En “Sr.Pig” Diego Luna habla sobre la madurez paternal

Salvador Franco.-

Diego Luna tiene una admirable habilidad para navegar entre el cine más independiente del planeta y las películas hollywoodenses más esperadas.

Hace apenas un par de días presentaba en Londres la próxima entrega de la saga de “Star Wars: Rogue One”, y en estos días se estrenará en nuestro país su cuarta incursión en la dirección de cine con “Sr. Pig”, una cinta mexicana hablada en inglés protagonizada por Danny Glover y Maya Rudolph, en la que aborda ese otro universo que vive dentro de él.

Es una película que habla sobre la paternidad, pero a diferencia de ‘Abel’ e inclusive de ‘Chávez’, aquí se trata de una relación más madura, de esa última etapa en la relación entre los padres e hijos; donde los hijos ya somos padres y son los padres los que necesitan a sus hijos.

Esa cosa que pasa que cuando naces, necesitas del brazo de tu madre, el pecho, del abrazo, del cariñito, del calorcito y eventualmente, con el paso del tiempo, los roles cambian”, dice reflexivo el ‘Charolastra’.

Luna conoce la vejez gracias a su inseparable padre, el escenógrafo Alejandro Luna, que no solamente es parte de la inspiración del guión escrito entre Luna y Augusto Mendoza, sino que además se dio el lujo de hacer un cameo.

Mi papá me llevó a los niños (los hijos de Diego Luna y Camila Sodi) un fin de semana a San Miguel, Jalisco, y de repente le dije: ‘Oye pá, no tengo doctor, ¿me echas una mano?’, y lo vestí de doctor y le entró. (El personaje) le queda perfecto porque es un doctor que le dan asco las agujas”, añade entre risas.

“Sr. Pig” también habla de las ausencias, como esa que Diego no ha dejado de extrañar desde que perdió a su madre Fiona Alexander en 1982, cuando apenas tenía tres años de edad.

Mi película habla de esa conexión entre padres e hijos, pero también de esas segundas oportunidades que nos podemos dar los hijos con nuestros padres”, añade el realizador, reconfortado a través de los años por una envidiable familia cinematográfica, muchos de los cuales forman parte de este proyecto como su amigo, socio y productor Pablo Cruz, el coguionista Augusto Mendoza o el actor “Chema” Yazpik, por mencionar algunos.

La idea de retratar el viaje de un viejo granjero estadunidense hacia el estado de Jalisco en compañía de un cerdo, nació en un momento de hartazgo en la promoción de “Abel”, tras lo que Mendoza viajó a Londres con la encomienda de regresar con una idea para su siguiente película.

No trajo idea pero sí un título: ‘Mr. Pig’ y me pareció una gran idea”, recuerda Diego, quien primero estructuró la película como una comedia “más reventada”, hasta que ciertos acontecimientos en sus vidas (como la muerte del papá de Mendoza) le dieron un tono penumbroso y nostálgico.

De lo que siempre estuvo seguro, es que se convertiría en su nueva película como director y que se daría el lujo de rodarla con “toda la libertad del mundo”.

Para mí la dirección es un acto de libertad plena porque tampoco nunca he dirigido para nadie más.

Nunca he sido contratado para dirigir y entonces cuando lo hago es porque tengo algo que contar.

Entonces para mí dirigir es un proceso durísimo, intenso y complicado, pero también del que más aprendo, el que más me enriquece y el que más me llena, incluso creo que incluso me hace mejor actor”.

Fuente: Excélsior

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