Humo en los ojos documenta surgimiento del nuevo cine mexicano

septiembre 4, 2015

Por: Redacción

Sebastián Bracho.-

En un esfuerzo por revisar las películas mexicanas producidas en una década compleja, la de los años 90 del siglo pasado, Raquel Peguero ofrece una recopilación periodística sobre la pasión con la cual trabajaron los principales cineastas en ese periodo.

Lo hace con el libro “Humo en los ojos”, que contiene entrevistas realizadas por ella y publicadas entre los 1990 y 2000, en los periódicos La Jornada y El Día.

De acuerdo con Peguero, esta publicación es un esfuerzo por descubrir, en voz de los directores, la esencia del nuevo cine mexicano, los problemas de una industria marcada por el contexto socio político que la terminó por definir, y los éxitos y fracasos de los diversos proyectos fílmicos.

La primera parte de “Humo en tus ojos” la constituye el registro de los cineastas que vieron nacer su primera película en los años 90. La mayoría de ellos develaron en su momento su sed por cambiar la industria, mover al público, o como lo diría Marcel Sisniega (“Libre de culpas”, 1997), crear películas “que crecen en nosotros horas o días después de verlas”.

Estructurado en tres capítulos, la obra de Raquel Peguero agrupa en distintos escenarios a “Los ópera prima”; “Los que se quedaron” habla de quienes ya tenían un camino recorrido dentro de la industria, como Arturo Ripstein, Jorge Fons, Carlos Carrera, Jaime Humberto Hermosillo o Busi Cortés; y “Los que se revelaron y los que se fueron”.

Suicidio cinematográfico

En esa década, los problemas en la industria cinematográfica nacional no sólo se centraban en la falta de apoyo y financiamiento; la crítica del público e incluso la censura terminaba afectando procesos creativos. Tal vez por ello Felipe Cazals afirmaba que a veces “hacer una película es un verdadero suicidio”.

Uno de los casos más conocidos es el de “La ley de Herodes” (1999) de Luis Estrada, donde la censura aparece para marcar la carrera cinematográfica del director.

Este realizador que a los 10 años decidió dedicarse al cine, considera que ‘siempre ha sido tiempo para hablar sobre los problemas del país pero, en México, durante años se le dio la vuelta a muchos temas; primero, porque existía una censura y, luego porque muchos autores padecían una bestial autocensura. El terror que eso generaba le imprimía una mayor dimensión, que hizo que pocas veces en nuestro país se hablara del poder presidencial con nombre y apellidos”, escribió Raquel Peguero.

La perspectiva que otorga “Humo en los ojos”, además de ofrecer al lector la posibilidad de conocer de cerca los pasos dados por los cineastas, abre una reflexión sobre los avances de la industria en más de 20 años y a la vez que poco se ha hecho para mejorarla, una paradoja que muy a pesar de todo sigue coartando el quehacer cinematográfico.

Dificultades que, por lo que se ve, distan mucho de desaparecer del horizonte, lo que hace al libro de Raquel Peguero aún más valioso e intenso”, escribió en el prólogo del libro José Felipe Coria, ex director del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC).

Con información de Conaculta

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