Espejo Retrovisor: Romances, tradiciones y stand up en Un amor inseparable

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Las producciones de los estudios Amazon empiezan a estrenarse en pantallas grandes. Con Un amor inseparable (The Big Sick, 2017) se unen a la factoría Apatow para una comedia de corte romántico, segundo largometraje de Michael Showalter, quien luego de su debut como realizador en 2005 (The Baxter), se ha enlistado en la televisión.

Escrita y protagonizada por Kumail Nanjiani, un paquistaní radicado en Estados Unidos, también conocido por su participación en series de televisión -incluso una con su nombre y el de su camarada: The Meltdown with Kumail and Jonah, a partir de sus experiencias de stand up comedy– el guión de la cinta está acondicionado de vivencias del mismo Kumail, de la manera en que conoció a su esposa Emily (coguionista en la película y en otros de sus textos), el quiebre de la relación, una enfermedad casi mortal de ella.

La base del argumento son las tradiciones de las familias musulmanas, indias, paquistanís, o de ciertas religiones y países, que obligan a los hijos a matrimoniarse como sus padres, parientes y la gente de aquellos lugares, a través de la concertación, de bodas arregladas con personas de sus mismas creencias, sin que los implicados metan la mano y deban aceptar lo que sus mayores resuelvan.

Salteando clichés de comedias románticas, se pone en lisa las disyuntivas de personas con esas raíces, pero educados al estilo estadounidense, de seguir los dictados paternos o escoger por su cuenta y riesgo a una mujer de otra raza o religión; de trozar los vínculos familiares por tener una pareja de fuera, o permanecer fiel a las reglas a pesar de no gustarle la escogida y menos amarla.

Kumail reproduce con amenidad conflictos de las nuevas generaciones, quienes desean labrar sus propias vidas, estudiar lo que se les antoje, dedicarse a la profesión u oficio en que se sientan bien, así con sorna se ponga que para sostenerse sean taxistas, u hoy día conductores de Uber.

Con sus ratos melodramáticos reconducidos y los avisos en el título en español, en Un amor inseparable ondulan contrastes de idilios interraciales, de formas de pensar en ese respecto, del tiempo y situaciones que han de transcurrir para que Kumail se abra, disienta de su entorno, comprenda que hay estadounidenses despreocupados por su color de piel o que no le ven el negativo. (Así sobren los que aún les asocien al 11-S y ahora a ISIS).

Adyacente vistazo al universo del stand up comedy, de quienes triunfan y los que persistirán ahí sin más, de presentaciones sin gracia a chistes repetidos que provocan risas; de las fuentes biográficas de su material (y hasta lo didáctico); del aprovechamiento de esa fama para ligues de una noche.

Revuelco de dos tipos de familias, con las normales cenas de unos paquistaní y la madre empeñada noche a noche a presentarle una pretendiente al hijo bajo la misma excusa (“pasaba por aquí…”), y Kumail parodiando lo que él había de aguantar. Y la pareja americana en sus propias crisis, unidos por la enfermedad de la hija, aceptando al extraño, reviviendo.

The Big Sick baraja inquietudes ante la proximidad de la muerte, la egolatría de Kumail, la bondad y sinceridad de “Emily” (Zoe Kazan, con escenas encantadoras y media película hospitalizada en coma). Hace sentir lo que el cine y la comedia engalanan la realidad (ver los créditos finales, donde conocemos a la mamá y “Emily” reales), los aderezos a los dramas domésticos y a las despedidas;

Comedia y romántica al fin, la leve sorpresa que se veía venir (y que tarda un poco), el círculo se cierra en el diálogo correspondido, “Emily” aprendiz de escritora y un último afortunado plano de ella.

Por: Leopoldo Villarello Cervantes

Estudió en el Centro de Capacitación Cinematográfica la carrera de guión y realización cinematográfica. Ha colaborado en distintos medios impresos y electrónicos como el suplemento cultural Arena, del periódico Excélsior. También ha participado en Radio UNAM con textos y recomendaciones para cine y televisión. Imparte el curso de apreciación cinematográfica en el Museo Universitario del Chopo, y uno con el mismo nombre en la FES Acatlán.

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