Espejo Retrovisor: Sensacionalismo y sátira del arte abstracto en The square

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La cinta con la que este 17 de noviembre se ha inaugurado la 63 Muestra Internacional de Cine de la Cineteca Nacional, va de mordaz crónica del mundo de arte contemporáneo, de las simas y cimas en que se han encordado algunas manifestaciones artísticas y sus entornos; de los museos, algunos bienhechores donadores; publicistas y asistentes a exposiciones y eventos.

Y más internado, ciertos curadores o directivos de unas de esas instituciones, quienes se ven superados y afectados en su vida doméstica, sus deberes, sus instrucciones, o decisiones que les endosan conflictos y retumban más allá de las comunidades de ese universo.

The Square (2016), película escrita y dirigida por Ruben Östlund, ganadora de la Palma de Oro en el Festival de Cannes este 2017, es el quinto largometraje de este realizador sueco (con el anterior, Turist/Fuerza mayor, obtuvo el Premio del Jurado en la sección Una Cierta Mirada en Cannes 2014), donde suelta furores del arte dentro de un museo y alrededor de la vida pausada de ‘Christian’ (Claes Bang).

Además anota que aún en esos países nórdicos las tretas para robar están a la orden del día, la violencia impregnada, mendigos en la calle, incongruencias de la mano de las miserias humanas aún (o más) en las clases altas.

Östlund abarca en demasía para su farsa social. La película se alarga entre las crisis de ‘Christian’, el rompimiento de su cuidada cotidianidad, el “mensaje” de la Instalación que da título a la película (“el santuario de confianza y cuidado. Dentro compartimos derechos y obligaciones”), la sátira al arte abstracto (los montones de arena que pocos asoman a ver o entienden y un día son barridos), o que un mono tiene potencial de artista (además de mascota o compañero de vivienda), el racismo persistente en la sociedad, la frontera de las facilidades a padres trabajadores que han de cuidar a sus niños.

El director carga por igual contra el sensacionalismo, los excesos de los publicistas con tal de llamar la atención, los anuncios hiperviolentos, la consiguiente reacción de la sociedad, la respuesta de los implicados en el museo desconcertados y que sin imaginar dan su asentimiento a que se haga el promo, que platicado suena fuera de lugar, pero cuando explota es irreversible, por ello Östlund lo mete hasta después.

La secuencia más atemorizante tiene múltiples simbolismos: la rebelión de los simios (¿coincidencia que el intérprete del performance actúe en El Planeta de los simios?), la contingencia que el arte se vuelva contra sus creadores y mecenas, que el sujeto del cuadro (o el video) se desprenda de su prisión y cargue contra esa élite, quienes primero lo miran con desdén hasta que lo tienen al lado y la gracia se torne ataque obtuso, les salga la furia contra él y den rienda suelta a su salvajismo.

Abrevando del surrealismo, de la realidad sin sentido, Östlund suelta viñetas, acumula percances, desaloja prioridades de ‘Christian’; se mofa de las respuestas enredadas, “cantinflescas”, para interpretar una obra ante una entrevistadora; hace que la celebrada Instalación cuadrada sea concebida por una artista latinoamericana de nombre ‘Lola Arias’ (a quien no se ve ni en retrato), donde pueda haber un simbolismo extra.

Entre escenas que se embalan, florean y relucen otras largas como la declaración dubitativa entre ‘Anne’ (Elizabeth Moss) y ‘Christian’; la reincidente petición del niño árabe acusado, el inocuo y tardío arrepentimiento por las amenazas; ‘Christian’ con sus niñas, la escena donde les pide accedan al cuadro; las deliberaciones para atraer gente a la exposición.

El humor de The Square cruza de lo delicado a lo intrigante, a un lado oscuro del arte y su apreciación, las distorsiones del mercado, las confrontaciones existenciales del protagonista para recuperar su teléfono (su vida), su trabajo, su estatus.

The Square está programada para verse varios días en la 63 Muestra Internacional de Cine de la Cineteca Nacional comenzó en la Ciudad de México este 17 de noviembre y concluirá el próximo 4 diciembre, para luego emprender una gira por varias ciudades al interior del país.

Por: Leopoldo Villarelo Cervantes

Estudió en el Centro de Capacitación Cinematográfica la carrera de guión y realización cinematográfica. Ha colaborado en distintos medios impresos y electrónicos como el suplemento cultural Arena, del periódico Excélsior. También ha participado en Radio UNAM con textos y recomendaciones para cine y televisión. Imparte el curso de apreciación cinematográfica en el Museo Universitario del Chopo, y uno con el mismo nombre en la FES Acatlán.

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