, recordemos que la película está basada en un hecho real”, señaló Amir Galván.

Por: Omar Villalpando

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