Digan lo que digan, Raphael sigue siendo el rey

marzo 20, 2018

Por: Redacción

Sin lugar a dudas, México era una de las paradas obligadas de la gira Loco por cantar de Raphael y la cita se cumplió el pasado fin de semana, teniendo como testigo el Auditorio Nacional, recinto al que el originario de la provincia de Linares, España, quien es considerado como el precursor de la balada romántica tanto en su país como en los países de habla hispana, le tiene un gran cariño, así como a México, de quien aseguró durante este concierto, tenerlo siempre presente.

Teniendo como testigos en su mayoría a personas adultas, además de algunos jóvenes, quienes han sido impactados por la presencia, profesionalismo, estilo y carisma del anfitrión, demostrando su respeto y años en las tablas, las luces base del inmueble del Paseo de la Reforma se extinguieron a las 20:00 horas en punto para dar inicio al fantástico viaje musical al que nos llevaría el Divo de Linares con una duración de más de dos horas, aunque si por el público hubiera sido, el concierto se hubiera prolongado por muchas más.

Algunas de las luminarias que acudieron a la cita con Raphael y que con ello demostraron su preferencia artística fueron la primera actriz Blanca Guerra y la productora Rosa Delain, que presentó en México hace tiempo el musical El final del arco iris, quien a pesar de ser muy joven (menos de 30 años), es fiel seguidora del cantante, con quien incluso ha hecho contacto y cuenta con su amistad.

Infinitos bailes, Aunque a veces duela y Loco por cantar fueron los temas con los que inició la velada y que fueron aplaudidos al igual que el resto de los 33 que conformaron su repertorio, de hecho hay que mencionar que, al final de cada uno de ellos, todos los asistentes se ponían de pie para aplaudir al también actor de teatro musical, siendo un homenaje constante para el trabajo de Miguel Rafael Martos Sánchez, nombre real del artista hoy día con 74 años de edad, los cuales no le estorban en ningún momento estando sobre el escenario.

Les he cantado estas canciones que vienen en mi nuevo disco. Pero ustedes vienen por otra cosa, vienen por esto”, dijo el cantante al mismo tiempo que iniciaban los acordes de Mi gran noche y con esta el viaje por su discografía y más de 50 años de trayectoria artística.

Cabe mencionar que, a diferencia de otros artistas de su estilo, la edad no es un impedimento para que Raphael ofrezca un concierto a la altura de los mejores espectáculos del resto del mundo, pues estuvo acompañado de un extraordinario conjunto musical, además de un diseño de escenografía más que digno, en el que las luces y el uso de imágenes jugaron un papel principal.

Pero lo que realmente impacta es que, durante el concierto, Raphael no deja por gran tiempo el escenario, realizando algunas salidas del mismo, obedeciendo estas a la tradición teatral, impactando a los presentes con el hecho de verlo de nuevo en escena. Los cambios de ropa tampoco son necesarios para una estrella de su talla, estando en todo momento ataviado de pantalón, camisa y saco color negro, como es su tradición. No necesita más, pues es Raphael y nada más.

Me visto de negro en el escenario porque es el no color, el que no molesta a las luces, no llama mucho la atención y no me resta protagonismo. Y eso que al comienzo de mi carrera me vestía de cualquier forma”, confesó el cantante en una ocasión al periódico El País.

La historia del vestir de negro en sus presentaciones inició en 1967 justo en la primera visita que Raphael hizo a la Ciudad de México, en la que perdieron sus maletas en el aeropuerto. Iba con el compositor también español Manuel Alejandro y su mánager Paco Gordillo. Justo esa noche debutaría en el extinto centro nocturno El Patio, por lo que le pidió a Gordillo ir a comprarle un pantalón y una camisa negra, sin ningún adorno.

El éxito de esa noche fue tal que a partir de ese momento decidió vestir siempre de ese color y convertirlo en su amuleto.

Volviendo al espectáculo, durante la velada interpretó la mayoría de sus éxitos musicales, varios de ellos compuestos por Manuel Alejandro, además de rendir varios tributos musicales, entre ellos a Armando Manzanero y José Alfredo Jiménez, quien dijo ser “el mejor compositor que ha tenido México”, además de Violeta Parra y compartir el escenario con Carlos Gardel, quien hizo presencia a través de un radio antiguo y con quien realizó un bien coordinado dueto, interpretando el tema Volver.

Algunos de los temas que desfilaron esa noche en la que Raphael contagió su locura por cantar fueron: Digan lo que digan, Provocación, La noche, Yo sigo siendo aquel, Maravilloso corazón, Estuve enamorado, En carne viva, Escándalo, Que sabe nadie, Yo soy aquel y Como yo te amo, entre muchas más, concluyendo su primera presentación pasadas las diez de la noche.

Cabe mencionar que días antes, durante la visita que realizó a Guadalajara, el artista recibió un homenaje en el que se exhibió la película Mi gran noche, una comedia dirigida por Alex de la Iglesia y estrenada en España en 2015, siendo esta la más reciente intervención de Raphael en el cine, industria en la que debutó en 1963 en la cinta Las gemelas, interpretando un tema musical.

Por: Fabián de la Cruz Polanco | @fabiancpolanco

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