Joyas del cine suizo brillan en Cineteca Nacional

diciembre 10, 2015

Erick Kin Gámez.-

Como parte de las celebraciones por el 70 aniversario de las relaciones México-Suiza, la Cineteca Nacional de la Ciudad de México ha organizado el ciclo fílmico “Joyas del cine suizo”, que inició este 8 de diciembre y terminará el próximo día 22 con la presentación de 13 películas y un cortometraje.

De acuerdo con Nelson Carro, director de Difusión y Programación de ese recinto, el ciclo se compone de los largometrajes más representativos de la cinematografía suiza durante los últimos 50 años, a cargo de directores mitológicos y con cintas clásicas producidas en los 70, y otras de corte reciente.

Cabe destacar que el ciclo también se proyectará a inicios del próximo año en el marco del Festival Internacional de Cine en Guadalajara  (FICG), donde Suiza será el país invitado de honor.

El cineasta Mauro Mueller inauguró la muestra con la proyección de su cortometraje “Un mundo para Raúl” (2012), coproducción Suiza-México-Estados Unidos premiada en 2013 con el Sudents Academy Award.

“Joyas del cine suizo” también incluye filmes como “El beso de Tosca” (1984), de Daniel Schmid, un documental que retrata la vida en un asilo para cantantes de ópera retirados, quienes recrean los papeles que les dieron fama en su juventud.

A la lista se suman otros documentales: “Ni olvido ni perdón” (2004), de Richard Dindo; “Camino al tercer milenio” (2002), de Erich Langjahr; y “Diario de Rivesaltes 1941-1942”, en el que Jacqueline Veuve narra cómo gracias a su trabajo, una enfermera suiza salvó a varios niños judíos al campo de concentración de Auschwitz.

En el ámbito de la ficción figuran “La salamandra” (1971), de Alain Tanner; “La invitación” (1973), de Claude Goretta; “Los hacedores de suizos” (1978), de Rolf Lyssy; “Las pequeñas fugas” (1979), de Yves Yersin; “El bote está lleno” (1981), de Markus Imhoof; y “Fuego en las alturas” (1985), de Fredi M. Murer.

Los últimos tres títulos son “El viaje de la esperanza” (1990), de Xavier Koller, ganadora de un Oscar a Mejor Película en habla no inglesa; “La señorita” (2006), de Andrea Staka; y “Home, ¿dulce hogar?” (2008), de Ursula Meier, quien muestra el retrato de una familia cuya casa se encuentra al pie de una autopista.

El cine suizo va más allá de los estereotipos que se tienen de nuestro país, como el de que es uno de los lugares con mayor bienestar social del mundo”, aclaró Daniel Zulauf, jefe de Misión Alterno de la Embajada de Suiza en México.

Tras asegurar que poco se conoce del cine suizo en tierra azteca, recalcó que paralelo a este ciclo, en marzo de 2016 el Festival Internacional de Cine de Guadalajara tendrá a Suiza como invitado de honor.

Lo que estamos preparando será algo más contemporáneo. Un programa con homenajes a leyendas del cine suizo, así como una serie de encuentros de las industrias cinematográficas de los dos países”, expuso Zulauf.

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