Espejo Retrovisor: El raro y excéntrico romance de “Me quiere no me quiere”

marzo 18, 2016

Por: Redacción

Leopoldo Villarello Cervantes.-

“Me quiere no me quiere” (Un peu, beaucoup, aveuglément, 2015) es una de las películas que integró el MyFrenchFilmFestival 2016 y que no pudimos ver en México durante los días de éste en nuestro país, pues los derechos de distribución se habían vendido y eso lo impedía.

Ello implicaba que la distribuidora Nueva Era, la que trae a México principalmente producciones francesas, la había adquirido y la estrenaría.

Protagonizada y dirigida por Clovis Cornillac, es una comedia romántica debidamente encausada de dos personas raras, con excentricidades que les han apremiado a vivir cada uno solo, encerrados y separados por una pared.

El personaje femenino lo actúa Mélanie Bérnier. Los nombres que se darán una vez empiezan a trabar amistad son, en español, “Cosa” y “Coso”; en francés “Machine” ella y “Machin” él, lo cual es parte de esa relación sui géneris que compartirán, decidiendo no verse, solamente hablarse y escucharse a través de esa delgada pared que parecería es del edificio de junto.

Pero en realidad y él lo anuncia, no están ni en la misma calle, quizá ni en el mismo barrio, y un atisbo de la distancia exterior se dibuja al final, en una secuencia de animación en que la cámara asciende y desde arriba se observa la lejanía entre las construcciones a su alrededor.

Ella es una joven pianista que ha decidido liberarse de su profesor para estudiar, intentar mantenerse impartiendo clases, alejarse del mundo y ver si es capaz de presentarse en un concurso.

Él es un inventor, diseñador de videojuegos, matemático, misántropo, absolutamente antisocial, que no sale de su departamento ni para tomar el aire, y tiene un amigo, “Artus”, que es una especie de representante y lazo con el exterior; le trae víveres, le cuenta lo que sucede, le arregla encargos y contratos.

“Artus” (Philippe Duquesne) y la hermana de ella, “Charlotte” (Lilou Fogli) se acomodan de secundarios resaltantes, indispensables para los protagonistas, y con unas existencias más agitadas (“Charlotte” rejuvenecida por el sexo, y primero no sabemos su situación marital, para soltar el humor), quienes terminarán ligados en un giro entonado en el guión.

La mudanza de ella a su departamento rentado, traerá furia e infelicidad a él, que se ha pertrechado y tiene una serie de artilugios para ahuyentar a los vecinos que ocupan ese espacio. En vez de terror, sus mecanismos serán el despegue de su contacto.

“Me quiere no me quiere” acapara con afabilidad líneas de las comedias en que del enojo y escaramuzas primarios se torna a la cordialidad y coincidencias, tramitadas en que no saben cómo son físicamente, sólo conocen sus voces, y mienten en cuanto a sus fisonomías y vestuarios, lo cual dará para una serie de gags y equívocos al salir ella y fijarse en los hombres que usan botas, y en un tropezón correcto no se cruzarán en la calle.

Los encuadres a las dos casas se alterará conforme vayan entendiéndose, hasta configurar como un espejo del otro, pared de por medio. Y dará para simpáticas secuencias, como al cocinar ambos, y vemos el estilo y resultados en cada lado; o las confusiones, al llevar Charlotte a su novio del momento; o lo que imaginan.

La música clásica es el pedal que les arraiga, la asistencia de él le quita miedos a ella. Esas escenas discurren en sintonía por ambos lados, ella pegada al piano, él cual si la dirigiera. Las mutaciones favorables en ella se compendian en la clase que da y el comentario a la alumna, hasta el reclamo de la mamá.

De acuerdo a lo nominal en las comedias, habrá una desavenencia para encaminar a la emancipación, a que se curan, se quitan los traumas. A una bella escena armónica, de las que hacen rodar lágrimas, dentro y fuera de la pantalla, en que tras fallar por seguir los consejos de su conservador profesor, toma el toro por los cuernos e interpreta a Chopin “como nunca lo habían oído” los jurados.

“Me quiere no me quiere” fue una de las tres cintas bajo el rótulo Paris Comedy (Comedia parisina) en el MyFrenchFilmFestival: la parte ligera, recreativa, romántica.

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