Espejo Retrovisor: Imperdible, la 16° Semana de Cine Alemán en México

Semana de Cine Alemán en México

0 Flares 0 Flares ×

Este jueves 10 de agosto se inauguró en el Teatro de la Ciudad, en la capital mexicana, la edición 16 de la Semana de Cine Alemán, con la proyección del filme Las aventuras del príncipe Achmed (1926), de Lotte Reiniger, que es a la fecha el largometraje animado más antiguo que se conserva, y que proviene del período mudo.

Así, se pone en marcha este evento organizado por el Instituto Goethe México y las áreas de representación alemana en nuestro país, donde por un lado se exhibirán diecisiete películas de factura reciente, en tanto la retrospectiva que cada año complementa este ciclo se dedica a la DEFA, la productora oficial de la desaparecida República Democrática Alemana (RDA), denominada Juventud y Prohibición, con siete largometrajes censurados en su tiempo (desde las décadas del 1960 a fines de los 80) altamente improbable de ver fuera de estos ciclos.

Dentro del bloque de diecisiete películas, se encuentran mayormente representados cineastas que están surgiendo en este siglo XXI, y alguno experimentado y respetado como Fatih Akin (cuya cinta Tschik es de creer será de las pocas que se estrenen posteriormente).

Figura la cinta muy galardonada y exitosa Toni Erdmann, o las enfocadas expresamente al público infantil (La Reina de Niendorf, Rico, Oscar y el ladrón de piedras, A la altura de los ojos), y un trío de documentales (Havaria, Austerlitz y Entre las sillas).

La experimentación en Havaria (2016, de Philip Scheffner) es sinónimo de los caminos de la modernidad cinematográfica, del golpe de la tecnología para imprimirlo en un filme, donde se toca un tema de imperiosa actualidad, la inmigración de tierras africanas hacia Europa.

Con una sola imagen, el de una patera, una embarcación en medio del vasto océano, y la utilización de voces fuera de cuadro, se representa alcances, problemática, la peligrosidad temeraria de quienes cruzan el Mediterráneo en esas lanchas, hacinados, con esperanzas imperiosas cercanas a la improbabilidad de tocar un punto del continente anhelado.

La imagen pasa fotograma a fotograma, o casi segundo a segundo, apenas distinguimos en la lejanía bultos, formas negras que alzan sus miembros para pedir auxilio; en el audio se escuchan historias tristes de personas que han conseguido saltar de África a Francia, anécdotas de lo que fueron esas travesías, las causas que les empujan a esa odisea, y a intervalos, las voces del barco desde el cual alguien toma la imagen quizá con su teléfono celular, las llamadas del equipo de rescate quienes avisan de enterado, van en su apoyo; lo que deben hacer.

Esa única imagen es estentórea, atenazadora. Los dramas escuchados retienen nuestra atención, y aguantar observar cuando el punto sale de pantalla, se aleja, desaparece; aguardar lo que sobrevendrá, si concluirá la tragedia como tantas o saldrán a flote.

Entre las sillas (2017, guión y dirección de Jakob Schmidt), se aboca a la cuestión de la educación, al tiempo en que profesores de primaria y secundaria egresados de las carreras han de hacer sus pininos, sus primeros trabajos en escuelas, a prueba para ver si funcionan, si saben enfrentarse a los alumnos, impartir sus clases, controlar alumnos, enseñar, motivar, cuidar, controlar.

Mediante el seguimiento a tres de estos noveles profesores, se capta los apuros para unos, el compaginar su vida doméstica, las crisis en que se hunden. Las evaluaciones, a veces avisadas, otras de improviso, que efectúan los miembros de la dirección, son el punto crucial para determinar su utilidad, si son aprobados, lo que será de ellos, su porvenir.

Su examen dura todo el semestre, en que se les pone en jaque, salen a luz sus debilidades o sus reacciones, las cargas que les agobian, sus preparativos, el día a día, hasta la fecha crucial, en que los miraremos al salir de su última evaluación, los resultados, unos predecibles desde los preámbulos.

Una cinta para observar que los profesores se las ven duras, que su caminar dista de ser color de rosa; más que adecuada para que en nuestro país aprendan que esta profesión es pesada y cuesta llegar.

Semana de Cine Alemán en México

De las películas infantiles, A la altura de los ojos (2016, de Joachim Dolhopf y Evi Goldbrunner), relata con humor a lo que lleva el tesón de “Michi”, un niño huérfano por encontrar a su padre, las fantasías de pensar cómo es, en lo físico, de creer que a la primera lo reconocerá y recibirá con los brazos abiertos; la contrariedad cuando se da cuenta que es diferente a sus ideales.

Con ramas predecibles, aunque agradables, se dispone los encontronazos entre ellos, las repercusiones en el niño con sus amigos y por enhebrarse en su nueva existencia; la nostalgia por la mamá y la pregunta de por qué se fijó en ese hombre.

Pero también pone en juicio lo que sentirá ese individuo al saber que tiene un hijo, al romperse sus hábitos, su existencia modélica. Los amigos de uno y otro, una niña en el caso de “Michi”, los compañeros en el de “Tom”, el padre.

A la altura de los ojos tiene sus ratos sentimentales, gratos (cuando caminan juntos y se han comprendidio), y detalles que muestran las distancias entre un país como Alemania y otro como México: la casa-orfanatorio en que habita “Michi”, donde los cuidan con esmero, les proveen comida, les permiten ausentarse, el amable personal a cargo; y la trabajadora social, apta, sensata, diligente, y quien también guarda su secreto.

Esta 16° Semana de Cine Alemán comprende desde sátiras irreverentes e irreprochables, como la ópera prima autorreferencial Autocrítica de un perro burgués (2016), escrita, dirigida y protagonizada por el joven Julian Radlmaier; hasta dramas biográficos impecables y de excelencia como Antes del amanecer, (2016) dirigida por Maria Schrader, acerca del gran literato Stefan Zweig y sus años de exilio.

Este ciclo cinematográfico se exhibirá hasta el próximo 20 de agosto en la Cineteca Nacional, el Goethe-Institut, el Faro Aragón, así como en salas de la principal cadena comercial en Ciudad de México, y luego un itinerario por algunas ciudades del país.

Por: Leopoldo Villarello Cervantes

Estudió en el Centro de Capacitación Cinematográfica la carrera de guión y realización cinematográfica. Ha colaborado en distintos medios impresos y electrónicos como el suplemento cultural Arena, del periódico Excélsior. También ha participado en Radio UNAM con textos y recomendaciones para cine y televisión. Imparte el curso de apreciación cinematográfica en el Museo Universitario del Chopo, y uno con el mismo nombre en la FES Acatlán.

Post relacionados