Espejo retrovisor: Fuga en tiempos de Franco

abril 29, 2018

Por: Redacción

Los años bárbaros (1998), producción hispana dirigida por Fernando Colomo, es una versión libre y salpimentada de un hecho real legendario desde cuando sucedió, en 1948. Por estos días se cumplen setenta años de esa fuga histórica de la prisión o campo de concentración donde los condenados eran obligados a trabajar en la construcción del monumento del Valle de los Caídos, de ingratas memorias para los españoles.

Recreación cinematográfica, es decir, acicalada, dramatizada y con partes de humor, con añadidos que nunca pasaron, con cambio obligado de nombres, del escape de dos jóvenes estudiantes desde ese presidio hasta la frontera catalana con Francia y su paso a la libertad, de donde retornarían hasta después de la muerte del dictador Francisco Franco.

Entre los agregados está que al llegar los protagonistas a Barcelona es la premier de Jalisco canta en Sevilla (1948) con Jorge Negrete y Carmen Sevilla, con la presencia de ambos en el teatro, donde se avista cómo celebraban los españoles al Charro Cantor, las multitudes en las calles y afueras de Palau de la Música, los vivas y aplausos cuando lo presentaron para cantar.

Desde la preproducción y una vez exhibida la película fue motivo de controversia por no dar crédito a quienes ayudaron y estuvieron detrás de la fuga (en particular a Francisco Benet), por el tratamiento un tanto ligero, por desacuerdos con Bárbara Probst Solomon, periodista y escritora estadounidense y quien fue una de las dos muchachas que ayudaron en la fuga y lo narró en su libro Los felices años cuarenta. Su compañera en el episodio era Bárbara Mailer, hermana del conocido escritor Norman Mailer y el automóvil en que huyeron pertenecía a éste. (Pero el título no tiene que ver con sus nombres, en la película son ‘Susan’ y ‘Kathy’).

Los dos escapados, Nicolás Sánchez-Albornoz y Manuel Laman sí dieron su anuencia, el primero asesoró en el guion y el segundo falleció poco antes. En la película se llaman ‘Tomás’ (Jordi Mollá) y ‘Jaime’ (Ernesto Alterio) y tienen características discordes, uno extrovertido, el otro asumido en la poesía y en su visión de la huida.

Absorbiendo el trasfondo político, la persecución a los comunistas, socialistas y quienes no estuvieran con el régimen, el control que había, la represión (los meten a la cárcel por pintar frases en las paredes de la Universidad), Los años bárbaros se convierte en un filme de iniciación, liberación personal (plasmado en la escena donde llegan al mar y se sueltan), un mini road movie con extranjeros idealistas que ayudaban a los opositores e inventaban pasado combativo.

Y en una persecución esquinada por parte de ‘Marquina’ (Juan Echánove), miembro de un grupo fascista, hasta entrados en territorio galo, con afanes desatinados (los del ejército por eso se niegan a cruzar), con accidentes, tropiezos y descuidos (‘Tomás’ los hace detenerse en un parador a comer), aunados para marcar zozobras, y la caída de un mártir foráneo.

Con este personaje se proyecta con sorna a los españoles que hacían caravanas a los “americanos”, al entendimiento que decían tener del idioma inglés (mecanic, mecánico, car, carro). Y con un periodista de espectáculos a individuos pomposos y fastidiosos (acaso sumarle que lo ponen amanerado y corteja a ‘Jaime’) desde su oficio.

Próxima la consumación de la proeza caen otros accidentes y el gag provisto al ‘leer’ las estrellas para ubicarse, a falta de brújula y andar en círculo.

Ese golpe fue un capítulo que estampó las vidas de todos quienes participaron. En la aventura cinematográfica lo que se planeaba como una huida sin mayores contratiempos, se estira con una necesaria tragedia para apuntalar convicciones, y resistiría sin la última secuencia.

Por: Leopoldo Villarelo Cervantes

Estudió en el Centro de Capacitación Cinematográfica la carrera de guión y realización cinematográfica. Ha colaborado en distintos medios impresos y electrónicos como el suplemento cultural Arena, del periódico Excélsior. También ha participado en Radio UNAM con textos y recomendaciones para cine y televisión. Imparte el curso de apreciación cinematográfica en el Museo Universitario del Chopo, y uno con el mismo nombre en la FES Acatlán.

Relacionados

Festival de Cine para Niños

feratum