Espejo Retrovisor: El secuestro de Chaplin en “El precio de la fama”

septiembre 4, 2015

Por: Redacción

Leopoldo Villarello Cervantes.-

La comedia basada en un hecho verídico, “El precio de la fama” (La rançon de la gloire, 2014), fue realizado por Xavier Beauvois, el mismo director a quien se debe la reflexiva, profunda, inteligente y multipremiada “De dioses y hombres” (Des hommes et des Dieux, 2010).

“El precio de la fama” reconstruye con humor, el ingenuo empeño de un par de ladrones en Suiza por agenciarse una jugosa cantidad de dinero mediante un secuestro disímil, nada común, y menos para aquellos días, diciembre de 1977.

El plan brota de carambola ante los apuros de un ex presidiario, Eddy Ricaart (Benoit Poelvoorde), para conseguir empleo, ocuparse, tener algún ingreso. Mientras está en su casa-remolque dan una noticia por televisión, que a primera vista suena a homenaje del director Beauvois a Charles Chaplin, pero conforme avanza el argumento, se sabrá la razón y el sentido de haberla puesto.

De entrada, “El precio de la fama” habla de la lealtad, la deuda moral que Osman (Roschdy Zem) tiene hacia Eddy, por lo cual le ofrece un rincón dónde habitar en tanto resuelve su situación económica. De esa camaradería saldrá una afable relación de Eddy con la hija pequeña de Osman.

Pero las estrecheces de Eddy le darán a pensar en robar el ataúd del gran comediante inglés, creyendo es pan comido. Y lo que tiene facha de insensatez se les volteará con más dificultades de las que creyera.

La película se ubica en un tiempo en que a nadie se le ocurriría prever una fechoría de esa naturaleza, en que los cementerios eran pacíficos y cualquiera podría deambular por ahí, en que la vigilancia y la seguridad de los famosos no era tan excesiva y menos en un Cantón de Suiza.

El proyecto peca de inocente, de credulidad, en que la viuda y la familia accederán sin titubear a las demandas. El argumento de Beauvois rueda a la otra parte, a uno de los apoderados del gran Charlot, John Crooker, encarnado por Peter Coyote con la firmeza requerida para lidiar con la situación.

Entre comedia de enredos y drama, los yerros se suman y el naufragio sobreviene. Pero aquí, el director francés apunta una trama secundaria figurativa, de alguna manera afín a lo que fuera Chaplin, en el circo, en que Eddy revela una vena de payaso, y presenciamos una serie de gags mudos bajo la carpa, más que  apropiados; acreedores de la época del cine mudo.

Beauvois habla, colateralmente, de algo que ya en esos años se veía venir, la desaparición de los circos como eran, los problemas para subsistir, las deudas heredadas por el dueño a su hija Rosa (Chiara Mastroianni).

Lo sensible en el guión de Beauvois es aplicarlo con ecos del cine de Chaplin, en que su viuda Oona tiene buen corazón, en que a pesar de sus tonterías y fantasías Eddy hallará una existencia, un trabajo y una mujer que le traerán felicidad.

“El precio de la fama” es una de las siete películas que integran el 19 Tour de cine Francés en México que se exhibirá este septiembre y noviembre próximo en varias ciudades de la república, iniciando en el D.F. en Cinépolis y la Cineteca Nacional.

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