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Despertando la Montaña: Icarus de Bryan Fogel, un apasionado del ciclismo

diciembre 18, 2017

Por: Redacción

Icarus (2017) es un documental estrenado este año en el Festival de Sundance, del cual ya les habíamos hablado como uno de los largometrajes más destacados que presentaba aquella edición.

Desde su estreno, el documental ha tenido una increíble recepción, pues comenzó como un pequeño proyecto del director para demostrar el efecto de las sustancias prohibidas.

Al final, Icarus se convirtió en un increíble documento testimonial que exhibió todo un aparato estatal, que falsificó pruebas antidopaje por décadas.

Icarus es dirigido por Bryan Fogel, un apasionado del ciclismo, quien en su juventud tuvo un accidente de bicicleta que le impidió mantener un nivel competitivo.

La confesión de Lance Armstrong, al admitir que se había dopado durante toda su carrera, fue el detonante que lo motivó a realizar Icarus.

Sin embargo, su enfoque no fue: ¿por qué Armstrong lo hizo?, sino, ¿cómo pudo pasar todas las pruebas antidopaje si nunca estuvo limpio?

Icarus inicia con Fogel preparándose para la Haute Route, una ruta de montaña que, a pesar de ser amateur, destaca por su severa dificultad.

Fogel compite un año limpio y al siguiente año compite dopado y compara los resultados. Su conclusión es clara: doparse no garantiza un mejor rendimiento, pues consiguió una mejor posición en el ranking sin usar sustancias.

El documental bien pudo terminar aquí; no obstante, todo se va a otro nivel cuando la persona que lo asesora para pasar las pruebas es Grigory Rodchenkov, encargado de la agencia antidopaje de Rusia.

En un principio Fogel pidió ayuda a Don Catlin, uno de los más destacados científicos antidopaje de Estados Unidos; sin embargo prefirió hacerse a un lado por los problemas que podría traerle.

La relación entre Fogel y Rodchenkov se vuelve muy constante y cercana, todo gira alrededor de las pruebas de la Haute Route, dándole instrucciones por videollamadas en su mayoría.

Pero todo cambia cuando en ese momento empiezan a emerger casos de dopaje en los Juegos Olímpicos de Sochi, en 2014, en los que presuntamente estuvo involucrado Rodchenkov.

El Estado Ruso comienza la cacería con tal de que nada salga a la luz, inhabilita funcionarios y aparecen muertos dos colegas de Rodchenkov.

Fogel se ve en medio de una situación delicada, sobre todo cuando el mismo Rodchenkov le pide ayuda para viajar a Estados Unidos pues teme por su vida.

En Estados Unidos, Rodchenkov habla para The New York Times y se vuelve un testigo protegido; hoy en día sigue escondido.

Aunque no lo narra el documental, Fogel comentó en una entrevista para CyclingTips que una de las principales motivaciones de Rodchenkov para hablar fue el comportamiento del Estado Ruso.

Después de los Juegos Olímpicos de Sochi, en los que Rodchenkov participó desde su trinchera, la popularidad de Vladimir Putin se fue a los cielos.

Este patrioterismo fue aprovechado para que poco tiempo después Rusia atacara a Ucrania, lo que devino en muerte y destrucción cuya sangre Rodchenkov sintió con sus manos.

Fogel explica que esa fue la principal razón por la que Rodchenkov aceptó participar en el documental, pues sabía que podía tener una ventana para soltar su bomba.

El escándalo se volvió mundial poniendo en riesgo la participación de Rusia en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.

Aunque lograron participar, hace apenas unas semanas el Comité Olímpico Internacional excluyó a Rusia de los Juegos Olímpicos de Invierno a realizarse en PyeongChang, Corea del Norte.

Por: Cristóbal Torres|@lanzaddt

Licenciado en Comunicación y Periodismo por la FES Aragón de la UNAM. Apasionado del documental, ha participado en festivales como DocsDF (ahora DocsMx) y Ambulante. Obtuvo mención honorífica por su investigación sobre la formación de audiencias cinematográficas en la Ciudad de México.

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