Existe un peligro de saturación en la realización de series, afirma Jorge Fons

agosto 4, 2019

Escrito por: Fabián de la Cruz Polanco | @fabiancpolanco

GUANAJUATO, Guanajuato.- Reconocido a nivel nacional e internacional por la realización de títulos emblemáticos en la historia del cine nacional, como Fe, esperanza y caridad; Los cachorros; Los albañiles; Rojo amanecer; El callejón de los milagros; y recientemente El atentado, Jorge Fons es un director que no dice no a los retos, ni a los medios de difusión electrónicos, como la televisión, en el que incursionó en 1980 con la realización de la serie El que sabe, sabe.

A este proyecto, le siguió su incursión en el género de la telenovela, al que llegó en 1989 en La casa al final de la calle; a la que siguieron títulos importantes como Yo compro esa mujer, la histórica El vuelo del águila, Si Dios me quita la vida y recientemente Sueño de amor.

Por este motivo, el director originario de Tuxpan, Veracruz tiene toda la autoridad para hablar acerca del futuro de este tipo de producciones, asegurando que las mismas corren peligro de desaparecer ante la llegada del formato de series, hoy día por todos consumido, asegurando que llegaron “para reacomodarlo todo”.

Vienen a recimentarlo todo. Creo que la telenovela viene para abajo, porque ya todo mundo ve series. Series chicas, series grandes; ya sean nacionales o extranjeras. Y también el cine se está cimbrando ante este fenómeno de las series”, mencionó en entrevista exclusiva para Filmeweb.

Sin embargo, y entrevistado durante la edición 22 del Festival Internacional de Cine Guanajuato (GIFF), en el que participó como jurado, Fons dejó en claro que si no existe un buen manejo en la realización y producción de estos productos, corren también el riesgo de saturarse como las telenovelas.

Claro que si existe un peligro de saturación; a menos que cimente bien sus ideas y termine de conformarse como realmente van a ser. Porque en la actualidad, como se están haciendo hoy en día, están presentándose como si fueran una telenovela corta, la cual se puede alargar dependiendo el número de temporadas que se quieran hacer y están terminando siendo como una telenovela bastante larga.

Y lo mismo está pasando con el cine, en donde se están llevando películas que no caben en el tiempo de duración en pantalla de una película habitual y se están convirtiendo en miniseries.

Es un formato novedoso, que viene a quitar la molestia de la telenovela que nunca maduró. Nunca pudo la telenovela expresarse de una manera mejor, porque siempre fue un producto que estuvo para vender publicidad y que era alargables de forma innecesaria, pues a final de cuentas son historias que bien podrían contarse en series de una o dos temporadas”, precisó.

Al cuestionarle sobre el futuro del cine, también ante la presencia de las series, industria que ya produce largometrajes para trasmitirse en sus plataformas digitales, el ex estudiante del otrora Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC), dijo ser optimista y pensar “que el cine nunca va a dejar de existir, pero sí van a pasar cosas”.

Las series siguen teniendo un formato muy cómodo para la gente, y como toda la gente tiene televisión, puede comprar cualquiera de las muchas plataformas que empiezan a haber y ahí ve todo el cine, todas las series y todos los eventos importantes que le interesen”.

En otro orden de ideas, al cuestionarlo sobre la actual situación por la que atraviesa el cine mexicano, quien fuera Presidente de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC), precisó verlo “muy bien”.

Ahora se están haciendo más películas, inclusive más que la Época Dorada del Cine Mexicano. Son en promedio más de ciento 86 películas las que se hacen al año y es una cantidad muy grande. Habiendo mucha producción, es lógico pensar que el futuro es bueno.

Ahora, lo malo es que la exhibición no cobija a esa producción; por el contrario, la desprecia porque está comprometida con el cine de Hollywood y esta competencia le pega al cine mexicano y al cine mundial, abriéndole espacios muy pequeños, porque Hollywood lo ocupa todo.

Al cine mexicano lo tenemos que estar buscando en los festivales, en las cinetecas y eso realmente entristece, porque desvincula al público de su cine. Cada vez el público siente más extraño al cine mexicano porque no lo ve; y ¿cuál si ve? pues el de Hollywood, y es con él con el que se siente identificado y aceptándolo no sólo en pagarlo, sino identificándose en su ideología”, concluyó.

Fotografía: Cortesía Imagen Latente (Paulo Vidales)

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