Con un chicharrón y un peine Gonzalo Gavira ganó un Oscar por El Exorcista

agosto 26, 2018

Por: Redacción

Una de las cintas que acaparó por completo la atención del público a nivel internacional en la década del setenta fue El Exorcista (1973, Estados Unidos; William Friedkin), la cual impactó a propios y extraños por su historia, la cual se dice está basada en hechos reales, sus efectos especiales, maquillaje y sus efectos de sonido, los cuales fueron realizados por un mexicano y que gracias a su calidad, obtuvieron el reconocimiento de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas con un Oscar.

Su nombre: Gonzalo Gavira (1925-2005), sonidista que hizo historia lo mismo en el cine nacional, como en el internacional quien en enero pasado cumplió trece años de fallecido.

Esta entrevista fue realizada por un servidor hace algunos años y publicada en la extinta revista TV Guía, y fue realizada con el deseo de conocer un poco más acerca de la labor de Gavira en esta cinta y en el resto de su carrera; además del deseo de observar su estatuilla. Sin embargo al acudir a su taller, ubicado en ese entonces en los Estudios Churubusco, fue muy impactante enterarnos que su presea había sido arrancada de sus manos a consecuencia de una disputa familiar.

¡Cómo es posible que ya no tenga su Oscar!

Así es. Son cosas de la vida, contra las que no se pueden luchar”.

¿Cómo ocurrió eso?

Fue por una disputa familiar, ya que cuando trabajé en Estados Unidos me casé con una ‘gringa’ y nos instalamos permanentemente en Los Ángeles; tuvimos dos hijos y éramos muy felices.

Pero un día le fueron con el chisme de que una actriz negra me había besado y abrazado, lo cual le molestó mucho, debido a que tenía serios problemas raciales, básicamente contra los negros e hizo todo un drama, desmontando la casa que habíamos habitado por muchos años y llevándose todo lo que había en ella, entre ellas a mis hijos y al ‘muñequito’ (el Oscar)”.

¿Y nunca más lo volvió a ver?

Nunca. De hecho, ni un divorcio formal hubo: sólo se fue y nunca más la volví a ver. Después de esa experiencia busqué a mi familia aquí en México, y me regresé para seguir trabajando en lo que siempre me ha gustado: hacer ruidos”.

¿Qué se siente tener un Oscar entre las manos?

Muy bonito. Es una experiencia que no se puede describir con palabras. Aunque en mi caso tardé mucho tiempo en creerlo y asimilarlo, ya que jamás llegué a pensar que por mi trabajo me fueran a dar ese premio tan importante.

Al año de que terminé ‘El Exorcista’, me llegó una invitación para asistir a la ceremonia de entrega del Oscar, a la que por cierto, fui con un smoking prestado de una de las bodegas de vestuario de los estudios, ya que era necesario asistir de gala”.

¿Cómo fue que lo contrataron para trabajar en El Exorcista?

Previo a ello ya había trabajado en Hollywood como efectista de sonido desde 1948. Lo hice en ‘Moby Dick’, ‘Infierno en la torre’, y en ‘El bueno, el malo y el feo’. Lo de ‘El Exorcista’ fue algo muy chistoso, ya que Alejandro Jodorowsky me recomendó con William Friedkin, el director de la película, quien llevaba más de ocho meses trabajando en terminar esta cinta, pero no podía hacerlo porque no encontraba quien le hiciera los sonidos que requería, para darle mayor realismo a la historia”.

¿Cuánto tiempo le llevó hacer los efectos de sonido de la cinta?

Más o menos como dos semanas y media. Fue mucho experimentar y buscar lo mejor, ya que se trataba de una producción importante, para ese entonces”.

¿Qué técnicas utilizó?

Desde que empecé a trabajar en este oficio, en las radionovelas de la XEW, siempre me he caracterizado por hacer un buen uso de la basura y de objetos de uso cotidiano. Para esta película fue igual.

Por ejemplo, cuando se rompe el cristal de los lentes de uno de los curas, utilicé un chicharrón de harina; cuando la niña gira la cabeza sobre los hombros, el tronido del cuello lo hice con un peine. Fueron ideas que surgieron al momento y me dieron resultado”.

¿Ahora a qué se dedica?

Desde hace cuatro años soy jefe del departamento de incidentales en los Laboratorios THX en los Estudios Churubusco; además de seguir haciendo efectos para algunas películas y para los trabajos de los estudiantes del CUEC y CCC”(*).

Por: Fabián de la Cruz Polanco | @fabiancpolanco

*Hoy día, los Laboratorios THX en los Estudios Churubusco tienen el nombre de Gonzalo Gavira, quien falleció el 9 de enero de 2005.

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