Ellas y el inolvidable pop dance de los 90

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Diana Ruiz.-

Ahora que en la industria musical mexicana casi todo es cóvers en forma de duetos, so pretexto de llevar temas de antaño a las nuevas generaciones, existe un grupo mucho muy numeroso de gente que añora la música de los 90, especialmente la englobada en el pop dance.

Interpretado principalmente por mujeres, este género —ahora relegado por la música electrónica— hizo pasar momentos “ñoños” y “fresas” a miles de escuchas, encontrando en el amor y sus múltiples avatares una fuente de inspiración básica, aunque también figuraron canciones en torno a la rebeldía, la crisis adolescente y los momentos de fiesta.

Bajo esta premisa, Fey apareció en el mapa musical en 1995, haciendo populares temas que hoy son emblemáticos, como “Media naranja”, “Me enamoro de ti” y “Gatos en el balcón”, a los que seguirían una larga lista de éxitos. Ya entrada en los 40 (¿recuerdan que “inocentemente” se quitaba la edad?), es de las pocas cantantes que ha logrado sobrevivir en esta industria.

Un año después hizo acto de presencia Lynda, una tierna adolescente que conquistó al público con esa mochila de carita feliz que cargaba en la espalda. “Gira que gira”, “El amor no tiene edad” y “Blue jeans” fueron su carta de presentación. Al paso del tiempo cambió esa imagen dulce por una más rebelde para desaparecer por completo de los escenarios, llevando una faceta anónima de compositora.

A mediados de los 90 también figuró un cuarteto de adolescentes que le cantaba a “Pepe”: Jeans, integrado originalmente por Paty, Angie, Tábatha y Litzy. Incluso, superando cambios en su alineación, el grupo triunfó con canciones como “Estoy por él”, “Enferma de amor” o “Dime que me amas”. Hace unos meses Angie hizo oficial que el cuarteto volvería a los escenarios.

Desintegrado en 2008, sirvió de plataforma para forjar las carreras solistas de algunas de sus integrantes, como Litzy, que provocó múltiples rasgaduras de venas en sus seguidores con “No te extraño”, “Quisiera ser mayor” y “No hay palabras”. Con poca suerte en la industria musical, sacó a la actriz que llevaba dentro para participar en varias telenovelas, entre ellas “Una Maid en Manhattan”.

Aunque no tan popular como ella misma esperaba serlo, Graciela Mauri también interpretó varios temas pop dance, como “Sin parar”, correspondiente a su álbum homónimo de 1996. Dos años después regresó para presentar “A mi manera”, que arrojó los sencillos “Cuéntame otra historia”, “A nadie más” y el que da nombre al disco. Actriz por vocación, para unos la “cantada” simplemente no se le daba, pero hizo su lucha.

En los años 90 las eternas “rivales”, Thalía y Paulina Rubio también forjaron su carrera en ese terreno. Actualmente sus trayectorias en la música son inconcebibles, respectivamente, sin canciones como “Amándote”, “Gracias a Dios”, “Amor a la mexicana” o “Por amor” (estas últimas tres en versiones dance); “Te daría mi vida”, “Siempre tuya desde la raíz” y “Enamorada”.

Europa, principalmente España, también aportó a México cantantes femeninas que, a través de temas rítmicos, hablaban sobre los sinsabores del amor. Tal es el caso de Rebeca, quien en 1996 lanzó su disco debut homónimo, poniendo a bailar al público con los temas “Duro de pelar”, “Corazón, corazón” y “Cállate ya”. Aunque sigue vigente en el mundo se la música, este álbum es el más significativo de su carrera.

 

A la lista de cantantes ibéricas se suma Minerva, que más enfocada en el género eurodance llegó a tierra azteca para presentar los sencillos “Estoy llorando por ti”, “No seas malo”, “Déjame soñar” y “Juntos”.

Por su parte, en 1994, Mónica Naranjo vería en México un trampolín internacional para presentar un disco homónimo que de inmediato popularizó los temas “Sólo se vive una vez” y “El amor coloca”, a los que más adelante siguieron “Desátame”, “Pantera en libertad” o “Entender el amor”, pero entrado el nuevo siglo, su carrera se desplomó cuando se le atribuyeron comentarios despectivos hacia la música mexicana.

A mediados de esa misma década, Bélgica inmortalizó en México a Paradisio, proyecto musical que, liderado por la española María García en la voz, hizo de “Bailando” todo un clásico del pop dance. Asimismo, representando a Italia figuró Giovanna, que con una carrera fugaz es recordada por los sencillos “Hasta mañana corazón” y “Tú y yo (líneas paralelas)”.

Si bien la industria musical en México se ha adaptado a los gustos del público y a los cambios tecnológicos, originando estilos musicales variados, muchas propuestas carecen de algo que muchos extrañan de la década del 90: originalidad.

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