Festival de Cine para Niños

Espejo retrovisor: Tránsito dentro de la Semana Cine Alemán

agosto 6, 2018

Por: Redacción

Desde el comienzo de esta centuria, el Instituto Goethe ha promovido la Semana de Cine Alemán en México. Este año llega a su edición número 17, alargada a casi tres semanas, con dos apartados, el representativo de la producción del país germano entre el 2017 y 2018, y la retrospectiva que ha sido habitual.

Del jueves 9 al 26 de agosto, se exhibirán 25 largometrajes, más un programa de cortometrajes titulado 68 Banderas Rojas para todos y el clásico silente para la inauguración (en el Teatro de la Ciudad ‘Esperanza Iris’), en esta ocasión La muñeca (Die Puppe, 1919), próxima a cumplir un siglo, realizada por el gran maestro Ernst Lubitsch (1882-1947), en su etapa berlinesa.

En el programa se conjuntan directores recién llegados y algunos establecidos cuya obra hemos conocido en México en Muestras o en anteriores semanas; la selección proviene de sus principales festivales, La Berlinale, el Fest Munich, el Premio Max Ophuls, el Dok Leipzig y el Festival de cine infantil Schlingel.

La retrospectiva está dedicada a Andreas Veiel, cineasta enfocado principalmente a documentales, donde se proyectan ocho de sus filmes, de Sueño de una noche invernal, rodado entre 1991 y 1992 al más reciente Beuys (2017), acerca de un artista peculiar, Joseph Beuys, rememorado como “el hombre del sombrero de fieltro”.

Una de las cintas elegidas, En tránsito (Transit, 2017), de Christian Petzold, su octavo largometraje para cine, está interrelacionada con nuestro país. Adapta la novela Transit, publicada en1944 por Anne Seghers (1900-1983), una de las que terminó de escribir durante su exilio en México, donde llegó huyendo del nacismo, tras cruzar Francia y escapar de las batidas de la Gestapo en la capital parisina.

En tránsito es representativa de la literatura de Seghers, se sustenta en sus propias experiencias, con visos documental y realista, donde expone ansiedades, trastornos, miedos, de un grupo de personas estacionadas forzadamente a la espera de conseguir visa para viajar hacia América.

El director Petzold dedica la película al documentalista Harun Farocki (1944-2014, que mereciera una retrospectiva en la Semana del cine alemán hace dos años), quien fuera su mentor, del que fue asistente de director y con quien escribió varios de sus guiones (Cuba Libre, 1996; Die Innere Sicherheit, 2000; Gespenster, 2005; Bárbara, 2012; y Phoenix, 2016), y compone temas afines a Farocki, analiza la realidad social, la época en que vivimos, “reflejando y confrontando a la sociedad moderna”.

Petzold ubica la acción en tiempos actuales, en Marsella, con analogías a lo que sufren inmigrantes africanos y árabes en Europa, arracimados en un departamento; las persecuciones policiales, la falta de documentos para legalizar su estancia, las presiones que enloquecen a muchos o los inducen a suicidarse.

‘Georg’ (Franz Rogowsky), el personaje central, accidentalmente se queda en poder de papeles y cartas de un escritor, se salva de una redada y de las revisiones policiales en trenes, emprende su travesía a Marsella. Se vinculará con gente en condiciones más trágicas que las suya; caerá en un laberinto de trámites e indecisiones, entre cuartos y pasillos de hotel; se enamorará de la esposa del escritor que aún aguarda su llegada y lo busca entre desvaríos y confusiones.

En tránsito es narrada por una voz masculina que interviene en pausas, observador de pormenores, diálogos, caricias, aprehensiones; atento escucha de las penurias e incertidumbres  de Georg, de su pesar y aprecio por el niño con quien se identifica y al que debió salvar; de las entradas, salidas y pasadas por la calle de ‘Marie’ (Paula Beer), lo que se mira a través del ventanal del bar donde se agazapan y demoran su resolución; ese bar donde Anne Seghers aguardaba y consignaba apuntes para su novela.

‘Georg’ asumirá la identidad del escritor ante los consulados (el documento mexicano lo firma Gilberto Bosques -el Cónsul en la vida real, que ayudó a exiliados españoles, judíos, alemanes, durante la segunda guerra mundial-), calla la verdad ante ‘Marie’; se conmueve del amor que tiene por ella el doctor ‘Richard’ (Godehard Giese), sacrifica su pase de salida por la pareja. Petzold invierte las caprichosas reacciones de ellos cuando creemos han abordado el barco rumbo a tierras americanas y luego el retorno, con la paradoja de la noticia de la bomba con que chocó el buque.

En tránsito borda la locura/amor de ‘Marie’ por uno y otro hombre, su agonía porque el esposo le perdone, por irse con ‘Richard’, por quedarse. Las caracterizaciones de Beer y Rogowsky, sus físicos y rostros, agitan sus angustias, solos y juntos, hasta la paciencia al escuchar el ruido de unos pasos al final.

La 17 Semana de Cine Alemán se proyectará completa en la Cineteca Nacional, y parcialmente en un par de salas comerciales y otras sedes. De aquí viajará por diversas ciudades de la república, empezando por Monterrey y Guadalajara.

Por: Leopoldo Villarelo Cervantes

Estudió en el Centro de Capacitación Cinematográfica la carrera de guión y realización cinematográfica. Ha colaborado en distintos medios impresos y electrónicos como el suplemento cultural Arena, del periódico Excélsior. También ha participado en Radio UNAM con textos y recomendaciones para cine y televisión. Imparte el curso de apreciación cinematográfica en el Museo Universitario del Chopo, y uno con el mismo nombre en la FES Acatlán.

Relacionados

Festival de Cine para Niños

ecofilm 2018

Festival Internacional de Cine para Niños