Concluye temporada “Jesucristo Gómez”

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Jaime Rosales Domínguez.-

Este fin de semana concluye “Jesucristo Gómez”, la obra de Vicente Leñero que ha montado en La Casa del Teatro, en Coyoacán, la compañía Sédesierto Teatro, dirigida por Mauricio Pimentel.

Se trata de una tragicomedia divertida, pero también muy cruel, porque muestra una realidad lacerante y vigente hoy en día, dice el maestro Pimentel.

Nuestro Jesucristo es un albañil de Iztapalapa que se hace líder social de un grupo de pepenadores y aboga por ellos para obtener seguro social, asistencia y otras prestaciones y por su carisma con la gente los partidos políticos quieren tenerlo para que sea su líder; él se niega y lo traicionan metiéndolo a la cárcel, como sucede hoy”, dijo.

Para mí un ‘Jesucristo Gómez’ actual sería el doctor (José Manuel) Mireles”, agregó el director en referencia al líder de las autodefensas michoacanas encarcelado por el gobierno con cargos prefabricados.

De ahí que además de divertida se trata de una obra muy pertinente que conduce al espectador a plantearse preguntas y a identificarse con los personajes, explica Pimentel.

La obra es un gran trabajo actoral en el que cada uno interpreta a tres o cuatro personajes con cambios muy veloces de vestuario, con música en vivo, la cual se convierte en un personaje más.

Estéticamente se trata de una propuesta minimalista con un escenario en el que solo se dispone de una mesa, unas tablas y dos botes de plástico.

Todo se hace depender del juego actoral y el vestuario que sí retrata el carácter de cada uno de los personajes, pues se buscó lograr una especie de paisaje visual”, mencionó Pimentel.

Preguntado acerca de cómo empata esta pieza con su concepción estética del teatro, Mauricio Pimentel expuso que siempre ha buscado textos en los que se sienta dicho, además de que una de sus fascinaciones y obsesiones es el teatro mexicano.

Trato siempre de retratar una estética muy mexicana”, dice al señalar que, si bien en “Jesucristo Gómez” no hay escenografía, sí existe una construcción de personajes que son perfectamente reconocibles como símbolos de nuestra idiosincrasia.

HUIR DE LA REPRESENTACIÓN

Acerca de esta tendencia en muchas puestas en escena actuales a prescindir de elementos escenográficos, explicó que la corriente del posdrama plantea no incurrir en la representación, por lo que se recurre a instalaciones o a espacios alternativos, pero no a una escenografía como tal.

Huir de la representación es lo que propone el posdrama, es decir, nada que nos recuerde que estamos en el teatro y por ello no hay escenografía, ni vestuario”.

Actor, director y padagogo, Pimentel aclara que su quehacer ha estado más orientado al trabajo con el actor.

No es que no pueda recurrir a la escenografía o al diseño, pero en ‘Jesucristo Gómez’ veía mucho más pertinente el juego y el riesgo actoral, en el que no era necesario tanta escenografía porque representamos íconos muy establecidos en nuestra cultura general y no necesitas tanto recrear el espacio, esa fue mi lógica”.

Integrante del proyecto Teatro Rocinante que llevó el arte escénico a comunidades michoacanas alejadas de la cultura, nuestro entrevistado también se ha enfocado al teatro para niños con temas sociales, pues explica que su línea de trabajo “tiene que ver con el hecho de que las obras tengan algo que decirnos y que muevan al espectador a la conciencia”.

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La compañía Sédesierto Teatro está conformada por jóvenes actores de la generación 2010-2015 de La Casa del Teatro, A.C. Está enfocada en la calidad interpretativa de sus espectáculos teatrales y se preocupa porque cada uno de ellos incentive la crítica y la reflexión de sus propios integrantes y de los espectadores.

El elenco de “Jesucristo Gómez” lo conforman Carlos Ordoñez, Joana Palomino, Maicova Lianici, Ixchel Flores, Iván Blumen, Gabriela Aguirre, Jeovani Sánchez, Diana Becerril, Viridiana Tovar, Adalberto Vázquez y Alexis Murguía.

Este sábado 8 y domingo 9 de abril cierran temporada en el Foro Rascón banda de La Casa del teatro, ubicada en la Plaza de La Conchita, en Coyoacán.

Fotografías: Cortesía Francisco Vargas