Espejo Retrovisor: El terror inmobiliario en “Aquarius”

Leopoldo Villarello Cervantes.-

En la reciente entrega de los Premios Fénix 2016, la película “Aquarius” obtuvo dos galardones: el de Mejor Director para Kleber Mendonça Filho, y el de Mejor Actriz para Sonia Braga, quien personifica ejemplarmente a “Clara”, una mujer mayor de sesenta años renuente a vender el departamento donde reside.

El argumento de “Aquarius” gira en un tema de actualidad en bastantes países y ciudades, México en un lugar alto: la depredación inmobiliaria, la destrucción de casas y edificios de viviendas para construir centros comerciales o predios con varias utilizaciones y de gran altura.

“Aquarius” es la lucha de “Clara” por resistir a las ofertas para vender su hogar, donde lleva la mayor parte de su existencia y vivió también su tía. Ella es, literalmente, la última moradora de ese edificio con valor histórico y personal, un lugar donde guarda su mundo, sus vivencias, su pasado y el de su familia.

El comienzo del filme, una treintena de años antes, canaliza una fiesta de cumpleaños para observar el significado de ese espacio y las afinidades con su tía; unos de los motivos por los que se niega siquiera a saber el monto que pretenden pagarle.

La batalla de “Clara” implica el enfrentamiento con sus ex vecinos, ansiosos por recibir la plata brindada; el aguantar la asechanza de los compradores, que en varios estratos aproxima el filme al terror, más sicológico, tendencioso y frío; y hacia el epílogo sí enfila al pánico, con una última imagen de pavor, y lo que son capaces los malvados y devastadores con tal de apropiarse de un lugar que les generará ganancias gigantes.

espejo-retrovisor-2

En el contrincante de “Clara” es patente mirar al capitalismo emprendedor, joven y estudiado en universidades de Estados Unidos para hacer negocios, sacar rentabilidad; y sus maquinaciones finas, amenazantes, detrás de su sonrisa fingida.

El realizador Mendonça Filho esclarece los conflictos de esa mujer que ha superado padecimientos graves y mortales; disfruta la cercanía de su hogar con la playa; está aún en edad de gozar su sexualidad; ha formado una familia con los normales problemas; es feliz con sus discos, se sublima con la música que le place.

El combate de “Clara” es el del individuo contra las corporaciones, el de una forma de vida enraizada, de quien se niega a caer noqueada y recibir migajas; y con el sostén de sus amigas, una de ellas abogada, dispuesta a pelear contra el desalmado.

Mendonça suma personajes que avivan a “Clara”, o le proveen información. Sonia Braga tiene instantes de esplendor, en su soledad o al desnudarse; con sus hijos y al hacer sexo; en la entrevista con la periodista y en sus prestezas con el mendaz empresario.

Con visos de su sensualidad y los años bien durados, Braga se merece el Premio Fénix con que le reconocen.

“Aquarius” es uno de los filmes latinoamericanos exhibidos en la 61 Muestra Internacional de Cine de la Cineteca Nacional.

Post relacionados