Con El Buquinista, Gribrán Bazán va al rescate de los libros sean nuevos o de viejo

julio 15, 2018

Por: Redacción

Más que satisfecho se encuentra el director Gribrán Bazán con el estreno en salas comerciales de arte y en la Cineteca Nacional de su cinta El Buquinista, cinta filmada en Ciudad de México y hablada en español y francés con un elenco binacional, con el que justo da seguimiento a su plan de buscar apoyos en el extranjero, debido a la falta de los mismos dentro de la industria nacional lo cual, de forma irónica, parece beneficiarle.

Esta es una  película realizada con mucha dedicación por un equipo conformado por franceses y mexicanos y que, en cierta forma, es una muestra de la amistad entre nuestros pueblos. El equipo estuvo conformado por profesionales de ambos países y en la historia se rinde también homenaje desde México a las personas que han venido de otras naciones a enriquecer a nuestra nación.

La historia de ‘El Buquinista’ surge de una reflexión personal acerca del luto y de los mecanismos que adoptamos para afrontar la pérdida de un ser querido.
Sin embargo la historia va más allá y nos invita a entrar en la mente del dueño de la librería, quien se convence de poder traer de regreso a su esposa de la muerte”, dijo.

De igual manera, agregó, este proyecto es también una manera de rendir tributo a los libros de papel y a las librerías ‘de viejo’ que están a punto de desaparecer, ante la llegada abrupta de los libros electrónicos.

Yo tengo muchos libros de papel, lo mismo comprados por mí que heredados por mis padres, que son periodistas y por mis abuelos. Esta magia de los libros de papel y de las librerías ‘de viejo’ está a punto de desaparecer y en la película podemos ver a un empleado de una librería de este estilo, quien tiene muchas historias que contar y que ha vivido a raíz de su contacto con los libros de este tipo”, agregó el también director de Generación Spielberg, su primer largometraje de ficción.

Para la realización de este proyecto Bazán combinó la ficción con la realidad, contando con el apoyo de Don Jaime, un propietario de una librería de viejo, ubicada en la Colonia Roma, quien les permitió adentrarse en su mundo para la filmación de El Buquinista, aunque para ello tuvieron que grabar en las noches o por las mañanas muy temprano, para evitar que el rodaje entorpeciera las actividades del negocio.

Sobre la llegada de apoyos extranjeros para la realización de este proyecto, el director comentó que siguieron la misma estrategia a la que recurrieron en el rodaje de su proyecto anterior, Arritmia, filmado en París y Sicilia, siendo la primera coproducción entre México y Sicilia.

En esa ocasión buscamos fondos gubernamentales y no los conseguimos, por lo que nos fuimos a buscar apoyos extranjeros, siendo Italia el país que no dudó en hacerlo y se integró de forma casi inmediata en el proyecto”, aseguró.

Al respecto, el realizador y productor del documental Territorio Leonora, sobre la vida de Leonora Carrington en México, señaló que espera que con la llegada de nuevos directivos a las instancias culturales y cinematográficas del país, haya un cambio positivo en el cumplimiento de las demandas de los cineastas y desaparezcan tantas lagunas que impiden la realización de proyectos.

Espero que al IMCINE llegue alguien con experiencia de trabajo real y que comprenda que no se pueden hacer proyectos con tan bajo presupuesto”, precisó.

A la par del estreno de El Buquinista, Gribrán Bazán entró en posproducción de Kintsugi, su cuarto largometraje de ficción, el cual espera tener listo a la brevedad para iniciar su ronda por festivales. Esta es una coproducción con España y para su realización, se basó en una historia real.

Aborda la problemática de una mujer que es discriminada por realizarse una mastectomía. Es un drama, pero conforme avanza la trama se convierte en una comedia negra”, concluyó.

Por: Fabián de la Cruz Polanco | @fabiancpolanco

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